# 43 - El Timo - Audiolibro - Edgar Allan Poe

An episode of [Audiolibros Quimera - Biblioteca de Edgar Allan Poe](https://invisiblenetwork.ai/podcast/6801839581), 27 Oct 2026, 38 min.

Audio: https://dts.podtrac.com/redirect.mp3/api.spreaker.com/download/episode/76040481/43_el_timo_audiolibro_edgar_allan_poe.mp3

Episodio 43. El Timo Bienvenidos a un nuevo episodio de La Biblioteca de Edgar Allan Poe, un espacio dedicado a descubrir y escuchar las obras de uno de los maestros más versátiles de la literatura. Edgar Allan Poe nació el 19 de enero de 1809 en Boston, Estados Unidos, y falleció el 7 de octubre de 1849 en Baltimore. Fue poeta, narrador, ensayista, periodista y crítico literario. Considerado el creador del relato detectivesco y maestro del terror gótico y psicológico, cultivó también con brillantez la sátira y el humor. Entre sus obras más conocidas están El cuervo, El corazón delator, El gato negro, La caída de la Casa Usher y El escarabajo de oro. Su ingenio mordaz lo llevó a observar con lupa las costumbres de su tiempo. En Audiolibros Quimera adaptamos obras de dominio público al español contemporáneo, sencillo y natural, para facilitar la comprensión y llevar la literatura clásica al formato de audio. Trabajamos autor por autor, ordenando sus obras por cronología cuando es posible para apreciar su evolución, y así puedas disfrutarlas donde sea y cuando sea. En este episodio escuchamos El Timo, considerado como una de las ciencias exactas, publicado originalmente como Diddling Considered as One of the Exact Sciences el 14 de octubre de 1843 en el Philadelphia Saturday Courier. Con tono irónico y divertidísimo, Poe hace una parodia de tratado científico para explicar en qué consiste el arte de timar, cuáles son sus ingredientes y cómo opera en la vida cotidiana. Un ensayo que sigue siendo tan actual como hace casi dos siglos. Busca Audiolibros Quimera en plataformas de podcast y streaming y suscríbete para no perderte los próximos episodios. La Biblioteca de Edgar Allan Poe. Audiolibros Quimera. Escucha. Relájate. Disfruta.

## Transcript

[0:00] Speaker 2: Audiolibros Quimera. Escucha. Relájate. Disfruta. Presenta. El timo. Autor. Edgar
[0:13] Speaker 2: Allan Poe. Fecha de publicación. 14 de octubre de 1843. Comenzamos.
[0:17] Speaker 2: El timo considerado como una de las ciencias exactas. Una
[0:27] Speaker 2: rima infantil muy conocida en inglés dice más o menos así, hey, diddle, diddle,
[0:33] Speaker 2: el gato y el violín. Es un versito tonto, de
[0:37] Speaker 2: esos que los niños cantan sin pensar en nada. Pero
[0:41] Speaker 2: ya verás por qué lo pongo aquí, porque dentro de
[0:43] Speaker 2: ese diddle, diddle, hay más sabiduría de la que parece.
[0:48] Speaker 2: Desde que el mundo es mundo, ha habido dos Jeremys.
[0:52] Speaker 2: El primero escribió una larga lamentación contra los prestamistas que
[0:56] Speaker 2: cobran intereses abusivos, y se llamaba Jeremy Bentham. Fue muy
[1:01] Speaker 2: admirado por cierto señor llamado John Neal, y fue un
[1:04] Speaker 2: gran hombre, pero a lo chiquito, un gran hombre de bolsillo.
[1:08] Speaker 2: El otro Jeremy le dio nombre a la más importante
[1:11] Speaker 2: de las ciencias exactas, y fue un gran hombre a
[1:13] Speaker 2: lo grande, y me atrevo a decir que de la
[1:16] Speaker 2: manera más grande de todas. Hay que decir, Para que
[1:20] Speaker 2: no te pierdas, que la palabra diddle, que en inglés
[1:23] Speaker 2: quiere decir timar, estafar, engañar a alguien con astucia para
[1:27] Speaker 2: quedarse con su dinero, viene de un personaje de teatro
[1:31] Speaker 2: muy popular en aquellos tiempos. Se llamaba Jeremy Dedler y
[1:35] Speaker 2: era famoso porque siempre andaba pidiendo prestadas pequeñas cantidades de
[1:39] Speaker 2: dinero con mil pretextos, sin ninguna intención de devolverlas. De
[1:45] Speaker 2: ahí sale ese segundo Jeremy y de ahí sale el
[1:48] Speaker 2: nombre de toda esta ciencia. Ahora bien, el timo, o
[1:52] Speaker 2: más bien la idea general que está detrás del verbo timar,
[1:56] Speaker 2: se entiende más o menos bien. Cualquiera sabe de qué
[1:59] Speaker 2: se trata cuando alguien dice que lo timaron. Pero el
[2:03] Speaker 2: hecho concreto, el acto mismo de timar, el timo como
[2:07] Speaker 2: cosa real, es bastante difícil de definir. Aún así, podemos
[2:12] Speaker 2: llegar a una idea bastante clara de lo que nos
[2:14] Speaker 2: interesa si hacemos algo distinto. En lugar de definir el
[2:18] Speaker 2: timo en sí mismo, vamos a definir al hombre como
[2:21] Speaker 2: un animal que tima. Dicho de otra manera, un animal
[2:26] Speaker 2: que sabe, y le gusta, engañar a otros con astucia.
[2:30] Speaker 2: Si Platón hubiera dado con esta definición, se habría ahorrado
[2:34] Speaker 2: la humillación del pollo desplumado. La definición que andaba buscando Platón,
[2:39] Speaker 2: para decirlo claro, era la de que es un hombre.
[2:42] Speaker 2: Y él, con toda su fama de gran filósofo, había
[2:47] Speaker 2: dicho que el hombre era un animal de dos patas
[2:49] Speaker 2: y sin plumas. Una definición muy elegante, pero que tenía
[2:54] Speaker 2: un hueco por donde se colaba cualquier ave pelona. Y
[2:58] Speaker 2: es que hay una historia muy conocida sobre eso. Cuenta
[3:01] Speaker 2: que alguien le preguntó a Platón, con mucha malicia, por
[3:05] Speaker 2: qué un pollo desplumado, que claramente era un bípedo sin plumas,
[3:09] Speaker 2: no era un hombre según su propia definición. Yo, en cambio...
[3:14] Speaker 2: no me voy a dejar molestar con una pregunta parecida.
[3:18] Speaker 2: El hombre es un animal que tima, y no hay
[3:20] Speaker 2: ningún otro animal que tima fuera del hombre. Va a
[3:24] Speaker 2: hacer falta un gallinero entero de pollos desplumados para refutar eso.
[3:29] Speaker 2: Lo que forma la esencia, el principio mismo del timo,
[3:33] Speaker 2: es propio de la clase de criaturas que usan saco
[3:35] Speaker 2: y pantalón. Un cuervo roba. Un zorro hace trampa. Una
[3:41] Speaker 2: comadreja se las ingenia para ganar. pero un hombre tima.
[3:46] Speaker 2: Timar es su destino. Hay un poeta que dice que
[3:50] Speaker 2: el hombre nació para llorar. Pues no, no es así.
[3:55] Speaker 2: Nació para timar. Ese es su objetivo, su meta, su final.
[4:01] Speaker 2: Y por eso, cuando a un hombre lo timan, decimos
[4:04] Speaker 2: que lo dejaron hecho, que lo dejaron servido. Bien visto,
[4:08] Speaker 2: el timo es una mezcla, un compuesto, hecho de varios ingredientes.
[4:13] Speaker 2: Son nueve. La menudencia, el interés, la perseverancia, el ingenio,
[4:20] Speaker 2: la audacia, la indiferencia, la originalidad, el descaro y la sonrisa.
[4:26] Speaker 2: Voy a explicarlos uno por uno para que se vea
[4:28] Speaker 2: que no estoy hablando en broma o por lo menos
[4:31] Speaker 2: no del todo. Primero, la menudencia. El timador es menudo.
[4:37] Speaker 2: Sus operaciones son a pequeña escala. Su negocio es al
[4:41] Speaker 2: menudeo y se cobra en efectivo o con un documento
[4:45] Speaker 2: de pago que se acepte en el acto. Si alguna
[4:48] Speaker 2: vez lo tienta la idea de meterse en una especulación magnífica,
[4:52] Speaker 2: de inmediato pierde sus rasgos distintivos y se convierte en
[4:55] Speaker 2: lo que llamamos un financiero. Esta última palabra expresa la
[5:00] Speaker 2: idea del timo en todo, menos en el tamaño. Por eso,
[5:04] Speaker 2: a un timador se le puede considerar un banquero en miniatura,
[5:07] Speaker 2: y a una operación financiera, un timo al estilo de Brodingnack,
[5:12] Speaker 2: esa tierra de gigantes del cuento de Swift. Uno es
[5:16] Speaker 2: al otro como Homero es a un poetita cualquiera, como
[5:18] Speaker 2: un mastodonte a un ratón, como la cola de un
[5:21] Speaker 2: cometa a la cola de un cerdo. Dicho de otro modo,
[5:26] Speaker 2: el timador y el financiero hacen en el fondo lo mismo,
[5:28] Speaker 2: y la única diferencia es que tan grande es lo
[5:31] Speaker 2: que se llevan. El timador trabaja con monedas, con billetes pequeños,
[5:37] Speaker 2: con cosas que caben en la bolsa del saco. El
[5:40] Speaker 2: financiero trabaja con fortunas, con bancos, con empresas enteras. Pero
[5:46] Speaker 2: la idea es la misma, y por eso los dos
[5:48] Speaker 2: se parecen tanto, aunque uno tenga fama de ladrón de
[5:51] Speaker 2: mala muerte y el otro de hombre respetable. Segundo, el interés.
[5:57] Speaker 2: El timador se guía por su propio interés. Desprecia timar
[6:02] Speaker 2: por el simple gusto de timar. Tiene un objetivo en mente,
[6:06] Speaker 2: que es su bolsillo, y por supuesto también el tuyo.
[6:10] Speaker 2: siempre mira hacia el negocio principal. Se fija en el
[6:14] Speaker 2: número uno. Tú eres el número dos y te toca
[6:18] Speaker 2: fijarte en ti mismo. Esto quiere decir que el timador
[6:22] Speaker 2: nunca trabaja por pura travesura ni para lucirse ante los demás.
[6:27] Speaker 2: Trabaja por dinero, que es lo que de verdad le importa,
[6:30] Speaker 2: y ese dinero sale siempre del bolsillo de otra persona.
[6:35] Speaker 2: Por eso conviene tener cuidado. Tercero, la perseverancia. El timador persevera.
[6:43] Speaker 2: No se desanima fácilmente. Aunque quiebre en los bancos, le
[6:47] Speaker 2: da exactamente igual. Sigue con firmeza hacia su objetivo, y
[6:52] Speaker 2: como dice aquel viejo verso latino, el perro nunca se
[6:55] Speaker 2: aleja del cuero engrasado, de la misma manera él nunca
[6:58] Speaker 2: suelta a su presa. Así de terco es. Puede perder
[7:03] Speaker 2: una mañana entera, o una semana entera, o hasta una
[7:06] Speaker 2: fortuna entera, pero no se rinde. Mientras haya un bolsillo
[7:11] Speaker 2: ajeno por vaciar, él seguirá en pie. Cuarto, el ingenio.
[7:17] Speaker 2: El timador es ingenioso. Tiene una gran capacidad de construir,
[7:21] Speaker 2: de armar planes. Entiende de tramas. Inventa y rodea los obstáculos.
[7:29] Speaker 2: Si no fuera Alejandro Magno, sería Diógenes. Y si no
[7:33] Speaker 2: fuera timador, sería inventor de ratoneras con patente o pescador
[7:37] Speaker 2: de truchas, de esos que pasan horas ideando como engañar
[7:41] Speaker 2: a un pez. Quinto, la audacia. El timador es audaz.
[7:47] Speaker 2: Es un hombre atrevido. Lleva la guerra hasta África, como
[7:51] Speaker 2: hicieron los romanos, y conquista todo a base de asalto.
[7:56] Speaker 2: No le tendría miedo a los puñales de los Freyjerren,
[7:59] Speaker 2: los viejos tribunales secretos de Alemania que eran temidos por todos.
[8:04] Speaker 2: Con un poco más de prudencia, de Ktoepen, aquel famoso
[8:07] Speaker 2: bandido de los caminos, habría sido un buen timador. Con
[8:12] Speaker 2: un poco menos de labia, lo habría sido Daniel O'Connell,
[8:15] Speaker 2: el político irlandés. Y con una o dos libras más
[8:19] Speaker 2: de cerebro, el rey Carlos XII de Suecia. Son ejemplos
[8:24] Speaker 2: de hombres atrevidos, valientes hasta la temeridad, a los que
[8:27] Speaker 2: les faltó siempre una cosita para ser timadores de primera.
[8:32] Speaker 2: Al uno le sobraba prisa, al otro le sobraba discurso,
[8:35] Speaker 2: y al otro le sobraba espada y le faltaba cabeza.
[8:39] Speaker 2: El timador de verdad tiene exactamente la dosis justa de
[8:43] Speaker 2: cada cosa. Sexto, la indiferencia. El timador es indiferente. No
[8:50] Speaker 2: está nervioso en lo más mínimo. Nunca tuvo nervios, de hecho.
[8:55] Speaker 2: Nunca se deja llevar por el apuro, jamás se le
[8:58] Speaker 2: descompone la cara. Nunca se altera, a menos que lo
[9:02] Speaker 2: saquen a empujones por la puerta. Es frío, frío como
[9:06] Speaker 2: un pepino. Es tranquilo, tranquilo como la sonrisa de Lady Barry,
[9:12] Speaker 2: una escritora muy famosa por su dulzura. Y es fácil,
[9:16] Speaker 2: fácil como un guante viejo o como las muchachas de
[9:19] Speaker 2: la antigua ciudad romana de vallas que tenían fama de
[9:22] Speaker 2: poner pocas trabas. Séptimo, la originalidad. El timador es original
[9:29] Speaker 2: y lo es con toda conciencia. Sus ideas son suyas
[9:33] Speaker 2: y de nadie más. le daría vergüenza usarlas de otro.
[9:38] Speaker 2: Un truco gastado es lo que más detesta en el mundo.
[9:42] Speaker 2: Estoy seguro de que devolvería una cartera si descubriera que
[9:45] Speaker 2: la consiguió con un timo poco original, porque para él
[9:48] Speaker 2: eso sería una deshonra profesional. Octavo, el descaro. El timador
[9:55] Speaker 2: es descarado. Se pasea con aire de matón, se pone
[9:59] Speaker 2: las manos en la cintura, con los codos hacia afuera,
[10:02] Speaker 2: y se las mete a los bolsillos del pantalón. Te
[10:06] Speaker 2: sonríe con burla en la cara. Te pisa los callos.
[10:09] Speaker 2: Se come tu comida, se toma tu vino, te pide
[10:13] Speaker 2: prestado tu dinero, te jala la nariz. le da una
[10:17] Speaker 2: patada a tu perro faldero y le da un beso
[10:19] Speaker 2: a tu esposa. Todo eso sin pedir permiso y con
[10:23] Speaker 2: la tranquilidad de quien hace lo que le corresponde. Es
[10:27] Speaker 2: un descaro completo, sin una pizca de vergüenza y que
[10:30] Speaker 2: además se ejerce con la sonrisa en la cara. El
[10:34] Speaker 2: timador no se disculpa nunca. No baja la mirada. Sabe
[10:39] Speaker 2: que quien se atreve a todo lo demás difícilmente se
[10:41] Speaker 2: atreverá a reclamarle. Noveno, la sonrisa. El verdadero timador cierra
[10:48] Speaker 2: todo con una sonrisa. Pero eso no lo ve nadie,
[10:52] Speaker 2: sólo él. Sonríe cuando termina su trabajo del día, cuando
[10:56] Speaker 2: ya cumplió con todas sus labores, de noche, en su
[11:00] Speaker 2: propio cuarto y completamente para su diversión privada. Se va
[11:04] Speaker 2: a su casa. Echa llave a la puerta. Se quita
[11:09] Speaker 2: la ropa. Apaga la vela. Se mete a la cama.
[11:14] Speaker 2: Pone la cabeza sobre la almohada. y cuando todo eso
[11:18] Speaker 2: está hecho, el timador sonríe. No es una suposición mía,
[11:23] Speaker 2: es lo más natural del mundo. Yo razono de manera anticipada,
[11:28] Speaker 2: sin necesidad de comprobarlo, porque un timo no sería un
[11:31] Speaker 2: timo sin una sonrisa al final. Es un pequeño ritual
[11:35] Speaker 2: de fin de jornada, una especie de aplauso privado. Nadie
[11:39] Speaker 2: lo ve, nadie lo oye, y por eso mismo resulta
[11:43] Speaker 2: más sincero. El timador sonríe porque está contento con su obra,
[11:48] Speaker 2: con la limpieza de su truco, con el tamaño de
[11:50] Speaker 2: su ganancia. Y a la mañana siguiente se levanta con
[11:54] Speaker 2: la cara seria, listo para empezar otra vez. Ahora, el
[11:59] Speaker 2: origen del timo se remonta a la infancia de la
[12:01] Speaker 2: raza humana. Quizá el primer timador fue Adán. En todo caso,
[12:07] Speaker 2: podemos rastrear esta ciencia hasta un periodo muy remoto de
[12:11] Speaker 2: la antigüedad. Los modernos, sin embargo… la han llevado a
[12:15] Speaker 2: una perfección que nuestros torpes antepasados ni siquiera soñaron. Así que,
[12:21] Speaker 2: sin detenerme a hablar de los viejos refranes, me conformo
[12:25] Speaker 2: con ofrecer un resumen de algunos de los casos más modernos.
[12:29] Speaker 2: Verás que son casos muy variados. Algunos son casi inocentes,
[12:33] Speaker 2: de esos que hacen sonreír. Otros son bastante crueles. Pero
[12:39] Speaker 2: todos tienen algo en común, y es que dependen de
[12:42] Speaker 2: que la víctima crea en algo, ya sea en la
[12:45] Speaker 2: honradez del vendedor, en la bondad de un desconocido o
[12:48] Speaker 2: en la palabra de un caballero bien vestido. Un muy
[12:52] Speaker 2: buen timo es este. Una ama de casa que necesita
[12:55] Speaker 2: un sofá anda por la calle y se la ve
[12:58] Speaker 2: entrar y salir de varias mueblerías. Por fin llega a
[13:02] Speaker 2: una que ofrece una excelente variedad. En la puerta, un
[13:06] Speaker 2: hombre cortés y muy platicador la saluda y la invita
[13:09] Speaker 2: a pasar. Ella encuentra un sofá que le parece perfecto,
[13:13] Speaker 2: y al preguntar el precio, se sorprende y se alegra
[13:16] Speaker 2: de oír una cantidad por lo menos 20% más baja
[13:20] Speaker 2: de lo que esperaba. Corre a hacer la compra, recibe
[13:24] Speaker 2: una factura y un recibo, deja su dirección con el
[13:27] Speaker 2: pedido de que le manden el mueble a casa lo
[13:29] Speaker 2: más pronto posible, y se va entre una lluvia de
[13:32] Speaker 2: reverencias del vendedor. Llega la noche y no llega el sofá.
[13:37] Speaker 2: Se manda a una sirvienta a preguntar por el retraso.
[13:40] Speaker 2: Y toda la operación se niega. No se vendió ningún sofá.
[13:46] Speaker 2: No se recibió ningún dinero, salvo el que se llevó
[13:49] Speaker 2: el timador, que se hizo pasar por dueño de la
[13:52] Speaker 2: tienda sólo por esa ocasión. La escena es fácil de imaginar.
[13:58] Speaker 2: Una calle llena de gente, de carruajes, de vendedores gritando
[14:02] Speaker 2: sus mercancías. La señora anda de un lado a otro,
[14:06] Speaker 2: con la bolsa bien agarrada, comparando precios, calculando cuánto va
[14:10] Speaker 2: a gastar. cuando por fin le parece que encontró lo
[14:14] Speaker 2: que buscaba, se siente tan satisfecha que ni se le
[14:17] Speaker 2: ocurre dudar. Al fin y al cabo, un hombre tan amable,
[14:21] Speaker 2: con tantas reverencias, no podría ser un tramposo. Lo grave
[14:26] Speaker 2: es que nuestras mueblerías se quedan totalmente sin vigilancia, y
[14:30] Speaker 2: por eso ofrecen todas las facilidades para un truco de
[14:33] Speaker 2: este tipo. Los visitantes entran, miran los muebles y se
[14:37] Speaker 2: van sin que nadie los atienda ni los vea. Si
[14:41] Speaker 2: alguien quiere comprar o preguntar el precio de algo, hay
[14:44] Speaker 2: una campanita a la mano, y eso se considera más
[14:47] Speaker 2: que suficiente. Otro timo, bastante respetable, es este. Un hombre
[14:54] Speaker 2: bien vestido entra a una tienda y compra algo que
[14:56] Speaker 2: vale un dólar. Descubre, muy molesto, que se dejó la
[15:01] Speaker 2: cartera en el bolsillo de otro saco. Y entonces le
[15:05] Speaker 2: dice al comerciante. Mi querido señor, no se preocupe. Nada
[15:10] Speaker 2: más hágame el favor de mandar el paquete a mi casa.
[15:14] Speaker 2: Pero espere. Creo de veras que ni siquiera allá tengo
[15:18] Speaker 2: nada menor que un billete de cinco dólares. En fin,
[15:22] Speaker 2: usted puede mandar cuatro dólares de cambio junto con el paquete, ¿verdad?
[15:27] Speaker 2: Muy bien, señor, responde el comerciante, que de inmediato se
[15:31] Speaker 2: forma una opinión elevadísima de la nobleza de su cliente.
[15:35] Speaker 2: Y se dice a sí mismo, Conozco a gente que
[15:38] Speaker 2: se habría llevado la mercancía bajo el brazo, con la
[15:41] Speaker 2: promesa de venir a pagar el dólar por la tarde,
[15:44] Speaker 2: cuando pasara por aquí. Se manda a un muchacho con
[15:48] Speaker 2: el paquete y el cambio. En el camino, de pura casualidad,
[15:52] Speaker 2: el comprador se lo encuentra, y exclama. Ah. Este es
[15:58] Speaker 2: mi paquete, ya veo. Pensé que ya habías llegado con
[16:02] Speaker 2: él hace mucho. Bueno, sigue tu camino. Mi esposa... la
[16:07] Speaker 2: señora Trater te dará los cinco dólares. Le dejé instrucciones
[16:12] Speaker 2: para eso. El cambio mejor dámelo a mí, porque necesito
[16:16] Speaker 2: un poco de plata para el correo. Muy bien. Uno, dos,¿
[16:22] Speaker 2: esta moneda de veinticinco centavos es buena? Tres, cuatro. Perfecto.
[16:29] Speaker 2: Dile a la señora Trater que me encontraste, y ahora sí,
[16:33] Speaker 2: no te vayas a tardar en el camino. El muchacho
[16:37] Speaker 2: no se tarda nada, pero se demora muchísimo en volver
[16:40] Speaker 2: de su mandado, porque no hay manera de encontrar a
[16:43] Speaker 2: una señora con el nombre exacto de Trater. Se consuela
[16:47] Speaker 2: pensando que no fue tan tonto como para dejar la
[16:49] Speaker 2: mercancía sin cobrar, y al volver a la tienda con
[16:52] Speaker 2: aire satisfecho, se siente herido e indignado cuando su patrón
[16:56] Speaker 2: le pregunta qué pasó con el cambio. Pobre muchacho. Se
[17:01] Speaker 2: había portado como un empleado cuidadoso, había seguido las instrucciones,
[17:06] Speaker 2: había recorrido las calles buscando una casa que no existía
[17:09] Speaker 2: y a cambio recibe un regaño. Lo más injusto de
[17:13] Speaker 2: todo es que su patrón, en el fondo, tampoco entiende
[17:17] Speaker 2: bien qué fue lo que pasó. Un timo muy sencillo
[17:20] Speaker 2: es este. El capitán de un barco que está a
[17:24] Speaker 2: punto de zarpar recibe de un hombre con aspecto de
[17:26] Speaker 2: funcionario una cuenta de cargos de la ciudad que resulta
[17:29] Speaker 2: sorprendentemente barata. Contento de salir tan bien librado, y confundido
[17:35] Speaker 2: por cien deberes que le caen encima a la vez,
[17:38] Speaker 2: paga la cuenta enseguida. Quince minutos después le entregan otra cuenta,
[17:42] Speaker 2: mucho menos razonable, de la mano de alguien que pronto
[17:46] Speaker 2: deja claro que el primer cobrador era un timador y
[17:49] Speaker 2: que el primer cobro fue un timo. Quien haya estado
[17:52] Speaker 2: alguna vez a punto de partir, con mil cosas en
[17:55] Speaker 2: la cabeza, sabe cómo funciona esto. Cuando uno tiene prisa,
[18:00] Speaker 2: no se pone a revisar cada cuenta que le presentan.
[18:04] Speaker 2: Paga y sigue adelante, agradecido de que algo haya salido barato.
[18:09] Speaker 2: Y ese agradecimiento es justo lo que el timador necesita.
[18:12] Speaker 2: Y aquí hay algo parecido. Un barco de vapor está
[18:17] Speaker 2: soltando amarras del muelle. Un viajero, con su maleta en
[18:21] Speaker 2: la mano, corre hacia el muelle a toda velocidad. De
[18:25] Speaker 2: pronto se detiene en seco, se agacha y recoge algo
[18:28] Speaker 2: del suelo, muy agitado. Es una cartera, y grita.¿ Algún
[18:34] Speaker 2: caballero ha perdido una cartera? Nadie puede decir que la
[18:38] Speaker 2: haya perdido exactamente, pero se arma una gran emoción cuando
[18:42] Speaker 2: se descubre que el tesoro encontrado tiene valor. Sin embargo,
[18:47] Speaker 2: el barco no puede esperar. El tiempo y la marea
[18:51] Speaker 2: no esperan a nadie, dice el capitán. Por el amor
[18:55] Speaker 2: de Dios, espere sólo unos minutos, dice el que encontró
[18:59] Speaker 2: la cartera. El verdadero dueño va a aparecer enseguida. No
[19:04] Speaker 2: puedo esperar. Responde el hombre que manda. Suelten amarras allá,¿
[19:10] Speaker 2: me oyen?¿ Qué voy a hacer? Pregunta el que encontró
[19:14] Speaker 2: la cartera, con enorme angustia. Estoy por salir del país
[19:19] Speaker 2: durante varios años, y no puedo, con la conciencia tranquila,
[19:23] Speaker 2: quedarme con una cantidad tan grande. Perdóneme, señor, aquí se
[19:28] Speaker 2: dirige a un caballero que está en tierra, pero usted
[19:31] Speaker 2: tiene cara de hombre honrado.¿ Me haría usted el favor
[19:35] Speaker 2: de encargarse de esta cartera? Sé que puedo confiar en usted.
[19:40] Speaker 2: Y de publicar un aviso. Los billetes, como ve, suman
[19:45] Speaker 2: una cantidad muy considerable. El dueño, sin duda, insistirá. en
[19:50] Speaker 2: recompensarlo por las molestias. Yo. No, usted. Usted fue el
[19:57] Speaker 2: que encontró la cartera. Bueno, si usted insiste, aceptaré una
[20:02] Speaker 2: pequeña recompensa, sólo para calmar sus escrúpulos. A ver, veamos. Pero...
[20:09] Speaker 2: Cielo santo, estos billetes son todos de cien. Cien es
[20:14] Speaker 2: demasiado para tomar. Cincuenta bastarían, estoy seguro. Suelten amarras. Dice
[20:22] Speaker 2: el capitán. Pero entonces no tengo cambio de cien, y
[20:26] Speaker 2: en conjunto, más le valdría a usted. Suelten amarras. Dice
[20:32] Speaker 2: el capitán. No importa. Grita el caballero que está en tierra.
[20:38] Speaker 2: que lleva ya un minuto revisando su propia cartera. No importa.
[20:43] Speaker 2: Yo lo arreglo. Aquí tengo un billete de 50 del
[20:47] Speaker 2: Banco de Norteamérica. Tire la cartera. Y el encontrador, escrupulosísimo,
[20:54] Speaker 2: toma los 50 con marcada renuencia y le lanza la
[20:57] Speaker 2: cartera al caballero, como se lo pidió, mientras el barco
[21:01] Speaker 2: de vapor echa humo y resopla en su camino. Media
[21:05] Speaker 2: hora después de su partida, la gran cantidad resulta ser
[21:08] Speaker 2: una falsificación, y todo el asunto, un magnífico timo. Fíjate
[21:13] Speaker 2: en lo bien armada que estaba la escena. La prisa
[21:17] Speaker 2: del barco, la urgencia del viajero, la desesperación del capitán,
[21:21] Speaker 2: la buena fe del caballero en tierra. Cada uno de
[21:25] Speaker 2: ellos cumplía su papel sin saberlo, y entre todos hacían
[21:28] Speaker 2: que el engaño pareciera la cosa más natural del mundo.
[21:32] Speaker 2: Un timo atrevido es este. va a celebrarse una reunión
[21:36] Speaker 2: de campamento religioso, o algo parecido, en cierto lugar al
[21:41] Speaker 2: que sólo se puede llegar por un puente que es gratuito.
[21:45] Speaker 2: Un timador se coloca en ese puente, e informa con
[21:48] Speaker 2: mucho respeto a todos los que pasan sobre la nueva
[21:51] Speaker 2: ley del condado, que establece una cuota de un centavo
[21:54] Speaker 2: para los que van a pie, dos para los caballos
[21:56] Speaker 2: y los burros, y así sucesivamente. Algunos se quejan, pero
[22:01] Speaker 2: todos pagan, y el timador se va a su casa
[22:04] Speaker 2: más rico, en unos 50 o 60 dólares bien ganados.
[22:09] Speaker 2: Cobrarle una cuota a una multitud tan grande es una
[22:12] Speaker 2: tarea sumamente pesada. Lo gracioso es que a nadie se
[22:16] Speaker 2: le ocurre preguntar si esa ley existe de verdad. El
[22:20] Speaker 2: hombre habla con tanta seguridad, y hay tanta gente reunida,
[22:24] Speaker 2: que protestar parece una pérdida de tiempo. Cada quien paga
[22:28] Speaker 2: su moneda y sigue de largo, pensando que es mejor
[22:31] Speaker 2: no discutir. Un timo muy limpio es este. Un amigo
[22:36] Speaker 2: tiene en su poder una promesa de pago del timador,
[22:38] Speaker 2: llenada y firmada con toda la formalidad, en uno de
[22:42] Speaker 2: esos formatos corrientes impresos con tinta roja. El timador compra
[22:47] Speaker 2: una o dos docenas de esos formatos, y cada día
[22:50] Speaker 2: moja uno en su sopa, hace que su perro salte
[22:53] Speaker 2: para alcanzarlo y por fin se lo da como un bocadito.
[22:57] Speaker 2: Cuando el pagaré llega a su vencimiento, el timador, con
[23:00] Speaker 2: el perro del timador, visita al amigo, y la promesa
[23:03] Speaker 2: de pago se vuelve tema de conversación. El amigo la
[23:07] Speaker 2: saca de su escritorio y está en el acto de
[23:10] Speaker 2: entregársela al timador cuando salta el perro del timador y
[23:13] Speaker 2: la devora allí mismo. El timador no sólo se sorprende,
[23:18] Speaker 2: sino que se molesta y se enoja por el absurdo
[23:20] Speaker 2: comportamiento de su perro y expresa su total disposición a
[23:24] Speaker 2: cancelar la deuda en cualquier momento en que se presente
[23:27] Speaker 2: la prueba de que existe. Tiene su lógica, hay que admitirlo.
[23:32] Speaker 2: Sin el papel, no hay deuda. Y el papel, pobrecito,
[23:37] Speaker 2: ya no existe, porque el perro lo devoró con una
[23:40] Speaker 2: voracidad que el mismo timador, con toda su tristeza, no
[23:44] Speaker 2: puede explicarse. Un timo muy ruin es este. Un timador
[23:49] Speaker 2: contrata a un cómplice para que insulte a una señora
[23:52] Speaker 2: en plena calle. El mismo timador corre en su ayuda,
[23:56] Speaker 2: y después de darle a su amigo una buena paliza,
[23:59] Speaker 2: insiste en acompañar a la señora hasta la puerta de
[24:02] Speaker 2: su casa. Hace una reverencia, con la mano sobre el corazón,
[24:06] Speaker 2: y con enorme respeto se despide. Ella le ruega, como
[24:11] Speaker 2: su Salvador, que pase y le permita presentarle a su
[24:14] Speaker 2: hermano mayor y a su papá. Con un suspiro, él
[24:18] Speaker 2: se niega. Ella murmura.¿ No hay entonces ninguna manera, Señor,
[24:24] Speaker 2: de que se me permita demostrarle mi gratitud? Pues sí, señora,
[24:29] Speaker 2: la hay.¿ Tendría la bondad de prestarme un par de chelines?
[24:34] Speaker 2: En la primera emoción del momento, la señora decide desmayarse
[24:38] Speaker 2: sin más. Pero al pensarlo mejor, afloja los cordones de
[24:42] Speaker 2: su bolsa y entrega la moneda. Ahora bien, esto, digo yo,
[24:48] Speaker 2: es un timo menudo, porque la mitad de la suma
[24:50] Speaker 2: prestada tiene que pagársela al caballero que se tomó la
[24:53] Speaker 2: molestia de hacer el insulto, y que luego tuvo que
[24:56] Speaker 2: quedarse quieto y dejarse golpear por haberlo hecho. Hay que
[25:00] Speaker 2: reconocer que ese hombre se ganó su parte. Insultar a
[25:04] Speaker 2: una señora, aunque sea de mentiras, no es un trabajo agradable,
[25:08] Speaker 2: y aguantar después una paliza, aunque sea fingida, tampoco. Por
[25:14] Speaker 2: eso se reparten las ganancias, como en cualquier negocio serio.
[25:18] Speaker 2: Un timo más bien pequeño, pero científico, es este. El
[25:23] Speaker 2: timador se acerca a la barra de una taberna y
[25:26] Speaker 2: pide un par de rollos de tabaco. Se los entregan,
[25:29] Speaker 2: y después de examinarlos un poco, dice. No me gusta
[25:34] Speaker 2: mucho este tabaco. Tenga, llévese esto, y deme a cambio
[25:38] Speaker 2: un vaso de brandy con agua. Le sirven el brandy
[25:42] Speaker 2: con agua, él se lo bebe y se encamina hacia
[25:45] Speaker 2: la puerta. Pero lo detiene la voz del tabernero. Creo, señor,
[25:51] Speaker 2: que olvidó pagar su brandy con agua. Pagar mi brandy
[25:55] Speaker 2: con agua.¿ No le di el tabaco a cambio del
[25:58] Speaker 2: brandy con agua?¿ Qué más quiere usted? pero, señor, con
[26:03] Speaker 2: su permiso, no recuerdo que me haya pagado el tabaco.¿
[26:07] Speaker 2: Qué quiere decir con eso, canalla?¿ No le devolví su tabaco?¿
[26:13] Speaker 2: No es ese su tabaco que está ahí?¿ Espera que
[26:16] Speaker 2: pague lo que no me llevé? Pero, señor, dice el tabernero,
[26:21] Speaker 2: que ya no sabe qué decir, pero, señor. No me
[26:26] Speaker 2: venga con peros, señor, lo interrumpe el timador, aparentemente furioso,
[26:31] Speaker 2: y azotando la puerta al salir para escapar. No me
[26:34] Speaker 2: venga con peros, y nada de sus trucos con los viajeros.
[26:38] Speaker 2: Y el pobre tabernero se queda ahí, con la boca abierta,
[26:42] Speaker 2: tratando de entender en qué momento se enredó la cuenta.
[26:47] Speaker 2: Sabe que algo está mal, pero no logra ver dónde.
[26:50] Speaker 2: Eso es lo bonito de un buen timo, que la
[26:53] Speaker 2: víctima se queda con la impresión de que fue ella
[26:55] Speaker 2: la que se equivocó. Aquí hay otro timo muy hábil,
[26:59] Speaker 2: cuya simplicidad no es su menor recomendación. Alguien pierde de
[27:04] Speaker 2: verdad una bolsa o una cartera y publica en uno
[27:07] Speaker 2: de los diarios de una ciudad grande un anuncio con
[27:10] Speaker 2: una descripción completa. Entonces el timador copia los datos de
[27:14] Speaker 2: ese anuncio con un cambio de encabezado de la redacción
[27:18] Speaker 2: general y de la dirección. El original, por ejemplo, es
[27:23] Speaker 2: largo y abundante en palabras, lleva el encabezado de cartera
[27:26] Speaker 2: perdida y pide que el tesoro, cuando sea encontrado, se
[27:30] Speaker 2: deje en la calle Tom, número 1. La copia es breve,
[27:34] Speaker 2: y con el encabezado de perdido, nada más, indica la
[27:38] Speaker 2: calle Dick, número 2, o la calle Harry, número 3,
[27:42] Speaker 2: como el lugar donde se puede ver al dueño. Además,
[27:46] Speaker 2: se publica en cinco o seis diarios por lo menos
[27:48] Speaker 2: ese mismo día, y en cuanto al momento, aparece sólo
[27:52] Speaker 2: unas horas después que el original. Si lo lee el
[27:56] Speaker 2: que perdió la cartera, difícilmente sospechará que tenga relación con
[28:00] Speaker 2: su propia desgracia. Pero lo normal es que las probabilidades
[28:04] Speaker 2: sean de 5 o 6 a 1 de que el
[28:06] Speaker 2: que la encontró se dirija a la dirección que da
[28:08] Speaker 2: el timador y no a la que señala el verdadero dueño.
[28:13] Speaker 2: El primero paga la recompensa, se guarda el tesoro y
[28:16] Speaker 2: se escapa. Es un timo casi elegante, porque no necesita
[28:20] Speaker 2: de ningún actor, ni de ningún disfraz, ni de ninguna escena.
[28:25] Speaker 2: Basta con un poco de tinta y un poco de papel,
[28:28] Speaker 2: y con la confianza de que la gente suele leer
[28:30] Speaker 2: el primer anuncio que encuentra y no se pone a
[28:33] Speaker 2: compararlo con otro. Bastante parecido es este timo. Una dama
[28:38] Speaker 2: de sociedad perdió, en algún lugar de la calle, un
[28:42] Speaker 2: anillo de diamantes de un valor poco común. Para recuperarlo,
[28:47] Speaker 2: ofrece una recompensa de unos 40 o 50 dólares, dando
[28:51] Speaker 2: en su anuncio una descripción minuciosa de la joya y
[28:53] Speaker 2: de su montura, y declarando que, al entregarlo en tal número,
[28:57] Speaker 2: de tal avenida, se pagará la recompensa en el acto,
[29:01] Speaker 2: sin hacer una sola pregunta. Mientras la dama está fuera
[29:05] Speaker 2: de casa, uno o dos días después, suena el timbre
[29:08] Speaker 2: de esa casa de esa avenida. Aparece una sirvienta. Preguntan
[29:14] Speaker 2: por la señora de la casa, y se dice que
[29:16] Speaker 2: no está, noticia asombrosa ante la cual el visitante expresa
[29:20] Speaker 2: el más punzante pesar. Su asunto es importante y concierne
[29:25] Speaker 2: a la propia señora. De hecho, tuvo la suerte de
[29:28] Speaker 2: encontrar su anillo de diamantes. Pero tal vez sería mejor
[29:32] Speaker 2: que volviera otro día. La sirvienta dice que de ninguna manera,
[29:37] Speaker 2: y lo mismo dicen la hermana de la señora y
[29:39] Speaker 2: su cuñada, que son llamadas de inmediato. El anillo es
[29:44] Speaker 2: reconocido entre grandes gritos, se paga la recompensa y casi
[29:48] Speaker 2: sacan a empujones al que lo encontró. La señora regresa
[29:52] Speaker 2: y expresa cierto disgusto con su hermana y su cuñada,
[29:55] Speaker 2: porque resulta que pagaron 40 o 50 dólares por una
[29:59] Speaker 2: copia exacta de su anillo de diamantes, una copia hecha
[30:02] Speaker 2: de pura similar y de vidrio impecable. Es una maravilla
[30:06] Speaker 2: de planeación. El timador tuvo que leer el anuncio, aprenderse
[30:11] Speaker 2: la descripción de la joya, mandar hacer la copia y
[30:14] Speaker 2: escoger el momento exacto en que la dueña estuviera fuera
[30:17] Speaker 2: de casa. Todo para ganar unos cuantos dólares de diferencia.
[30:22] Speaker 2: Pero así son los verdaderos profesionales, que no desprecia ninguna ganancia,
[30:27] Speaker 2: por pequeña que sea. Pero como en realidad el timo
[30:30] Speaker 2: no tiene fin, tampoco tendría fin este ensayo si me
[30:34] Speaker 2: pusiera siquiera a insinuar la mitad de las variaciones o
[30:37] Speaker 2: inflexiones que esta ciencia admite. Tengo que dar por terminado
[30:41] Speaker 2: este escrito, por la fuerza, y no puedo hacerlo mejor
[30:44] Speaker 2: que con un resumen de un timo muy decente, aunque
[30:47] Speaker 2: bastante elaborado, del que nuestra propia ciudad fue el teatro
[30:51] Speaker 2: hace no mucho tiempo. y que luego se repitió con
[30:54] Speaker 2: éxito en otros lugares todavía más ingenuos del país. Un
[30:59] Speaker 2: caballero de mediana edad llega a la ciudad desde un
[31:01] Speaker 2: lugar desconocido. Es notablemente preciso, cauteloso, serio y pausado en
[31:07] Speaker 2: sus modales. Su ropa es escrupulosamente limpia, pero sencilla y
[31:12] Speaker 2: sin ostentación. Yú hace una corbata blanca, un chaleco amplio
[31:17] Speaker 2: hecho nada más pensando en la comodidad, zapatos de suela
[31:21] Speaker 2: gruesa de aspecto calientito y pantalones sin tirantes. Tiene todo
[31:25] Speaker 2: el aire, en realidad, de lo que sería un hombre
[31:28] Speaker 2: de negocios acomodado, serio, exacto y respetable, por excelencia. Es
[31:34] Speaker 2: uno de esos hombres severos y duros por fuera, y
[31:37] Speaker 2: blandos por dentro, que vemos en las mejores comedias, tipos
[31:41] Speaker 2: cuyas palabras valen tanto como una firma, y a los
[31:44] Speaker 2: que se les conoce por regalar monedas de oro, por caridad,
[31:48] Speaker 2: con una mano, mientras que, en cuestión de simples tratos,
[31:51] Speaker 2: exigen con la otra hasta el último centavo. Es el
[31:56] Speaker 2: tipo de persona que inspira confianza al primer vistazo. Uno
[32:00] Speaker 2: lo ve caminar por la calle, con su paso medido
[32:03] Speaker 2: y su aire de gravedad, y piensa que ahí va
[32:05] Speaker 2: alguien en quien se puede confiar con los ojos cerrados.
[32:08] Speaker 2: Y esa es, justamente, su mejor herramienta. Se toma muchas
[32:14] Speaker 2: molestias antes de quedar conforme con una casa de huéspedes.
[32:19] Speaker 2: no le gustan los niños. Está acostumbrado a la tranquilidad.
[32:24] Speaker 2: Sus hábitos son metódicos y además preferiría entrar en una
[32:28] Speaker 2: familia pequeña, privada y respetable, de inclinaciones piadosas. En cuanto
[32:34] Speaker 2: al precio, no es lo que más le importa. Sólo
[32:38] Speaker 2: exige liquidar su cuenta el primero de cada mes y
[32:40] Speaker 2: como ya es día dos, le pide a su casera,
[32:43] Speaker 2: cuando por fin encuentra una que le conviene y que
[32:46] Speaker 2: por ningún motivo olvide sus instrucciones al respecto. Quiere que
[32:50] Speaker 2: le mande la cuenta y el recibo exactamente a las
[32:53] Speaker 2: diez de la mañana del primer día de cada mes
[32:55] Speaker 2: y que bajo ninguna circunstancia lo deje para el día dos.
[33:00] Speaker 2: Hechos estos arreglos, nuestro hombre de negocios renta una oficina
[33:04] Speaker 2: en una zona más respetable que elegante de la ciudad.
[33:08] Speaker 2: No hay nada que desprecie más que la apariencia. Dice
[33:12] Speaker 2: que donde hay mucha ostentación rara vez hay algo muy
[33:15] Speaker 2: sólido detrás. Esa observación impresiona tan profundamente la imaginación de
[33:20] Speaker 2: su casera que ella toma nota de inmediato, con lápiz,
[33:24] Speaker 2: en su gran Biblia de familia, en el margen amplio
[33:27] Speaker 2: de los proverbios de Salomón. El siguiente paso es publicar
[33:31] Speaker 2: un anuncio, más o menos de esta manera, en los
[33:34] Speaker 2: principales periódicos de negocios de la ciudad, los de seis centavos.
[33:39] Speaker 2: Evítalos de un centavo porque no le parecen respetables y
[33:43] Speaker 2: porque exigen el pago de todos los anuncios por adelantado.
[33:47] Speaker 2: Nuestro hombre de negocios tiene como punto de fe que
[33:50] Speaker 2: un trabajo nunca debe pagarse hasta que esté hecho. El
[33:54] Speaker 2: anuncio decía así. Se solicitan. Los anunciantes, a punto de
[34:00] Speaker 2: comenzar operaciones comerciales de gran escala en esta ciudad, requerirán
[34:04] Speaker 2: los servicios de tres o cuatro empleados inteligentes y competentes
[34:08] Speaker 2: a quienes se les pagará un sueldo generoso. Se esperan
[34:12] Speaker 2: las mejores recomendaciones, no tanto de capacidad como de integridad.
[34:18] Speaker 2: De hecho, como los deberes por cumplir implican altas responsabilidades
[34:22] Speaker 2: y por las manos de los contratados necesariamente pasarán grandes
[34:26] Speaker 2: cantidades de dinero, se considera aconsejable exigir un depósito de
[34:30] Speaker 2: 50 dólares a cada empleado contratado. Por lo tanto, no
[34:35] Speaker 2: debe presentarse ninguna persona que no esté preparada para dejar
[34:39] Speaker 2: esa suma en poder de los anunciantes y que no
[34:41] Speaker 2: pueda presentar los testimonios más satisfactorios de moralidad. se preferirá
[34:47] Speaker 2: a los jóvenes de inclinaciones piadosas. Las solicitudes deben hacerse
[34:52] Speaker 2: entre las 10 y las 11 de la mañana y
[34:54] Speaker 2: entre las 4 y las 5 de la tarde con
[34:57] Speaker 2: los señores Bax, Hacks, Lokes, Frax y compañía, calle Dog,
[35:02] Speaker 2: número 110. Hacia el día 31 del mes, este anuncio
[35:07] Speaker 2: ha llevado a la oficina de los señores Bax, Hacks, Lokes,
[35:11] Speaker 2: Frax y compañía a unos 15 o 20 jóvenes de
[35:12] Speaker 2: inclinaciones piadosas. pero nuestro hombre de negocios no tiene ninguna
[35:19] Speaker 2: prisa por cerrar un contrato con ninguno. Ningún hombre de
[35:23] Speaker 2: negocios es nunca precipitado. Y sólo después del más riguroso
[35:27] Speaker 2: interrogatorio sobre la piedad de las inclinaciones de cada joven caballero,
[35:32] Speaker 2: se contratan sus servicios y se firma el recibo de
[35:35] Speaker 2: sus cincuenta dólares, sólo como una precaución adecuada de parte
[35:39] Speaker 2: de la respetable firma de Bax, Hax, Lox, Frax y compañía.
[35:44] Speaker 2: En la mañana del primer día del mes siguiente, la
[35:47] Speaker 2: casera no presenta su cuenta, como había prometido. Un descuido
[35:52] Speaker 2: por el cual el cómodo jefe de la casa de
[35:54] Speaker 2: apellido terminado en Axe sin duda la habría regañado con severidad,
[35:58] Speaker 2: si se hubiera podido convencer de quedarse en la ciudad
[36:01] Speaker 2: un día o dos con ese propósito. Ese es el
[36:04] Speaker 2: final de un timo hecho con paciencia, con cuidado y
[36:08] Speaker 2: con una puntualidad admirable. Todo estaba cuidadosamente preparado. la casera,
[36:14] Speaker 2: la oficina, el anuncio, la espera, la piedad, hasta el
[36:18] Speaker 2: apellido terminado en ax. Y ahora nada de eso existe,
[36:23] Speaker 2: salvo los 50 dólares de cada uno de los jóvenes
[36:26] Speaker 2: que ya no están donde estaban. Tal como están las cosas,
[36:30] Speaker 2: los alguaciles la han pasado muy mal, corriendo de un
[36:34] Speaker 2: lado a otro, y todo lo que pueden hacer es
[36:36] Speaker 2: declarar al hombre de negocios, con toda energía, algo que
[36:40] Speaker 2: suena a gallina rodilla alta. Algunos creen que con eso
[36:44] Speaker 2: quieren decir que, en realidad, está N, E, I, y
[36:48] Speaker 2: con eso se entiende la muy clásica frase latina que
[36:51] Speaker 2: significa no fue encontrado. Mientras tanto, los jóvenes caballeros, todos
[36:57] Speaker 2: y cada uno, están algo menos piadosamente inclinados que antes
[37:01] Speaker 2: y la casera compra por un chelín de goma de borrar,
[37:04] Speaker 2: y con mucho cuidado borra la nota a lápiz que
[37:07] Speaker 2: algún tonto hizo en su gran Biblia de familia, en
[37:10] Speaker 2: el margen amplio de los proverbios de Salomón. Fin. Ha
[37:15] Speaker 2: terminado el timo, de Edgar Allan Poe. En este ensayo
[37:20] Speaker 2: satírico Poe no habla de crímenes sangrientos, sino de otro
[37:23] Speaker 2: arte oscuro, el de timar con elegancia. Define al hombre
[37:28] Speaker 2: como un animal que tima y desglosa la ciencia en
[37:30] Speaker 2: nueve ingredientes, desde la menudencia y el interés hasta la audacia,
[37:34] Speaker 2: el descaro y esa sonrisa final que el timador se
[37:37] Speaker 2: regala a solas en su cama. Con ejemplos de mueblerías vacías,
[37:42] Speaker 2: carteras perdidas y cuentas de banco, nos recuerda que toda
[37:46] Speaker 2: estafa funciona porque la víctima quiere creer. Es humor, pero
[37:50] Speaker 2: también una crítica feroz a banqueros y financieros. Si disfrutas
[37:55] Speaker 2: este tipo de historias, busca Audiolibros Quimera en plataformas de
[37:59] Speaker 2: podcast y streaming. Te esperamos en el próximo relato de
[38:04] Speaker 2: la biblioteca de Arthur Allan Poe. Audiolibros Quimera. Escucha. Relájate. Disfruta.

Shows are listed from Apple Podcasts' charts and directory, and Podcast Index where it is used. Every show and episode belongs to its publisher and plays from the publisher's own feed; this site hosts none of them.
