# El arte de tener razón - Audiolibro completo (Arthur Schopenhauer)

An episode of [El arte de tener razón (Arthur Schopenhauer)](https://invisiblenetwork.ai/podcast/1896945744), 21 Jun 2026, 1 h 37 min.

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Adquiere el libro físico aquí: https://amzn.to/4vjgSUN EL ARTE DE TENER RAZÓN Una obra breve, incisiva y provocadora sobre el arte de vencer en una discusión, incluso cuando no se tiene la razón. En El arte de tener razón, Arthur Schopenhauer expone con agudeza las estrategias, trampas y recursos retóricos que las personas utilizan para imponerse en un debate. A través de sus célebres estratagemas, el filósofo alemán revela cómo la lógica, la psicología y la manipulación verbal pueden mezclarse en una conversación hasta convertir la búsqueda de la verdad en una lucha por la victoria. Más que un simple manual de argumentación, este libro es una radiografía de la vanidad humana, del orgullo intelectual y de los mecanismos que usamos para defender nuestras ideas a toda costa. Schopenhauer no enseña necesariamente cómo ser más justo, sino cómo reconocer —y desenmascarar— las tácticas con las que otros intentan confundir, ridiculizar o dominar una discusión. Irónico, directo y profundamente vigente, El arte de tener razón es una lectura indispensable para quienes desean comprender mejor el debate, la persuasión y los juegos de poder presentes en la política, los negocios, las redes sociales y la vida cotidiana. Una obra clásica para aprender a argumentar con más inteligencia… y a no caer tan fácilmente en las trampas de quienes solo quieren ganar. Conviértete en un supporter de este podcast: https://www.spreaker.com/podcast/el-arte-de-tener-razon-arthur-schopenhauer--7121660/support. 🎧 Producido por Pigeon Casa Editorial – Dando vida a los grandes clásicos del mundo. 📚 Nuevos audiolibros cada semana. 📎 Síguenos en Instagram & TikTok: @PigeonCasaEditorial

## Transcript

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[1:17] Speaker 2: casa editorial, presenta El arte de tener razón. Expuesta en 38 estratagemas.
[1:27] Speaker 2: Título alterno, dialéctica herística. Autor, Arthur Schopenhauer. Narrado por, Marcelo Lucent. Prefacio.
[1:40] Speaker 2: El arte de tener razón, también conocido como dialéctica herística,
[1:44] Speaker 2: es una obra breve, aguda y profundamente provocadora en la
[1:48] Speaker 2: que Arthur Schopenhauer analiza las estrategias que las personas utilizan
[1:52] Speaker 2: para vencer en una discusión, incluso cuando no tienen la
[1:55] Speaker 2: verdad de su lado. A través de 38 estratagemas, Schopenhauer expone
[2:01] Speaker 2: los recursos retóricos, trampas argumentativas, desvíos psicológicos y maniobras dialécticas
[2:07] Speaker 2: que suelen aparecer en los debates humanos. Su propósito no
[2:12] Speaker 2: es necesariamente enseñar a manipular, sino revelar cómo opera la
[2:16] Speaker 2: discusión cuando el orgullo, la vanidad y el deseo de
[2:19] Speaker 2: imponerse pesan más que la búsqueda honesta de la verdad.
[2:24] Speaker 2: La obra conserva una sorprendente actualidad. En tiempos de redes sociales,
[2:29] Speaker 2: debates públicos, discusiones políticas y confrontaciones ideológicas, sus páginas ayudan
[2:35] Speaker 2: a reconocer cuando una conversación deja de buscar claridad y
[2:39] Speaker 2: se convierte en una lucha por aparentar superioridad. Leer el
[2:44] Speaker 2: arte de tener razón es aprender a detectar falacias, protegerse
[2:48] Speaker 2: de argumentos engañosos y entender mejor la naturaleza competitiva del
[2:52] Speaker 2: debate humano. Es una obra incómoda, brillante y útil para
[2:57] Speaker 2: todo aquel que desee pensar con más precisión y discutir
[3:00] Speaker 2: con mayor conciencia. Introducción La dialéctica herística es el arte
[3:07] Speaker 2: de discutir, pero discutir de tal manera que se tenga
[3:11] Speaker 2: razón tanto lícita como ilícitamente, por faz y por nefas.
[3:16] Speaker 2: Puede tenerse ciertamente razón objetiva en un asunto y sin embargo,
[3:19] Speaker 2: a ojos de los presentes y algunas veces también a
[3:22] Speaker 2: los de uno mismo, parecer falto de ella. A saber,
[3:27] Speaker 2: cuando el adversario refuta mi prueba y esto sirve como
[3:30] Speaker 2: refutación misma de mi afirmación, la cual hubiese podido ser
[3:34] Speaker 2: defendida de otro modo. En este caso, como es natural,
[3:38] Speaker 2: para él la relación es inversa, pues le asiste la
[3:41] Speaker 2: razón en lo que objetivamente no la tiene. En efecto,
[3:46] Speaker 2: la verdad objetiva de una tesis y su validez en
[3:48] Speaker 2: la aprobación de los contrincantes y los oyentes son dos
[3:52] Speaker 2: cosas distintas. hacia lo último se dirige la dialéctica.¿ Cuál
[3:58] Speaker 2: es el origen de esto? La maldad natural del género humano.
[4:03] Speaker 2: Si no fuese así, si fuésemos honestos por naturaleza, intentaríamos
[4:07] Speaker 2: simplemente que la verdad saliese a la luz en todo debate,
[4:11] Speaker 2: sin preocuparnos en absoluto de si ésta se adapta a
[4:14] Speaker 2: la opinión que previamente mantuvimos, o a la del otro,
[4:18] Speaker 2: eso sería indiferente o en cualquier caso, algo muy secundario.
[4:22] Speaker 2: pero ahora es lo principal. La vanidad innata, que tan
[4:27] Speaker 2: susceptible se muestra en lo que respecta a nuestra capacidad intelectual,
[4:31] Speaker 2: no se resigna a aceptar que aquello que primero formulamos
[4:34] Speaker 2: resulte ser falso y verdadero lo del adversario. Tras esto,
[4:39] Speaker 2: cada cual no tendría otra cosa que hacer más que
[4:42] Speaker 2: esforzarse por juzgar rectamente para lo que primero tendría que
[4:46] Speaker 2: pensar y luego hablar. Pero junto a la vanidad natural
[4:50] Speaker 2: también se hermanan, en la mayor parte de los seres humanos,
[4:53] Speaker 2: la charlatanería y la innata improbidad. Hablan antes de haber
[4:58] Speaker 2: pensado y aun cuando en su fuero interno se dan
[5:01] Speaker 2: cuenta de que su afirmación es falsa y que no
[5:03] Speaker 2: tienen razón, debe parecer, sin embargo, como si fuese lo contrario.
[5:09] Speaker 2: El interés por la verdad, que por lo general muy
[5:12] Speaker 2: bien pudo ser el único motivo al formular la supuesta
[5:15] Speaker 2: tesis verdadera, se inclina ahora del todo al interés de
[5:18] Speaker 2: la vanidad. lo verdadero debe parecer falso y lo falso verdadero.
[5:24] Speaker 2: Sin embargo, esa improbidad misma, el empeño en mantener tozudamente
[5:28] Speaker 2: una tesis incluso cuando nos parece falsa, todavía tiene una excusa.
[5:34] Speaker 2: Con frecuencia al comienzo de la discusión estamos firmemente convencidos
[5:38] Speaker 2: de la verdad de nuestra tesis, pero ahora el contraargumento
[5:41] Speaker 2: del adversario parece refutarla, dando ya el asunto por perdido.
[5:46] Speaker 2: Solemos encontrarnos más tarde con que, a pesar de todo,
[5:50] Speaker 2: teníamos razón, nuestra prueba era falsa, pero podía haber habido
[5:54] Speaker 2: una adecuada para defender nuestra afirmación, el argumento salvador no
[5:58] Speaker 2: se nos ocurrió a tiempo. De ahí que surge en
[6:01] Speaker 2: nosotros la máxima de luchar contra el razonamiento del adversario
[6:05] Speaker 2: incluso cuando parece correcto y definitivo, pues, precisamente, Creemos que
[6:10] Speaker 2: su propia corrección no es más que ilusoria y que
[6:13] Speaker 2: durante el curso de la discusión se nos ocurrirá otro
[6:16] Speaker 2: argumento con el que podremos oponernos a aquel, o incluso
[6:19] Speaker 2: alguna otra manera de probar nuestra verdad. De ahí que
[6:24] Speaker 2: casi nos veamos obligados a actuar con improbidad en las
[6:27] Speaker 2: disputas o, cuando menos, tentados a ello con gran facilidad.
[6:32] Speaker 2: De esta forma se amparan mutuamente la debilidad de nuestro
[6:35] Speaker 2: entendimiento y la versatilidad de nuestra voluntad. Esto ocasiona que,
[6:40] Speaker 2: por regla general, quien discute no luche por amor de
[6:43] Speaker 2: la verdad, sino por su tesis como pro hara et fosis,
[6:47] Speaker 2: por el altar y el hogar, y por faso por
[6:49] Speaker 2: nefas puesto que como ya se ha mostrado, no puede
[6:52] Speaker 2: hacerlo de otro modo. Lo habitual será, pues, que todos
[6:57] Speaker 2: quieran que sea su afirmación la que prevalezca sobre las otras,
[7:00] Speaker 2: aunque momentáneamente llegue incluso a parecerles falsa o dudosa. Los
[7:06] Speaker 2: medios para conseguirlo son, en buena medida, los que a
[7:09] Speaker 2: cada uno le proporciona su propia astucia y malignidad, se
[7:13] Speaker 2: adiestran en la experiencia cotidiana de la discusión. En efecto,
[7:18] Speaker 2: así como todo el mundo tiene su propia dialéctica natural,
[7:21] Speaker 2: también tiene su propia lógica innata. Sólo la primera no
[7:26] Speaker 2: le conducirá ni tan lejos ni con tanta seguridad como
[7:29] Speaker 2: la segunda. No es fácil que alguien piense o infiera
[7:33] Speaker 2: contradiciendo las leyes de la lógica, si los juicios falsos
[7:37] Speaker 2: son numerosos, muy rara vez lo son las conclusiones falsas.
[7:42] Speaker 2: Una persona no muestra corrientemente carencia de lógica natural, en cambio,
[7:46] Speaker 2: si falta de dialéctica. Esta última es un don natural
[7:50] Speaker 2: desigualmente repartido, en esto se asemeja a la capacidad de juzgar.
[7:56] Speaker 2: La razón, por cierto, se reparte de manera más homogénea. Precisamente,
[8:02] Speaker 2: dejarse confundir, Dejarse refutar por una argumentación engañosa en aquello
[8:07] Speaker 2: que se tiene razón o lo contrario, es algo que
[8:10] Speaker 2: ocurre con frecuencia. Quien queda como vencedor de una discusión
[8:14] Speaker 2: tiene que agradecérselo por lo general, no tanto a la
[8:17] Speaker 2: certeza de su juicio al formular su tesis como a
[8:20] Speaker 2: la astucia y habilidad con que la defendió. En este,
[8:24] Speaker 2: como en todos los casos, lo innato es lo mejor
[8:27] Speaker 2: no obstante, tanto el ejercicio como la reflexión sobre las
[8:31] Speaker 2: maniobras con las que puede vencerse al adversario, o las
[8:34] Speaker 2: que éste utiliza con más frecuencia para rebatir, aportarán mucho
[8:38] Speaker 2: para él llegar a ser maestro en este arte. Si
[8:42] Speaker 2: bien la lógica no puede tener provecho práctico alguno, sí
[8:45] Speaker 2: puede tenerlo la dialéctica. Me parece que Aristóteles también expuso
[8:50] Speaker 2: su propia lógica, analítica, principalmente como fundamento y preparación de
[8:55] Speaker 2: la dialéctica, y que ésta fue para él lo principal.
[9:00] Speaker 2: La lógica se ocupa de la mera forma de las proposiciones,
[9:03] Speaker 2: la dialéctica de su contenido o materia, de su valor intrínseco,
[9:07] Speaker 2: de ahí que debiera preceder la consideración de la forma,
[9:10] Speaker 2: en cuanto lo universal, a la del contenido o de
[9:14] Speaker 2: lo particular. Aristóteles no define el objeto de la dialéctica
[9:18] Speaker 2: tan sutilmente como yo lo he hecho, si bien es
[9:21] Speaker 2: cierto que asigna como su objeto principal la discusión, al
[9:25] Speaker 2: misivo tiempo también la búsqueda de la verdad, tópicos l, 2.
[9:30] Speaker 2: Después añade de nuevo, Las proposiciones se consideran filosóficamente según
[9:35] Speaker 2: la verdad y dialécticamente teniendo en cuenta la credibilidad o
[9:38] Speaker 2: el aplauso que obtienen en la opinión de los otros, tópicos 1, 12.
[9:44] Speaker 2: Es consciente de la diferencia y disyunción de la verdad
[9:47] Speaker 2: objetiva de una proposición y del hecho de hacerla valer
[9:50] Speaker 2: o de obtener su aprobación, pero no lo hace con
[9:52] Speaker 2: la suficiente sutileza como para asignar este último fin a
[9:56] Speaker 2: la dialéctica. Sus reglas para conseguir el último propósito son,
[10:01] Speaker 2: a menudo, también asignadas al primero, encontrándose combinadas. De ahí
[10:07] Speaker 2: que me parezca que no supo terminar aidosamente su tarea.
[10:12] Speaker 2: Aristóteles abordó en los tópicos la exposición de la dialéctica
[10:16] Speaker 2: con el espíritu científico que lo caracteriza, de forma extraordinariamente
[10:20] Speaker 2: metódica y analítica, aunque esto sea muy digno de admiración,
[10:25] Speaker 2: no legó a alcanzar completamente su propósito. que aquí es
[10:28] Speaker 2: evidentemente práctico. Tras considerar en los analíticos los conceptos, juicios
[10:34] Speaker 2: y silogismos según su pura forma, pasó después a considerar
[10:38] Speaker 2: el contenido, que únicamente tiene que ver con los primeros,
[10:41] Speaker 2: ya que es en ellos donde reside. Proposiciones y silogismos
[10:46] Speaker 2: son en sí mismos pura forma, los conceptos significan su contenido.
[10:51] Speaker 2: Su procedimiento es el siguiente, toda discusión tiene una tesis
[10:55] Speaker 2: o un problema, estos difieren simplemente en la forma, y luego,
[10:59] Speaker 2: axiomas que deben servir para resolverlo. Se trata siempre de
[11:04] Speaker 2: la relación de unos conceptos con otros. Estas relaciones son, inicialmente, cuatro.
[11:12] Speaker 2: De un concepto se busca, o uno, su definición, o dos,
[11:16] Speaker 2: su género, o tres, su característica particular, su marca esencial, proprium,
[11:22] Speaker 2: o cuatro, su accidents, es decir, una cualidad cualquiera, sin
[11:27] Speaker 2: importar si es peculiar y exclusiva o no, brevemente, un predicado.
[11:32] Speaker 2: El problema de toda discusión hay que reconducirlo a una
[11:35] Speaker 2: de estas relaciones. Esta es la base de toda la dialéctica.
[11:41] Speaker 2: En los ocho libros de los tópicos, Aristóteles presenta el
[11:44] Speaker 2: conjunto de todas las relaciones en las que los conceptos
[11:47] Speaker 2: pueden hallarse recíprocamente con respecto a las cuatro clases, e
[11:52] Speaker 2: indica las reglas para toda posible relación, esto es, cómo
[11:56] Speaker 2: debe comportarse un concepto con respecto a otro para ser
[11:59] Speaker 2: su propium, propio, su accidents, accidente, su genes, género, o
[12:05] Speaker 2: su definitum o definición.¿ Qué errores pueden cometerse fácilmente durante
[12:09] Speaker 2: la formulación y qué es lo que debe tenerse en cuenta?
[12:13] Speaker 2: Cada vez que formulamos una relación,¿ y qué es lo
[12:16] Speaker 2: que puede hacerse para refutarla si la ha formulado el otro?
[12:21] Speaker 2: Aristóteles denomina locus, tópico, a la formulación de cualquiera de
[12:25] Speaker 2: estas reglas o de cualquiera de las relaciones entre tales
[12:28] Speaker 2: clases de conceptos, indicando 382 topoi, de aquí el nombre de tópicos.
[12:35] Speaker 2: A estos adjunta unas cuantas reglas sobre la discusión en
[12:38] Speaker 2: general que, por lo demás, no son en modo alguno exhaustivas.
[12:44] Speaker 2: El topos no es, pues, algo puramente material, no se
[12:48] Speaker 2: refiere a un objeto o a un concepto determinado, sino
[12:52] Speaker 2: siempre a una relación de clases enteras de conceptos que
[12:55] Speaker 2: puede ser común a un número indeterminado de ellos, en
[12:58] Speaker 2: cuanto que éstos sean considerados en sus relaciones recíprocas, bajo
[13:02] Speaker 2: uno de los mencionados cuatro casos que se dan en
[13:05] Speaker 2: toda discusión. Estos cuatro casos tienen, de nuevo, clases subordinadas.
[13:12] Speaker 2: La consideración es aquí, en cierta medida, todavía formal, aunque
[13:16] Speaker 2: no tan puramente formal como en la lógica, que se
[13:19] Speaker 2: ocupa del contenido de los conceptos desde el punto de
[13:22] Speaker 2: vista de la forma, esto es, indica cómo debe comportarse
[13:26] Speaker 2: el contenido del concepto A con respecto al del concepto
[13:29] Speaker 2: B para que pueda ser formulado como su gines, o
[13:32] Speaker 2: como su proprium, carácter distintivo, o como su accidents, o
[13:36] Speaker 2: como su definición, o, según las rúbricas a él subordinadas,
[13:40] Speaker 2: del opuesto, causa y efecto, posesión o privación, etc. En
[13:47] Speaker 2: torno a una de estas relaciones debe girar toda discusión.
[13:52] Speaker 2: La mayoría de las reglas que Aristóteles indica como topo
[13:55] Speaker 2: y en relación con estas correspondencias están incluidas en la
[13:59] Speaker 2: naturaleza de la relación conceptual, cada uno es consciente de
[14:03] Speaker 2: ellas por sí mismo, además. ya de por sí, obligan
[14:07] Speaker 2: al respeto por parte del adversario, igual que en la lógica,
[14:11] Speaker 2: siendo más fácil observarlas en el caso particular o darse
[14:14] Speaker 2: cuenta de su negligencia que acordarse del topos abstracto correspondiente.
[14:19] Speaker 2: De aquí proviene que el uso práctico de tal dialéctica
[14:22] Speaker 2: no sea muy grande. Aristóteles no dice más que cosas
[14:27] Speaker 2: de suyo evidentes y a las que la sana razón
[14:30] Speaker 2: arriba por sí misma. Ejemplo. Si se afirma el yin
[14:34] Speaker 2: es de una cosa, entonces debe también convenirle alguna especie
[14:38] Speaker 2: cualquiera de ese yin es, de otro modo, la afirmación
[14:42] Speaker 2: será falsa. Por ejemplo, se afirma que el alma está
[14:46] Speaker 2: dotada de movimiento, entonces debe serle propia alguna especie determinada
[14:50] Speaker 2: de aquel, volar, caminar, crecer, disminuir, etc., si carece de
[14:56] Speaker 2: el a, entonces, tampoco está dotada de movimiento. Esto es,
[15:02] Speaker 2: cuando no le conviene alguna especie, tampoco lo hace el gines.
[15:06] Speaker 2: Este es el topos Aristóteles, tópicos 11, 4, centésima decimoprimera 33b111. Este
[15:15] Speaker 2: topos sirve tanto para construir como para destruir. Es el
[15:20] Speaker 2: topos noveno. Y, a la inversa, si el género no conviene,
[15:25] Speaker 2: tampoco la especie, por ejemplo, alguien, se afirma, ha hablado
[15:29] Speaker 2: mal de otro. Si demostramos que no hablo en absoluto,
[15:34] Speaker 2: no ha podido hablar mal de aquel, pues en donde
[15:36] Speaker 2: no se da el gines tampoco puede darse la especie.
[15:40] Speaker 2: Bajo la rúbrica de carácter distintivo, propium, el locus 215 dice así,
[15:46] Speaker 2: en primer lugar, para invalidar, cuando el adversario indica como
[15:50] Speaker 2: propio alguna cosa que sólo puede ser percibida por medio
[15:53] Speaker 2: de los sentidos, lo ha indicado mal. ya que todo
[15:56] Speaker 2: aquello que es sensible se vuelve incierto en el momento
[15:59] Speaker 2: en que sale del ámbito de los sentidos. Por ejemplo,
[16:03] Speaker 2: si se sostiene como propio del sol que es el
[16:06] Speaker 2: astro más brillante que se desplaza sobre la tierra, esto
[16:09] Speaker 2: no sirve, pues cuando el sol se pone no sabemos
[16:12] Speaker 2: si se desplaza sobre la tierra, ya que entonces está
[16:15] Speaker 2: fuera del ámbito de la sensación. En segundo lugar, para establecer,
[16:20] Speaker 2: lo propio estará bien indicado, cuando se presente uno que
[16:24] Speaker 2: no sea reconocible mediante la sensación, o, que, siendo sensible,
[16:29] Speaker 2: es evidente que se da de manera necesaria. Por ejemplo,
[16:33] Speaker 2: como propio de la superficie se indica que es aquella
[16:36] Speaker 2: que primero se colorea. Esta es una característica propia sensible,
[16:42] Speaker 2: y además, siempre manifiesta, por lo que es correcta, Aristóteles,
[16:47] Speaker 2: tópicos v, 5, 13aib, 19-36. Esto es suficiente para darles una
[16:54] Speaker 2: idea de la dialéctica de Aristóteles. Me parece que no
[16:58] Speaker 2: alcanza su propósito, por eso yo lo he intentado de
[17:02] Speaker 2: otra manera. Los tópicos de Cicerón son una imitación hecha
[17:06] Speaker 2: de memoria de los de Aristóteles, en sumo grado superficial
[17:10] Speaker 2: y miserable. Cicerón no tiene en absoluto una idea clara
[17:14] Speaker 2: de qué es un totus ni a qué se dirige,
[17:16] Speaker 2: parlotea confusamente exingenio, utilizando su propia inventiva, cosas sin sentido,
[17:22] Speaker 2: adornándolas ricamente con ejemplos jurídicos. Uno de sus peores escritos.
[17:29] Speaker 2: Para definir concisamente qué es la dialéctica habrá de considerársela
[17:33] Speaker 2: despreocupándose definitivamente de la verdad objetiva, que es asunto de
[17:38] Speaker 2: la lógica, como el arte de tener razón. lo que
[17:41] Speaker 2: ha de ser tanto más fácil cuando efectivamente se eleve
[17:45] Speaker 2: razón en el asunto del que se trata. La dialéctica
[17:48] Speaker 2: como tal debe enseñar únicamente cómo podemos defendernos contra ataques
[17:52] Speaker 2: de cualquier tipo, especialmente contra los desleales y, evidentemente, cómo
[17:58] Speaker 2: podemos atacar lo que el otro expone sin contradecirnos y,
[18:01] Speaker 2: lo más importante, sin que seamos refutados. Hay que distinguir
[18:06] Speaker 2: claramente la búsqueda de la verdad objetiva del arte de
[18:09] Speaker 2: hacer que lo que se ha enunciado pase por verdadero,
[18:12] Speaker 2: aquella es asunto de una. Disciplina, bien distinta, es la
[18:18] Speaker 2: obra de la capacidad de juzgar, del discurrir, de la experiencia,
[18:22] Speaker 2: y para ella no existe artificio alguno, la segunda es
[18:26] Speaker 2: el objeto de la dialéctica. Se la ha definido como
[18:29] Speaker 2: la lógica de la apariencia, falso, pues de ser así,
[18:33] Speaker 2: se utilizaría para defender sólo enunciados falsos, pero incluso cuando
[18:37] Speaker 2: alguien tiene la razón de su parte necesita la dialéctica
[18:41] Speaker 2: para defenderla. Además deben conocerse los golpes desleales para poder
[18:45] Speaker 2: encajarlos y, a veces, cuando sea necesario, utilizarlos también para
[18:50] Speaker 2: agredir al oponente con las mismas armas. Por eso, En
[18:55] Speaker 2: la dialéctica hay que dejar a un lado la verdad
[18:57] Speaker 2: objetiva o considerarla como algo accidental y, simplemente, no ocuparse
[19:03] Speaker 2: más que de cómo defender las afirmaciones propias y cómo
[19:06] Speaker 2: invalidarlas del otro. En lo que a estas reglas se refiere,
[19:10] Speaker 2: es permisible no tener en cuenta la verdad objetiva porque
[19:14] Speaker 2: en la mayoría de los casos se desconoce su paradero.
[19:18] Speaker 2: Con frecuencia, uno mismo no sabe si tiene razón o no,
[19:21] Speaker 2: a veces cree tenerla y se equivoca, otras lo creen
[19:25] Speaker 2: ambas partes, puesto que verítase este imputeo, la verdad está
[19:29] Speaker 2: en lo profundo, demócrito. Cuando comienza la discusión, por regla general,
[19:35] Speaker 2: cada una de las partes está convencida de tener la
[19:38] Speaker 2: razón de su lado, durante su transcurso ambas llegarán a dudarlo,
[19:42] Speaker 2: el final debe ser, evidentemente, cuando se estipule, cuando se
[19:46] Speaker 2: demuestre la verdad. En lo que a esta respecta, ahí
[19:50] Speaker 2: ya no se mezcla la dialéctica, pues su función es
[19:53] Speaker 2: idéntica a la del maestro de esgrima, que no repara
[19:56] Speaker 2: en quien tenga efectivamente la razón en la riña que
[19:59] Speaker 2: condujo al duelo. Atacar y parar es lo único que cuenta,
[20:03] Speaker 2: como en la dialéctica, que es una esgrima intelectual. Sólo
[20:08] Speaker 2: así entendida puede establecerse como una disciplina con entidad propia,
[20:12] Speaker 2: ya que si nuestro propósito fuese la búsqueda de la verdad,
[20:15] Speaker 2: tendríamos que remitirnos a la simple lógica. Y, en cambio,
[20:21] Speaker 2: si nuestro objeto es mostrar la validez de proposiciones falsas,
[20:25] Speaker 2: no tendremos más que pura y simple sofistica. En ambas
[20:29] Speaker 2: se daría por supuesto que ya sabríamos que fuera objetivamente
[20:32] Speaker 2: lo falso o lo verdadero, algo que raramente se sabe
[20:36] Speaker 2: de antemano. La verdadera definición de dialéctica es, por consiguiente,
[20:41] Speaker 2: la que hemos formulado, esgrima intelectual para tener razón en
[20:45] Speaker 2: las discusiones. Si el nombre de herística le fuera bien,
[20:49] Speaker 2: mucho más apropiado es el de dialéctica herística. Siendo de
[20:54] Speaker 2: gran utilidad, en los últimos tiempos se la ha descuidado injustamente.
[21:00] Speaker 2: Por lo tanto, en este sentido, la dialéctica debe ser
[21:04] Speaker 2: simplemente una recapitulación y exposición sistematizada y reglamentada de aquellas
[21:09] Speaker 2: técnicas dadas por la naturaleza. de las que se sirve
[21:12] Speaker 2: la mayoría de la gente para tener tazón cuando durante
[21:15] Speaker 2: una disputa advierten que no la llevan de su parte.
[21:19] Speaker 2: Es por esto por lo que sería absurdo que en
[21:21] Speaker 2: la dialéctica científica se tuviera en cuenta la verdad objetiva
[21:24] Speaker 2: y su esclarecimiento, puesto que en aquella otra dialéctica originaria
[21:28] Speaker 2: y natural esto no acontece nunca, sino que, por el contrario,
[21:33] Speaker 2: su único objetivo es el de tener razón. Desde nuestro
[21:37] Speaker 2: punto de vista, la tarea principal de la dialéctica científica
[21:41] Speaker 2: es la de formular y analizar las estratagemas desleales utilizadas
[21:45] Speaker 2: en la discusión, con el fin de que en los
[21:47] Speaker 2: debates verdaderos se las reconozca de inmediato y se las destruya.
[21:52] Speaker 2: De ahí que, en su planteamiento, ésta deba asumir que
[21:55] Speaker 2: su propósito final va dirigido al hecho de tener razón
[21:58] Speaker 2: y no al esclarecimiento de la verdad objetiva. A pesar
[22:03] Speaker 2: de que he buscado a lo largo y ancho, no
[22:06] Speaker 2: me resulta conocido el que se haya logrado algo en
[22:09] Speaker 2: este sentido, por lo tanto, este es todavía un campo
[22:12] Speaker 2: sin cultivar. Para alcanzar el fin propuesto debería acudirse al
[22:17] Speaker 2: manantial de la experiencia, observando en los debates cotidianos de
[22:21] Speaker 2: nuestro entorno el modo en que uno u otro de
[22:23] Speaker 2: los contrincantes utilizó esta o aquella estratagema, y acto seguido,
[22:27] Speaker 2: aquellos ardides que aparecen con más frecuencia. reducirlos a sus
[22:32] Speaker 2: principios generales para poder formular desde ellos las estratagemas desleales
[22:36] Speaker 2: utilizadas en la discusión con el fin de que en
[22:39] Speaker 2: los debates verdaderos se las reconozca de inmediato y se
[22:42] Speaker 2: las destruya. De ahí que, en su planteamiento ésta debe
[22:47] Speaker 2: asumir que su propósito final va dirigido al hecho de
[22:50] Speaker 2: tener razón y no al esclarecimiento de la verdad objetiva.
[22:56] Speaker 2: A pesar de que he buscado a lo largo y ancho,
[22:59] Speaker 2: no me resulta conocido el que se haya logrado algo
[23:01] Speaker 2: en este sentido, por lo tanto, este es todavía un
[23:04] Speaker 2: campo sin cultivar. Para alcanzar el fin propuesto debería acudirse
[23:09] Speaker 2: al manantial de la experiencia, observando en los debates cotidianos
[23:13] Speaker 2: de nuestro entorno el modo en que uno u otro
[23:15] Speaker 2: de los contrincantes utilizó esta o aquella estratagema, y acto seguido,
[23:20] Speaker 2: Aquellos ardides que aparecen con más frecuencia, reducirlos a sus
[23:24] Speaker 2: principios generales para poder formular desde ellos los estratagemata más usuales,
[23:29] Speaker 2: que no sólo han de ser útiles después para la
[23:32] Speaker 2: propia ventaja, sino también para impedir que sean usadas cuando
[23:36] Speaker 2: él adversario pretenda utilizarlas en su provecho. Lo que sigue
[23:42] Speaker 2: debe ser considerado como un primer intento. Base de toda
[23:47] Speaker 2: dialéctica En primer lugar hay que considerar lo esencial de
[23:52] Speaker 2: toda discusión, que es lo que en ella sucede. El
[23:56] Speaker 2: adversario ha propuesto una tesis, o nosotros mismos, da igual.
[24:01] Speaker 2: Para refutarla existen dos modos y dos vías. Los modos,
[24:07] Speaker 2: ad rem, con referencia a la cosa. Ad hominem, en
[24:11] Speaker 2: referencia a la persona con la que se discute, o
[24:14] Speaker 2: ex concesis, en referencia al marco de concesiones hechas por
[24:18] Speaker 2: el adversario. Esto es, mostramos que la tesis expuesta no
[24:22] Speaker 2: está de acuerdo con la naturaleza del objeto, con la
[24:25] Speaker 2: verdad objetiva, o con otras manifestaciones o concesiones admitidas por
[24:29] Speaker 2: el oponente, es decir, con la verdad subjetiva. Esta última
[24:34] Speaker 2: es sólo una traslación relativa y no afecta a la
[24:37] Speaker 2: verdad objetiva. Las vías A. Refutación directa. B. Indirecta. La
[24:44] Speaker 2: directa ataca la tesis en sus fundamentos, la indirecta en
[24:48] Speaker 2: sus consecuencias. La directa muestra que la tesis no es verdadera,
[24:53] Speaker 2: la indirecta que no puede ser verdad. En cuanto a
[24:57] Speaker 2: las refutaciones directas, podemos hacer dos cosas, o mostramos que
[25:01] Speaker 2: los fundamentos del enunciado son falsos, nego majorem, minorem, negamos
[25:06] Speaker 2: tanto la premisa mayor como la menor, o los admitimos
[25:09] Speaker 2: pero mostramos que no se sigue de ellos la consecuencia,
[25:12] Speaker 2: nego consequentiam, niego la consecuencial, y atacamos así la consecuencia,
[25:17] Speaker 2: la forma de la conclusión. En las refutaciones indirectas utilizamos
[25:23] Speaker 2: o la apagoje, o la instancia. Apagoje, aceptamos la tesis
[25:29] Speaker 2: del adversario como si fuese verdadera. Después mostramos lo que
[25:32] Speaker 2: de él hace sigue si la utilizamos como premisa de
[25:35] Speaker 2: un silogismo en unión de otra tesis cualquiera reconocida como verdadera.
[25:40] Speaker 2: A continuación, deducimos de dicho silogismo una conclusión claramente falsa,
[25:45] Speaker 2: pues o contradice la naturaleza del objeto, o contradice las
[25:48] Speaker 2: demás afirmaciones del adversario. es decir, que tanto A de
[25:52] Speaker 2: Ren como A de Ominen es falsa, Sócrates en hipias
[25:56] Speaker 2: mayor y alias. Por consiguiente, el enunciado del adversario sería
[26:01] Speaker 2: también falso, pues de premisas verdaderas sólo pueden deducirse conclusiones verdaderas,
[26:06] Speaker 2: aunque de las falsas no siempre falsas. La instancia exemplum
[26:12] Speaker 2: in contrarium contra ejemplo, refutación de la tesis general por
[26:16] Speaker 2: medio de la aportación directa de casos particulares que aunque
[26:20] Speaker 2: están comprendidos bajo el enunciado de la tesis, no la confirman,
[26:24] Speaker 2: por lo que deducimos que tiene que ser falsa. Este
[26:28] Speaker 2: es el andamiaje, el esqueleto de toda discusión, aquí tenemos
[26:32] Speaker 2: su osteología. A ella hay que reducir el fundamento de
[26:36] Speaker 2: cualquier disputa. Pero todo esto puede suceder real o sólo aparentemente,
[26:42] Speaker 2: con razones buenas o malas, y como no podemos saberlo
[26:45] Speaker 2: con facilidad, por eso suelen ser los debates tan largos
[26:48] Speaker 2: y empeñosos. Tampoco podemos separar lo verdadero de lo falso
[26:53] Speaker 2: durante su transcurso, porque, precisamente, ni siquiera los contrincantes lo
[26:58] Speaker 2: saben con anterioridad. Por consiguiente, pasaré a la exposición de
[27:03] Speaker 2: las estratagemas sin tener en cuenta si se tiene o
[27:06] Speaker 2: no razón objetiva. pues tal cosa no puede saberse con
[27:09] Speaker 2: seguridad y, además, eso es lo que debe decidirse por
[27:13] Speaker 2: medio de la disputa propiamente dicha. Por cierto, en toda
[27:18] Speaker 2: discusión o argumentación en general hay que estar de acuerdo
[27:21] Speaker 2: sobre algo desde lo cual, a modo de principio, podamos
[27:24] Speaker 2: juzgar el asunto en cuestión, contra negante en principio non
[27:28] Speaker 2: est disputandum, con quien niega los principios no puede discutirse.
[27:33] Speaker 2: El arte de tener razón Estratagema 1. La amplificación. La afirmación
[27:42] Speaker 2: del adversario se lleva más allá de sus límites naturales,
[27:45] Speaker 2: se la interpreta de la manera más general posible tomándola
[27:49] Speaker 2: en su sentido más amplio y exagerándola. La propia afirmación,
[27:54] Speaker 2: en cambio, se especifica cuánto se puede reduciéndola a su
[27:57] Speaker 2: sentido más niño, a sus límites más estrechos, pues cuanto
[28:02] Speaker 2: más general sea una afirmación, a más ataques estará expuesta.
[28:07] Speaker 2: El remedio más eficaz contra la amplificación es la definición
[28:10] Speaker 2: concreta de los puncti y el estatus controversia, los puntos
[28:14] Speaker 2: a discutir y las condiciones de la discusión. Ejemplo 1. Afirmé,
[28:21] Speaker 2: los ingleses son la primera nación en el arte dramático.
[28:25] Speaker 2: El adversario quiso intentar una instantia y manifestó, que de
[28:28] Speaker 2: todo será conocido que tanto en lo que a música
[28:31] Speaker 2: se refiere, y por consiguiente, tampoco en la ópera, hubieran
[28:35] Speaker 2: hecho algo de importancia. Le repliqué recordándole que la música
[28:40] Speaker 2: no está incluida entre las artes dramáticas, éstas se refieren
[28:43] Speaker 2: únicamente a la tragedia y la comedia, lo que él
[28:46] Speaker 2: muy bien sabía, sólo que intentó generalizar mi afirmación para
[28:50] Speaker 2: poder incluir en ella todas las representaciones teatrales, y por consiguiente,
[28:55] Speaker 2: también la ópera y la música, con lo que me
[28:57] Speaker 2: derrotaría con seguridad. A la inversa, se salva la propia
[29:03] Speaker 2: afirmación mediante su limitación con respecto al primer propósito manifestado,
[29:08] Speaker 2: si la expresión utilizada lo favorece. Ejemplo 2. A dice, la
[29:15] Speaker 2: paz de 1814 incluso devolvió a todas las ciudades ansiáticas alemanas
[29:19] Speaker 2: su independencia. B responde con una instantia en contrarium que Danzig,
[29:24] Speaker 2: que había conseguido su independencia gracias a Bonaparte, la perdió
[29:29] Speaker 2: con aquella paz. A se salva de esta manera yo
[29:32] Speaker 2: dije todas las ciudades alemanas, Danzig era una ciudad ansiática polaca.
[29:38] Speaker 2: Esta estratagema la enseña ya Aristóteles en los Tópicos, Liv. 8, calle 12. 11. Ejemplo 3. Lamarck,
[29:51] Speaker 2: Philosophie Zoologique, París, 1809, Vol. L. P. 203. Niega a los
[30:00] Speaker 2: pólipos toda clase de percepción sensible porque carecen de nervios. Pero,
[30:06] Speaker 2: sin embargo, se sabe que perciben, pues buscan la luz
[30:09] Speaker 2: en tanto que artificiosamente se mueven hacia ella de ramo
[30:12] Speaker 2: en ramo, y atrapan su presa. De esto se ha
[30:16] Speaker 2: concluido que la masa nerviosa está proporcionalmente esparcida por la
[30:20] Speaker 2: totalidad del volumen de sus cuerpos, homogéneamente fundida, ya que
[30:24] Speaker 2: es evidente que tienen algún tipo de percepción, aunque sin
[30:28] Speaker 2: órganos perceptores específicos. Porque esto invalida su hipótesis, Lamarck argumenta
[30:34] Speaker 2: de forma dialéctica. En este caso cada una de las
[30:37] Speaker 2: partes del cuerpo de los pólipos debería ser capaz de
[30:40] Speaker 2: toda clase de percepción sensible, de movimiento, de voluntad, de pensamiento,
[30:46] Speaker 2: siendo así que el pólipo tendría en cada punto de
[30:49] Speaker 2: su cuerpo todos los órganos correspondientes a las especies de
[30:52] Speaker 2: los animales más perfectos. Cada partícula podría ver, oler, gustar, oír, etc.,
[30:59] Speaker 2: y también pensar, juzgar, inferir, en definitiva. cada molécula de
[31:06] Speaker 2: su cuerpo sería como un animal perfectamente desarrollado, y el
[31:10] Speaker 2: mismo pólipo ocuparía un puesto superior al del ser humano,
[31:13] Speaker 2: pues cada uno de sus trocitos poseería todas las capacidades
[31:17] Speaker 2: que el hombre sólo tiene en conjunto. Además, no habría
[31:21] Speaker 2: ninguna razón que impidiese aplicar lo que sobre los pólipos
[31:25] Speaker 2: se afirma, también a cada mónada, el más imperfecto de
[31:28] Speaker 2: todos los seres, y, finalmente, también a las plantas, que
[31:33] Speaker 2: por supuesto también viven, etc., con el uso de tales
[31:36] Speaker 2: estratagemas dialécticas traiciona a un escritor que en su fuero
[31:40] Speaker 2: interno es consciente de no tener razón. Porque se afirmó,
[31:44] Speaker 2: su cuerpo entero es sensible a la luz, por lo
[31:47] Speaker 2: tanto es de naturaleza nerviosa, concluye que todo el cuerpo piensa.
[31:53] Speaker 2: Estratagema 2 Usar la homonimia para extender la afirmación enunciada a
[31:59] Speaker 2: lo que puede comprenderse igualmente bajo el mismo nombre, pero
[32:02] Speaker 2: que poco o nada tiene que ver con el asunto
[32:05] Speaker 2: del que se está tratando, después, a continuación, se refuta
[32:09] Speaker 2: triunfalmente la afirmación tomada en este sentido haciendo que parezca
[32:13] Speaker 2: que se ha refutado la primera. Anotación. Sinónimas son dos
[32:19] Speaker 2: palabras para el mismo concepto, homónimos dos conceptos designados mediante
[32:24] Speaker 2: la misma palabra, ver Aristóteles, Tópicos, Liv. I. Cap. 13. Bajo, agudo, alto,
[32:33] Speaker 2: utilizados a veces para calificar cuerpos y otras para los
[32:37] Speaker 2: tonos de voz, son homónimas. Honrado y probo son sinónimos.
[32:43] Speaker 2: Se puede considerar esta estratagema como idéntica al sofisma ex homonimia,
[32:48] Speaker 2: sin embargo la obviedad de tal sofisma no engañará en serio.
[32:53] Speaker 2: OM NE LUMEN POTES ESTINGUI INTELLECTUS EST LUMEN INTELLECTUS PATES TESTINGU.
[32:59] Speaker 2: Aquí se nota enseguida que hay cuatro termini, lumen en
[33:02] Speaker 2: sentido propio y lumen entendido metafóricamente. Por otra parte, en
[33:08] Speaker 2: casos más sutiles engaña, concretamente, en aquellos en los que
[33:12] Speaker 2: los conceptos se designan con la misma expresión y están emparentados,
[33:16] Speaker 2: pudiéndose intercambiar uno por otro con facilidad. Ejemplo 1. Aún no
[33:23] Speaker 2: está usted muy iniciado en los misterios de la filosofía kantiana. Ah,
[33:29] Speaker 2: mire usted, de donde hay misterios no quieto saber nada. Ejemplo 2.
[33:36] Speaker 2: Censuro el principio del honor, juzgando incomprensible que quien sufre
[33:40] Speaker 2: una ofensa quede deshonrado a menos que no la repare
[33:43] Speaker 2: con una ofensa aún más grande, o mediante la sangre
[33:47] Speaker 2: del ofensor o la propia. Para fundamentar esto aduzco que
[33:51] Speaker 2: el verdadero honor no puede ser manchado por lo que
[33:53] Speaker 2: uno sufra, sino únicamente por aquello que uno haga, pues
[33:57] Speaker 2: a cualquiera puede tocarle en suerte sufrir de todo. El
[34:01] Speaker 2: adversario atacó directamente al fundamento mostrándome triunfalmente que si se
[34:05] Speaker 2: acusase falsamente a un comerciante de estafa, de irresponsabilidad o
[34:10] Speaker 2: de negligencia en sus negocios, se le atacaría su honor,
[34:14] Speaker 2: que habría sido únicamente manchado con lo que padeciese, y
[34:17] Speaker 2: que esto solamente podría repararse en cuanto que se consiguiesen
[34:21] Speaker 2: el castigo y la retractación pública de los agresores. De
[34:26] Speaker 2: este modo, con el uso de la homonimia, suplanta el
[34:29] Speaker 2: honor burgués, o buen nombre cuya mancha acontece por la calumnia,
[34:33] Speaker 2: por el concepto del honor caballeresco, conocido también como point
[34:37] Speaker 2: de honneur, cuya mancha acontece por ofensa. y como un
[34:41] Speaker 2: ataque al primero no podría quedar impune, sino que debería
[34:45] Speaker 2: ser reparado mediante pública retractación, del mismo mudo y con
[34:49] Speaker 2: el mismo derecho, se repararía un ataque al segundo mediante
[34:53] Speaker 2: otra ofensa aún mayor o mediante el duelo. Aquí tenemos, pues,
[34:58] Speaker 2: la mezcla de dos cosas esencialmente distintas favorecida por la
[35:02] Speaker 2: homonimia de la palabra honor y, además, también una mutatio controversias,
[35:07] Speaker 2: cambio del asunto principal de la controversia, ocasionada asimismo por
[35:11] Speaker 2: la homonimia. Estratagema 3 tomar la afirmación que ha sido formulada
[35:18] Speaker 2: en modo relativo, relative, como si lo hubiera sido en general, simpliciter, absolut,
[35:24] Speaker 2: o por lo menos, entenderla bajo otro aspecto muy distinto
[35:28] Speaker 2: al de su verdadera intención para seguidamente refutarla según este último.
[35:33] Speaker 2: El ejemplo de Aristóteles es, el moro es negro, por
[35:37] Speaker 2: lo que a sus dientes se refiere, blanco, por lo
[35:39] Speaker 2: tanto es negro, pero no negro a la vez. Este
[35:43] Speaker 2: es un ejemplo imaginario que no engañará de verdad a nadie. Tomemos,
[35:47] Speaker 2: en cambio, otro de la experiencia real. Ejemplo 1. En una
[35:54] Speaker 2: conversación sobre filosofía, admito que mi sistema defiende y alaba
[35:58] Speaker 2: a los quietistas. Poco después, recae la conversación en Hegel
[36:03] Speaker 2: y aseguro que, en general... no ha escrito más que disparates,
[36:07] Speaker 2: o que, al menos, hay en sus escritos partes en
[36:11] Speaker 2: las que el autor ha puesto la palabra y el
[36:13] Speaker 2: lector debe añadirle el sentido. El adversario no se aventura
[36:17] Speaker 2: a rebatir lo ad rem, sino que se conforma con
[36:20] Speaker 2: el uso del argumentum ad hominem, yo había alabado a
[36:24] Speaker 2: los quietistas y éstos, en cualquier caso, también escribieron muchos disparates.
[36:30] Speaker 2: Admitiendo este hecho, corrijo al adversario añadiendo que no admiro
[36:34] Speaker 2: a los quietistas como filósofos y escritores, es decir, no
[36:38] Speaker 2: por sus aportaciones teóricas, sino como a hombres, por sus
[36:42] Speaker 2: acciones y, simplemente, en un sentido práctico, con respecto a Hegel,
[36:47] Speaker 2: me refería a sus aportaciones teóricas. Con esto se paró
[36:52] Speaker 2: el golpe. Las tres primeras estratagemas están emparentadas, tienen en
[36:57] Speaker 2: común el hecho de que el adversario habla en realidad
[37:00] Speaker 2: de otra cosa distinta de la que se manifestó. Incurre
[37:04] Speaker 2: en un ignoratio el enchi, desconocimiento de la refutación, aquel
[37:08] Speaker 2: que se deja desarmar de esta manera. En todos los
[37:13] Speaker 2: ejemplos mostrados es verdadero lo que aduce el adversario, pero
[37:16] Speaker 2: no está realmente en contradicción con la tesis, la contradicción
[37:20] Speaker 2: es sólo aparente, así, quien es atacado deberá negar la
[37:24] Speaker 2: consecutividad de la conclusión del adversario, es decir, que de
[37:28] Speaker 2: la verdad de su tesis se desprenda la falsedad de
[37:30] Speaker 2: la nuestra. Es, pues, refutación directa de su refutación por
[37:35] Speaker 2: negation en consecuencia e negación de la consecutividad. No admitir
[37:41] Speaker 2: premisas verdaderas porque se prevé su consecuencia. Contra esto, los
[37:47] Speaker 2: dos medios siguientes, reglas 4 y 5. Estratagema 4. Cuando se quiere llegar
[37:51] Speaker 2: a una conclusión, No hay que dejar que ésta se prevea,
[37:59] Speaker 2: sino procurar que el adversario admita las premisas una a
[38:02] Speaker 2: una y dispersa sin que se dé cuenta durante el
[38:04] Speaker 2: transcurso del diálogo, de lo contrario, lo impedirá con todos
[38:08] Speaker 2: los medios a su alcance. O, cuando es dudoso que
[38:12] Speaker 2: el adversario vaya a aceptarlas, se formulan primeramente las premisas
[38:17] Speaker 2: de esas premisas, se hacen prosilogismos. Entonces se deja que
[38:21] Speaker 2: admita unas cuantas premisas desordenadas de tales prosilogismos enmascarando así
[38:26] Speaker 2: la jugada hasta que haya admitido todo lo que queríamos.
[38:30] Speaker 2: Luego se procede recapitulando el asunto desde atrás. Esta regla
[38:35] Speaker 2: la da Aristóteles, tópicos 8,1, no necesita ejemplo alguno. Estratagema 5 Pueden
[38:44] Speaker 2: usarse premisas falsas para demostrar la propia tesis cuando el
[38:47] Speaker 2: adversario no admita las verdaderas, es decir, o por que
[38:52] Speaker 2: no reconozca su verdad, o porque ve que de él
[38:55] Speaker 2: hace seguiría como conclusión inmediata nuestra tesis. Se toman entonces
[39:00] Speaker 2: proposiciones que de suyo son falsas, pero verdaderas ha de hominen,
[39:04] Speaker 2: y se argumenta ex concesis, según la manera de pensar
[39:08] Speaker 2: del adversario, pues lo verdadero puede seguirse también de premisas falsas.
[39:13] Speaker 2: si bien nunca de verdaderas lo falso. Por otra parte
[39:17] Speaker 2: pueden refutarse tesis falsas del adversario mediante otras tesis también
[39:21] Speaker 2: falsas pero que él sostiene como verdaderas, puesto que hay
[39:25] Speaker 2: que tratar con él, debe utilizarse su propia forma de pensar.
[39:29] Speaker 2: Por ejemplo, si pertenece a alguna secta con la que
[39:32] Speaker 2: estamos en desacuerdo podemos utilizar contra las máximas de la
[39:36] Speaker 2: secta como principia. Aristóteles, Tópicos 8, c 9. Estratagema 6. Se encubre un
[39:46] Speaker 2: apetitio principi, petición de principio, postulando aquello que se debe demostrar, 1,
[39:52] Speaker 2: usando otro nombre, por ejemplo, en vez de honor, buen nombre,
[39:56] Speaker 2: en vez de virginidad, virtud etc., o también, utilizando conceptos intercambiables,
[40:02] Speaker 2: animales de sangre roja, en vez de animales vertebrados, 2, dando
[40:08] Speaker 2: por supuesto en general aquello que es muy discutible en
[40:11] Speaker 2: un caso particular. Por ejemplo, se afirma la inseguridad de
[40:15] Speaker 2: la medicina postulando la inseguridad de todo saber humano. 3.
[40:20] Speaker 2: O viceversa dos cosas consecuentes la una de la otra,
[40:23] Speaker 2: si hay que demostrar la primera, se postula la segunda. 4.
[40:27] Speaker 2: Si para demostrar el universal, se hace que se admitan
[40:31] Speaker 2: todos los casos singulares, la contraria a la número 2, Aristóteles, tópicos 8,
[40:37] Speaker 2: se helle. El último capítulo de los tópicos de Aristóteles
[40:42] Speaker 2: contiene buenas reglas sobre el ejercicio de la dialéctica. Estratagema 7
[40:49] Speaker 2: Cuando la discusión se dirige de manera algo formal y
[40:52] Speaker 2: rigurosa y deseamos que se nos comprenda muy claramente, si
[40:56] Speaker 2: hemos enunciado una afirmación y debemos probarla, procederemos preguntando al
[41:00] Speaker 2: adversario para poder deducir de sus respuestas la verdad de
[41:03] Speaker 2: nuestra afirmación. Este método erotemático fue sobre todo utilizado por
[41:09] Speaker 2: los antiguos, se le ele ama también Socrático, a él
[41:12] Speaker 2: se refiere la presente estratagema y algunas que después la seguirán.
[41:17] Speaker 2: Todas ellas libremente adaptadas según el Iber de El Enchiso Pistichis,
[41:21] Speaker 2: calle 15 de Aristóteles. Preguntar mucho de una vez y sobre
[41:27] Speaker 2: muchas cosas para ocultar lo que en realidad queremos que
[41:30] Speaker 2: admita el adversario y, además, extraer rápidamente de lo admitido
[41:34] Speaker 2: la propia argumentación, pues quienes son lentos en comprender no
[41:38] Speaker 2: pueden seguirla con precisión y pasarán por alto los fallos
[41:41] Speaker 2: o lagunas en las deducciones de las pruebas. Estratagema 8 Provocar
[41:48] Speaker 2: la irritación del adversario y hacerle montar en cólera, pues
[41:52] Speaker 2: obcecado por ella, no estará en condiciones apropiadas de juzgar
[41:56] Speaker 2: rectamente ni de aprovechar las propias ventajas. Se le encoleriza
[42:01] Speaker 2: tratándole injustamente sin miramiento alguno, incomodándole y, en general, comportándose
[42:07] Speaker 2: con insolencia. Estratagema 9. No establecer las preguntas en el orden
[42:14] Speaker 2: requerido por la conclusión a la que se desea llegar
[42:17] Speaker 2: con ellas, sino desordenadamente. El adversario no sabrá a dónde
[42:21] Speaker 2: queremos ir a parar y no estará preparado para prevenir
[42:24] Speaker 2: la conclusión. Además, dependiendo de cómo vayan resultando sus respuestas,
[42:29] Speaker 2: éstas podrán utilizarse para extraer conclusiones diversas, incluso contradictorias. Este
[42:36] Speaker 2: estratagema se asemeja al A4. En cuanto que debe enmascararse
[42:41] Speaker 2: su procedimiento. Estratagema 10 Si se advierte que el adversario niega
[42:48] Speaker 2: intencionadamente aquellas preguntas cuya respuestas afirmativas podrían ser utilizadas en
[42:54] Speaker 2: beneficio de nuestra tesis, hay que preguntarle lo contrario de
[42:57] Speaker 2: lo que debemos haciendo como si esto fuese lo requerido
[43:00] Speaker 2: para defenderla, o por lo menos presentarle ambas opciones a elegir,
[43:05] Speaker 2: de manera que no note cuál de las dos es
[43:07] Speaker 2: la que se desea que afirme. Estratagema 11 Si hacemos una
[43:13] Speaker 2: inducción y el adversario admite como válidos los casos particulares
[43:17] Speaker 2: mediante los que se prueba, no debemos preguntarle si también
[43:21] Speaker 2: admitirá la verdad general que puede concluirse de aquel os,
[43:25] Speaker 2: sino que debemos introducirla a continuación como si se tratase
[43:28] Speaker 2: de algo ya establecido y admitido anteriormente, porque puede ser
[43:32] Speaker 2: que así lo crea, y también los presentes tendrán la
[43:35] Speaker 2: misma impresión, pues se acordarán de las muchas preguntas hechas
[43:39] Speaker 2: sobre los casos particulares, que de alguna. manera habrían tenido
[43:44] Speaker 2: que conducir a tal conclusión. Estratagema 12 Si la conversación versa
[43:51] Speaker 2: sobre un concepto general que carece de nombre propio y
[43:54] Speaker 2: tiene que designarse trópicamente mediante una similitud, enseguida hemos de
[43:59] Speaker 2: elegir nosotros el símil, de manera tal que sea lo
[44:02] Speaker 2: más ventajoso posible para nuestra afirmación. Así, por ejemplo, los
[44:08] Speaker 2: nombres con que en España son designados los dos partidos políticos,
[44:12] Speaker 2: serviles y liberales, los eligieron, evidentemente, estos últimos. El nombre
[44:18] Speaker 2: de protestantes lo eligieron el os, el de evangélicos, también,
[44:23] Speaker 2: pero el de herejes, los católicos. Sirve también para nombrar
[44:27] Speaker 2: las cosas de manera que resulten más apropiadas a nuestro interés.
[44:31] Speaker 2: Por ejemplo, si el adversario ha propuesto un cambio, se
[44:35] Speaker 2: le eleamará innovación. pues se trata de una palabra aborrecida.
[44:39] Speaker 2: Actuaremos de manera contraria si somos nosotros quienes hacemos la propuesta.
[44:45] Speaker 2: En el primer caso se llama a lo opuesto orden establecido,
[44:49] Speaker 2: en el segundo, un pelejo. Aquello que alguien desintencionada e
[44:54] Speaker 2: imparcialmente llamaría algo así como culto o doctrina pública de
[44:58] Speaker 2: la fe, otro que quisiera hablar en su favor, lo
[45:01] Speaker 2: llamaría piedad o beatitud, y un enemigo, hipocresía o superstición.
[45:06] Speaker 2: En el fondo se trata de una sutil petitio principii,
[45:10] Speaker 2: ya que con la palabra, en la denominación utilizada, damos
[45:13] Speaker 2: ya por supuesto aquello que queremos probar y que luego
[45:16] Speaker 2: derivamos mediante un simple juicio analítico. A lo que uno
[45:21] Speaker 2: denomina asegurar su persona, poner bajo custodia, su enemigo lo
[45:25] Speaker 2: llama encerrar. Un orador traiciona previamente su intención por medio
[45:30] Speaker 2: del nombre que da a las cosas. Uno dice la espiritualidad, otro,
[45:35] Speaker 2: los curas. Entre todas las estratagemas esta es instintivamente la
[45:40] Speaker 2: que más se usa. Fervor religioso, fanatismo, deslizo-galantería, infidelidad, equívoco, indecencia, contratiempo, bancarrota,
[45:51] Speaker 2: por medio de influencia y relaciones, mediante corrupción y nepotismo,
[45:56] Speaker 2: sincero reconocimiento, buena retribución. Estratagema 13 Para lograr que el adversario
[46:04] Speaker 2: admita una tesis debemos presentarle su opuesta y darle a
[46:08] Speaker 2: cero elegir una de las dos, pero teniendo la desfachatez
[46:11] Speaker 2: de proclamar el contraste de forma estridente, de modo que,
[46:15] Speaker 2: para no ser paradójico, tenga que decidirse por nuestra tesis
[46:19] Speaker 2: que parecerá muy probable en comparación con la otra. Por ejemplo,
[46:23] Speaker 2: el adversario debe admitir que uno tiene que hacer todo
[46:27] Speaker 2: lo que su padre le dice. Así es que le preguntamos,¿
[46:30] Speaker 2: se debe obedecer a los padres en todas las cosas,
[46:33] Speaker 2: o desobedecerles? O cuando se dijo con respecto a algo
[46:37] Speaker 2: a veces, preguntamos si es que con a veces se
[46:40] Speaker 2: entienden pocos casos o muchos, él dirá muchos. Es como
[46:44] Speaker 2: si comparamos el gris con el negro, y lo llamamos blanco,
[46:47] Speaker 2: y luego con el blanco y lo llamamos negro. Estratagema 14
[46:55] Speaker 2: Una jugada descarada es la siguiente. cuando el adversario ha
[46:58] Speaker 2: respondido a varias preguntas sin favorecer la conclusión que teníamos pensada,
[47:03] Speaker 2: se enuncia y se exclama esta triunfalmente como si ya
[47:06] Speaker 2: estuviera demostrada, aún sabiendo que no se sigue de las
[47:09] Speaker 2: respuestas dadas por el adversario. Si éste es tímido o tonto,
[47:14] Speaker 2: y nosotros poseemos el suficiente descaro y una buena voz,
[47:18] Speaker 2: puede salir bien la jugada. Esta estratagema pertenece a la
[47:22] Speaker 2: falacia non causae ut causae, engaño producido al tomarlo no
[47:27] Speaker 2: fundamentado por el fundamento. Estratagema 15. Si hemos expuesto una tesis paradójica,
[47:35] Speaker 2: pero nos encontramos en dificultades para demostrarla, presentamos al adversario
[47:40] Speaker 2: otra tesis correcta, aunque no del todo evidente, para que
[47:44] Speaker 2: la acepte o la refute como si de él o
[47:46] Speaker 2: quisiéramos obtener la prueba, si sospechando alguna treta la rechaza,
[47:51] Speaker 2: entonces lo reducimos a de absurdum, al absurdo, y triunfamos.
[47:55] Speaker 2: Pero si la acepta, habremos dicho entre tanto algo razonable,
[47:59] Speaker 2: y ya veremos cómo sigue adelante el asunto. O utilizamos
[48:03] Speaker 2: aquí la estrategia precedente y aseguramos que con eso ha
[48:07] Speaker 2: quedado demostrada nuestra paradoja. Para esto hace falta una insolencia
[48:12] Speaker 2: extrema que, si bien la proporciona la experiencia, también hay
[48:16] Speaker 2: gente que la pone en práctica instintivamente. Estratagema 16. Argumenta ad
[48:24] Speaker 2: hominem o ex concessis. Con respecto a una afirmación del adversario,
[48:29] Speaker 2: tenemos que buscar si de alguna manera no estará en contradicción,
[48:33] Speaker 2: en caso necesario, por lo menos en apariencia, con alguna
[48:37] Speaker 2: otra cosa que él haya dicho o admitido previamente, o
[48:40] Speaker 2: con los principios de una escuela o secta que él
[48:43] Speaker 2: haya alabado o aprobado, también con hechos de quienes pertenecen
[48:47] Speaker 2: a tal secta, o con los de miembros falsos o supuestos,
[48:50] Speaker 2: o con su propia conducta. Si, por ejemplo, él defiende
[48:54] Speaker 2: el suicidio, se le espeta,¿ por qué no te ahorcas tú?
[48:59] Speaker 2: O si afirma que la permanencia en Berlín no le
[49:01] Speaker 2: es grata, se le increpa inesperadamente,¿ por qué no te
[49:05] Speaker 2: marchas de aquí en el primer correo? De una forma
[49:09] Speaker 2: u otra podrá encontrarse algún tipo de incomodo. Estratagema diecisiete
[49:16] Speaker 2: Si el adversario nos amenaza con una refutación, a menudo
[49:19] Speaker 2: podremos salvarnos mediante una sutil diferencia en la que antes
[49:23] Speaker 2: no habíamos reparado, si es que el asunto se presta
[49:26] Speaker 2: a alguna que otra ambigüedad o permite su remisión a
[49:29] Speaker 2: un doble caso. Estratagema 18 Si notamos que el adversario comienza
[49:37] Speaker 2: una argumentación con la que va a derrotarnos, no tenemos
[49:40] Speaker 2: que consentirle que siga adelante con ella, hay que impedirle
[49:44] Speaker 2: a toda costa que la concluya, interrumpiendo o desviando a
[49:47] Speaker 2: tiempo la trayectoria de la discusión al encaminarla hacia otras cuestiones. Brevemente,
[49:53] Speaker 2: le salimos al paso con una mutatio controversiae, cambio del
[49:57] Speaker 2: tema de la discusión. Estratagema XIX Si el adversario nos
[50:04] Speaker 2: solicita explícitamente alegar algo en contra de algún punto concreto
[50:08] Speaker 2: de su afirmación pero no tenemos nada adecuado, tomamos el
[50:11] Speaker 2: asunto de manera general y argumentamos así en su contra.
[50:16] Speaker 2: Si debemos responder a la pregunta de por qué no
[50:18] Speaker 2: es de fiar una determinada hipótesis física, hablamos de lo
[50:22] Speaker 2: engañoso del saber humano y lo adornamos con toda suerte
[50:25] Speaker 2: de ejemplos. Estratagema XX cuando hayamos obtenido del adversario la
[50:33] Speaker 2: concesión de una premisa que requeríamos, tenemos que deducir la
[50:36] Speaker 2: conclusión deseada no con más preguntas, sino concluyéndola inmediatamente nosotros mismos. Así,
[50:43] Speaker 2: incluso careciendo todavía de una u otra de las premisas,
[50:47] Speaker 2: la tomamos también como igualmente concedida y deducimos de esta
[50:50] Speaker 2: forma la conclusión. Lo que resulta entonces es la aplicación
[50:55] Speaker 2: de la fallacia non causae ut causae, falacia que consiste
[50:59] Speaker 2: en tomar por fundamento lo que no es. Estratagema 21 Si
[51:06] Speaker 2: observamos que el adversario utiliza un argumento meramente aparente o
[51:10] Speaker 2: sofístico podemos anularlo sencillamente atacando su capciosidad y apariencia, pero
[51:15] Speaker 2: es mucho mejor presentarle otro argumento si cabe, de análoga
[51:19] Speaker 2: apariencia y sofistería para liquidarlo, pues lo que importa no
[51:22] Speaker 2: es la verdad, sino la victoria. Si él utiliza un
[51:26] Speaker 2: argumento marhamanam, bastará para invalidarlo con que le respondamos con
[51:31] Speaker 2: otro contraargumento ad hominem, ex concessis, y, sobre todo, será
[51:36] Speaker 2: mucho más corto esgrimir un argumentum ad hominem cuando se
[51:39] Speaker 2: tenga oportunidad que ensarzarse en una discusión sobre la verdadera
[51:43] Speaker 2: naturaleza del asunto. Estratagema 22 Si el adversario nos conmina a
[51:51] Speaker 2: que admitamos algo de lo que inmediatamente se seguirá el
[51:54] Speaker 2: problema que se debate en la discusión, nos negamos aduciendo
[51:57] Speaker 2: que se trata de un apetitio principii, pues tanto el
[52:01] Speaker 2: como el auditorio confundirán con facilidad una tesis que en
[52:04] Speaker 2: apariencia se parece al problema, con el problema mismo, así
[52:08] Speaker 2: le privaremos de su mejor argumento. Estratagema 23 La contradicción y
[52:16] Speaker 2: la discordia motivan la exageración de la tesis. Contradiciendo al
[52:20] Speaker 2: adversario podemos inducirlo a que lleve fuera de sus límites
[52:24] Speaker 2: una afirmación que dentro de él os hubiera podido ser verdadera.
[52:28] Speaker 2: En cuanto hayamos refutado la exageración parecerá que refutamos también
[52:32] Speaker 2: su primera tesis. En cambio, debemos guardarnos de que no
[52:37] Speaker 2: se nos lleve al abultamiento o a una mayor extensión
[52:40] Speaker 2: de nuestra tesis empleando en contra nuestra el mismo procedimiento.
[52:45] Speaker 2: A menudo el adversario recurrirá al intento de extender nuestra
[52:48] Speaker 2: afirmación más a la de los términos en los que
[52:51] Speaker 2: la habíamos expresado. En este caso debemos pararlo súbitamente y
[52:55] Speaker 2: reconducirlo a los límites de lo que manifestamos con un
[52:58] Speaker 2: tanto dije, y no más. Estratagema 24 Uso abusivo de la
[53:05] Speaker 2: deducción De las tesis del adversario se infieren a la fuerza,
[53:10] Speaker 2: mediante deducciones falsas y deformando los conceptos, tesis que no
[53:14] Speaker 2: están allí contenidas y que de ningún modo corresponden a
[53:17] Speaker 2: la opinión manifestada por él, sino que, en cambio, son
[53:21] Speaker 2: absurdas o peligrosas. De esta forma parecerá que de su
[53:25] Speaker 2: tesis se siguen proposiciones que se contradicen a sí mismas
[53:29] Speaker 2: o que contradicen verdades reconocidas. Esto valdrá como una refutación indirecta, apagoje.
[53:35] Speaker 2: Es de nuevo un empleo de la falacia non causae
[53:37] Speaker 2: ut causae, falacia que consiste en tomar por fundamento lo
[53:41] Speaker 2: que no es. Estratagema 25. Esta estratagema tiene que ver con
[53:48] Speaker 2: la apagoge mediante una instancia, exemplum incontrarium. La apagoge, inductio,
[53:55] Speaker 2: requiere una gran cantidad de casos para poder hacer valer
[53:58] Speaker 2: un principio universal. A la apagoge le basta con presentar
[54:01] Speaker 2: un único caso en el que el principio no es
[54:04] Speaker 2: válida para refutarlo. Se llama instancia a un caso de
[54:07] Speaker 2: este género, entasis, exemplum incontrarium, instantia, contraejemplo. Por ejemplo, la
[54:15] Speaker 2: proposición todos los rumiantes tienen cuernos será invalidada por la
[54:19] Speaker 2: única instancia del camello. La instancia es un caso en
[54:24] Speaker 2: la aplicación de la verdad general que queda subsumido bajo
[54:27] Speaker 2: el concepto principal de aquella, pero para el que tal
[54:30] Speaker 2: verdad general no es válida, por lo que ésta queda invalidada.
[54:35] Speaker 2: Sin embargo, no es raro que aquí se den engaños,
[54:39] Speaker 2: por eso será conveniente tener en cuenta lo siguiente cuando
[54:42] Speaker 2: el adversario haga instancias. si el ejemplo es efectivamente verdadero.
[54:48] Speaker 2: Hay problemas cuya única solución es la de que son falsos,
[54:52] Speaker 2: por ejemplo, muchos milagros, historias de espíritus, etc. Si está
[54:59] Speaker 2: realmente bajo el concepto de la verdad propuesta. Muchas veces
[55:03] Speaker 2: esto es sólo aparente y puede solucionarse mediante una sutil distinción.
[55:09] Speaker 2: Si verdaderamente se contradice con la verdad expresada, pues a
[55:12] Speaker 2: menudo es esto también sólo aparente. Estratagema 26 Un golpe brillante
[55:20] Speaker 2: es lo que se conoce como retorcio argumenti, dar la
[55:23] Speaker 2: vuelta al argumento, es decir, cuando el argumento que el
[55:27] Speaker 2: adversario quiere utilizar para su defensa puede ser utilizado mejor
[55:31] Speaker 2: en su contra. Por ejemplo, él dice, no es más
[55:35] Speaker 2: que un niño, déjalo en paz, no se lo tengas
[55:38] Speaker 2: en cuenta, retorcio, precisamente porque es un niño se le
[55:42] Speaker 2: debe tener en cuenta y corregirle. para que no se
[55:45] Speaker 2: arraiguen sus malas costumbres. Estratagema 27 Si inesperadamente el adversario se
[55:53] Speaker 2: muestra irritado ante un argumento, debe utilizarse tal argumento con insistencia,
[55:58] Speaker 2: no sólo porque sea el más indicado para irritarle, sino
[56:02] Speaker 2: porque es de suponer que se ha tocado la parte
[56:04] Speaker 2: más débil de su razonamiento y porque si se sigue
[56:07] Speaker 2: por ahí, habrá de obtenerse mucho más de lo que
[56:10] Speaker 2: se muestra a simple vista. Estratagema 28. Esta estratagema está especialmente
[56:18] Speaker 2: indicada para cuando discuten personas doctas ante un público que
[56:21] Speaker 2: no lo es. Si no se tiene ningún argumentum ad
[56:25] Speaker 2: remi ni siquiera uno ad hominem, se intenta uno ad auditores,
[56:29] Speaker 2: al auditorio, esto es, se arguye una observación inválida, cuya
[56:34] Speaker 2: invalidez sólo reconoce el experto. si bien el adversario lo es,
[56:40] Speaker 2: no así el auditorio, a sus ojos, nuestro adversario pasará
[56:44] Speaker 2: por ser el derrotado, y aún más rotundamente, si la
[56:47] Speaker 2: observación que se hizo pone en ridículo de algún modo
[56:50] Speaker 2: su afirmación. La gente está enseguida dispuesta a la risa,
[56:55] Speaker 2: y se obtiene el apoyo de los que ríen. Para
[56:58] Speaker 2: mostrar la nulidad del comentario, el adversario tendría que debatir
[57:02] Speaker 2: largamente y remitirse a los principios de la ciencia o
[57:06] Speaker 2: a otra cosa por el estilo, con lo que no
[57:08] Speaker 2: obtendría fácilmente atención. Ejemplo. El adversario dice, en la formación
[57:15] Speaker 2: de la costra rocosa primigenia, la masa desde la que
[57:18] Speaker 2: cristalizaron el granito y toda la roca restante se alaba
[57:22] Speaker 2: fluida a causa del calor, es decir, derretida. El calor
[57:26] Speaker 2: debió de ser por lo menos de docentésimo R. La
[57:29] Speaker 2: masa cristalizó bajo la superficie marina que la cubría. Hacemos
[57:33] Speaker 2: el argumento A de auditor M, aduciendo que bajo aquella temperatura,
[57:37] Speaker 2: Ya incluso antes de los 80 grados, el mar habría cocido
[57:41] Speaker 2: y se habría esfumado en forma de vapor. Los espectadores ríen.
[57:46] Speaker 2: Para refutarnos, nuestro adversario tendría que demostrarnos que el punto
[57:51] Speaker 2: de ebulición no depende sólo del calor, sino también de
[57:54] Speaker 2: la presión atmosférica y que ésta es tan intensa que
[57:57] Speaker 2: incluso si la mitad del agua marina sube en forma
[58:00] Speaker 2: de vapor, aún a la temperatura de docentésimo R no
[58:03] Speaker 2: da lugar a cocción alguna. más él no se aventura
[58:07] Speaker 2: a demostrarlo, pues para quienes no son físicos se necesita
[58:10] Speaker 2: prácticamente todo un tratado. Estratagema 29 Si se apierte que vamos
[58:18] Speaker 2: a ser vencidos, hacemos una diversión, es decir, comenzamos repentinamente
[58:23] Speaker 2: a hablar de otra cosa totalmente distinta como si tuviese
[58:26] Speaker 2: que ver con el asunto en cuestión y constituyese un
[58:29] Speaker 2: nuevo argumento en contra del adversario. Esto ocurre con cierto
[58:34] Speaker 2: disimulo si, a pesar de todo la diversión está relacionada,
[58:37] Speaker 2: aunque sólo sea de forma general, con el tema questionis,
[58:41] Speaker 2: el tema en cuestión, o descaradamente, cuando sólo se usa
[58:45] Speaker 2: para huir del adversario y no tiene en absoluto nada
[58:48] Speaker 2: que ver con el tema. Por ejemplo, a la ve
[58:52] Speaker 2: que en China no se conceden cargos públicos por nobleza
[58:55] Speaker 2: de cuna sino que todos se otorgan como consecuencia de examina, exámenes.
[59:01] Speaker 2: Mi oponente afirma que precisamente el saber no capacita más
[59:05] Speaker 2: para el ejercicio de un cargo público que la excelencia
[59:08] Speaker 2: del nacimiento, que él tiene en mayor consideración. Mas ahora
[59:12] Speaker 2: estaba perdido. Enseguida hizo la diversión aduciendo que en China
[59:17] Speaker 2: se castiga a todos los estamentos con bastonazos, lo que
[59:21] Speaker 2: relacionó con el consumo excesivo de té, dos cosas que
[59:24] Speaker 2: reprocha a los chinos. Quien a continuación se dejase enredar
[59:28] Speaker 2: por esto, habría sido desviado y perdería con él o
[59:31] Speaker 2: la victoria que había estado a punto de obtener. La
[59:36] Speaker 2: diversión es descarada cuando abandona por completo el asunto en
[59:39] Speaker 2: cuestión y ataca con algo parecido a esto, sí, y
[59:42] Speaker 2: eso que usted afirmaba recientemente, en cualquier caso, etc. Pues
[59:48] Speaker 2: esto ya se corresponde en cierta manera con el ataque personal,
[59:52] Speaker 2: del que se tratará debidamente en la última estratagema. Considerada
[59:58] Speaker 2: en sentido estricto, la diversión es un estadio intermedio entre
[1:00:02] Speaker 2: el argumentum ade personam y el argumentum ade hominem. Cuán
[1:00:07] Speaker 2: común y natural es este estratagema lo confirma toda disputa
[1:00:10] Speaker 2: entre gente vulgar, cuando uno hace al otro reproches personales,
[1:00:14] Speaker 2: éste no responde con su refutación, sino con recriminaciones personales
[1:00:19] Speaker 2: en contra del adversario, dejando sin responder los reproches que
[1:00:23] Speaker 2: a él se le hayan dirigido y admitiéndolos igualmente. hace
[1:00:27] Speaker 2: como Escipión, que no atacó a los cartagineses en Italia
[1:00:31] Speaker 2: sino en África. En la guerra tal diversión es muy
[1:00:34] Speaker 2: útil cuando se hace a tiempo, en las disputas es mala,
[1:00:38] Speaker 2: pues los propios reproches se dejan sin respuesta y el
[1:00:41] Speaker 2: auditorio llega a conocer lo peor de ambos contrincantes. En
[1:00:46] Speaker 2: la discusión se utiliza faute de mieux, a falta de
[1:00:49] Speaker 2: algo mejor. Estratagema 30 El argumentum adeverecundiam, argumento al respeto. En
[1:00:58] Speaker 2: vez de razones se usan autoridades elegidas a la medida
[1:01:02] Speaker 2: de los conocimientos del adversario. Unus quis quernabolt credere huam judicare,
[1:01:08] Speaker 2: cualquiera prefiere creer a discurrir, dice Seneca, de Vita Beata 1, 4,
[1:01:14] Speaker 2: se tiene un juego fácil si tenemos de nuestra parte
[1:01:16] Speaker 2: una autoridad que el adversario respeta. Podrán utilizarse muchas más
[1:01:21] Speaker 2: autoridades cuanto más restringidos sean sus conocimientos y capacidades. Si
[1:01:27] Speaker 2: éstas fueran de primer orden, entonces habría muy pocas o ninguna.
[1:01:32] Speaker 2: Como mucho, aceptará aquellas a las que se atenga alguien
[1:01:36] Speaker 2: versado en una ciencia, arte u oficio de los que
[1:01:39] Speaker 2: él apenas posea conocimiento alguno, aunque con pesar. La gente común,
[1:01:44] Speaker 2: en cambio, siente gran respeto por los especialistas de cualquier clase.
[1:01:49] Speaker 2: No saben que quien hace profesión de una cosa ama
[1:01:52] Speaker 2: más el beneficio que de ella obtiene que dicha profesión, además,
[1:01:56] Speaker 2: el que enseña una materia raramente la conoce en profundidad, pues, precisamente,
[1:02:01] Speaker 2: a aquel que la estudia profusamente le sobra poco tiempo
[1:02:05] Speaker 2: para la enseñanza. Para el vulgus, plebe, existen muchísimas autoridades
[1:02:11] Speaker 2: que respeta. Si no se tiene alguna autoridad adecuada al caso,
[1:02:16] Speaker 2: se sustituye por otra que lo sea sólo aparentemente, y
[1:02:19] Speaker 2: se la adapta a aquello que fue dicho en un
[1:02:21] Speaker 2: sentido distinto o bajo otra circunstancia. Las autoridades que el
[1:02:26] Speaker 2: adversario no comprende en absoluto son las que frecuentemente producen
[1:02:30] Speaker 2: mayor efecto. Las personas no cultivadas sienten un particular respeto
[1:02:35] Speaker 2: por las florituras griegas y latinas. En casos de apuro
[1:02:40] Speaker 2: no sólo puede tergiversarse la autoridad, sino también falsificarse o
[1:02:44] Speaker 2: incluso esgrimir alguna de invención propia, pues la mayoría de
[1:02:48] Speaker 2: las veces el adversario no tiene el libro a mano
[1:02:50] Speaker 2: o no sabe cómo consultarlo. El más bonito ejemplo de
[1:02:55] Speaker 2: esto lo proporciona el francés Curé, quien para no tener
[1:02:58] Speaker 2: que pavimentar el trozo de cale frente a su casa,
[1:03:01] Speaker 2: como era de obligación para todos los demás ciudadanos, se
[1:03:04] Speaker 2: amparó en una sentencia bíblica.« Paventili, ego non pavevo, quieran
[1:03:10] Speaker 2: los otros temblar, yo no tiemblo», lo que fue interpretado
[1:03:14] Speaker 2: por los espectadores que entendían algo de latín como si«
[1:03:17] Speaker 2: pavent» viniese del francés« pave» igual a« pavimentar». Esto convenció
[1:03:22] Speaker 2: a los delegados de la comunidad. También se utilizan los
[1:03:26] Speaker 2: prejuicios comunes como autoridad, pues la mayoría opina con Aristóteles.
[1:03:30] Speaker 2: Decimos que es correcto lo que así le parece a
[1:03:33] Speaker 2: la mayoría. Ética Anicómaco X. 2. 1172 h. 36. Efectivamente, no
[1:03:40] Speaker 2: existe opinión alguna, por absurda que sea, que los hombres
[1:03:44] Speaker 2: no acepten como propia. Si llegada la hora de convencerles
[1:03:47] Speaker 2: se argulle que tal opinión es aceptada universalmente, El ejemplo
[1:03:52] Speaker 2: obra tanto en su pensamiento como en sus actos. Son
[1:03:56] Speaker 2: como ovejas que siguen al carnero a donde quiera que vaya,
[1:03:59] Speaker 2: les es más fácil morir que pensar. Es curioso que
[1:04:03] Speaker 2: la universalidad de una opinión tenga en ellos tanto peso,
[1:04:07] Speaker 2: puesto que pueden observar en sí mismos con qué facilidad
[1:04:10] Speaker 2: se aceptan opiniones sin juicio previo por la sola fuerza
[1:04:13] Speaker 2: del ejemplo. Pero no se dan cuenta, pues les falta
[1:04:18] Speaker 2: cualquier tipo de reflexión. Sólo los elegidos pueden decir con Platón,
[1:04:23] Speaker 2: la multitud tiene opiniones variadas, República 9, 576c, lo que quiere
[1:04:29] Speaker 2: decir que el vulgus tiene muchas patrañas en la cabeza
[1:04:32] Speaker 2: y si uno quiere desentenderse de ellas tendría un inmenso trabajo.
[1:04:37] Speaker 2: La universalidad de una opinión, hablando seriamente, ni constituye una prueba,
[1:04:42] Speaker 2: ni un motivo de la posibilidad de su verdad. Los
[1:04:47] Speaker 2: que sostengan lo contrario tendrán que admitir uno, que la
[1:04:50] Speaker 2: distancia en el tiempo priva a aquella universalidad de su
[1:04:53] Speaker 2: fuerza probatoria, de no ser así, deberían ser considerados todos
[1:04:58] Speaker 2: los antiguos errores que alguna vez fueron aceptados como verdades,
[1:05:02] Speaker 2: por ejemplo, el sistema tolomeico, o en todos los países
[1:05:06] Speaker 2: protestantes habría que instaurar de nuevo el catolicismo. 2. Que
[1:05:11] Speaker 2: la distancia en el espacio tiene el mismo efecto, si no,
[1:05:15] Speaker 2: esa universalidad de opinión quedará en entredicho entre los seguidores
[1:05:19] Speaker 2: del budismo, el cristianismo o del islamismo. Según Betán, Tactique
[1:05:25] Speaker 2: des Assemblées Legislatives, Ginebra Paris 1816, T2, p. 76. Lo que
[1:05:33] Speaker 2: se conoce como opinión universal es, examinándola con precisión, la
[1:05:38] Speaker 2: opinión de dos o tres personas, nos convenceríamos de esto
[1:05:41] Speaker 2: si pudiésemos observar su génesis. Nos encontraríamos entonces con que
[1:05:46] Speaker 2: fueron dos o tres personas quienes primero la supieron o
[1:05:50] Speaker 2: enunciaron y afirmaron, y que, benevolamente, creyeron que la habían
[1:05:54] Speaker 2: examinado a fondo. El perjuicio de suponerles lo suficientemente capacitados
[1:05:59] Speaker 2: para realizar tal examen, indujo, en principio, a otros tantos
[1:06:03] Speaker 2: a aceptar también esta opinión, a éstos los creyeron otra
[1:06:07] Speaker 2: vez mucho más. aquellos a los que su indolencia les
[1:06:10] Speaker 2: sugirió que era mejor creerlo enseguida que andar haciendo trabajosas comprobaciones.
[1:06:14] Speaker 2: De este modo creció de día el número de tales
[1:06:19] Speaker 2: acólitos indolentes y crédulos, pues, al fin y al cabo,
[1:06:23] Speaker 2: la opinión venía respaldada por un buen número de voces
[1:06:26] Speaker 2: que apoyaban, entre tanto, aquellos que la veneraban atribuyeron únicamente
[1:06:30] Speaker 2: el carácter determinante de sus fundamentos el que hubiese conquistado
[1:06:34] Speaker 2: tal consenso. los restantes se vieron obligados a admitir lo
[1:06:39] Speaker 2: que ya era aceptado en general pasar por las cabezas
[1:06:42] Speaker 2: inquietas que se rebelaban contra la opinión de la mayoría,
[1:06:45] Speaker 2: o por tipos presuntosos que pretendían ser más listos que
[1:06:49] Speaker 2: el resto del mundo. A estas alturas el consenso se
[1:06:53] Speaker 2: convirtió ya en deber. De aquí en adelante, los pocos
[1:06:57] Speaker 2: que están capacitados para juzgarse ven obligados a callarse y
[1:07:01] Speaker 2: mientras que aquellos a quienes se le permite hablar son
[1:07:03] Speaker 2: precisamente los más incapaces de tener opiniones y juicios propios
[1:07:07] Speaker 2: y los que, simplemente, se hacen eco de la opinión
[1:07:11] Speaker 2: de los otros, por otra parte, estos son sus más
[1:07:14] Speaker 2: celosos e intolerantes defensores. En efecto, no odian tanto la
[1:07:20] Speaker 2: opinión distinta de quien piensa de otra manera, cuanto la
[1:07:23] Speaker 2: audacia querer juzgar por sí mismo, algo que ellos ya
[1:07:26] Speaker 2: no intentan hacer y de lo que, además, son conscientes. Resumiendo,
[1:07:32] Speaker 2: muy pocos son capaces de pensar, sin embargo todos quieren
[1:07:36] Speaker 2: tener opiniones, y siendo así,¿ no será fácil, en vez
[1:07:40] Speaker 2: de crearlas ellos mismos, tomarlas ya listas de otros? Ante
[1:07:45] Speaker 2: estos hechos,¿ qué valor de verdad puede tener ahora la
[1:07:48] Speaker 2: opinión de cien mil wands de personas? el mismo que
[1:07:52] Speaker 2: el de un dato histórico que se encuentra en cientos
[1:07:55] Speaker 2: de historiadores y del que después se sabe que lo
[1:07:57] Speaker 2: han copiado uno de otros, por lo que se concluye
[1:08:00] Speaker 2: que al cabo todos se fiaron del testimonio de uno solo,
[1:08:03] Speaker 2: según Bail, Pensees Urles Cometes, 1704, volumen I, p. 100. Dico ego,
[1:08:12] Speaker 2: tu disis, sete nique dixi tetille. Dictaque postoris, ninis y dictavides.
[1:08:20] Speaker 2: No obstante, cuando se discute con gente común puede usarse
[1:08:24] Speaker 2: la opinión universal como autoridad. Por lo general, se observará
[1:08:29] Speaker 2: que cuando dos personas ordinarias discute, el arma más utilizada
[1:08:33] Speaker 2: por ambas partes es el de las autoridades, con ellas
[1:08:36] Speaker 2: se acosan mutuamente. Si una persona más inteligente tiene que
[1:08:41] Speaker 2: vérselas con este género, lo mejor que puede hacer es
[1:08:44] Speaker 2: adaptarse a tal arma y utilizarla según los puntos débiles
[1:08:48] Speaker 2: del adversario. En efecto, Contra el arma de las razones
[1:08:52] Speaker 2: esta es, ex hipotesi, un cifrido cornudo inmerso en la
[1:08:56] Speaker 2: marea de la incapacidad de pensar y juzgar. En los
[1:09:00] Speaker 2: tribunales se litigia exclusivamente recurriendo a la autoridad, a la
[1:09:04] Speaker 2: autoridad de la ley, que está firmemente establecida. Competencia de
[1:09:09] Speaker 2: la facultad de juzgar es encontrar la ley, es decir,
[1:09:13] Speaker 2: la autoridad que ha de aplicarse en cada caso concreto.
[1:09:17] Speaker 2: La dialéctica posee, sin embargo, suficiente amplitud de campo como para,
[1:09:22] Speaker 2: en aquellos casos en los que convenga, hacer que un
[1:09:25] Speaker 2: caso y una ley que en realidad no concuerdan, giren
[1:09:28] Speaker 2: hasta que pueda vérselos como concordantes y al contrario. Estratagema 31.
[1:09:36] Speaker 2: Cuando no se tiene nada que oponer a las razones
[1:09:38] Speaker 2: expuestas por el adversario, uno se declara fina e irónicamente incompetente,
[1:09:44] Speaker 2: lo que usted dice supera mi pobre capacidad de comprensión,
[1:09:47] Speaker 2: probablemente será muy justo, mas yo no acierto a comprenderlo,
[1:09:51] Speaker 2: por lo tanto renuncio a cualquier juicio. Con esto se
[1:09:56] Speaker 2: insinúa al auditorio, al que se ha tenido en cuenta
[1:09:59] Speaker 2: en todo momento, que lo que se ha dicho es absurdo. Así,
[1:10:03] Speaker 2: muchos profesores de la vieja escuela ecléctica declararon al aparecer
[1:10:07] Speaker 2: la crítica de la razón pura, o mejor, Cuando ésta
[1:10:11] Speaker 2: empezó a suscitar interés, nosotros no la comprendemos. Con eso
[1:10:15] Speaker 2: creyeron haber resuelto el asunto. Pero cuando algunos adeptos de
[1:10:19] Speaker 2: la nueva escuela les demostraron que realmente tuvieron razón al
[1:10:22] Speaker 2: afirmar que no la habían comprendido, se pusieron de muy
[1:10:26] Speaker 2: mal humor. Esta estratagema debe utilizarse únicamente allí en donde
[1:10:31] Speaker 2: se está seguro de ser más estimado por el auditorio
[1:10:34] Speaker 2: que el adversario, por ejemplo, un profesor contra un alumno.
[1:10:39] Speaker 2: en realidad, pertenece a la estratagema precedente, ya que es
[1:10:43] Speaker 2: una manera especialmente maligna de hacer valer la propia autoridad
[1:10:47] Speaker 2: en vez de atenerse a razones. La jugada contraria es
[1:10:51] Speaker 2: la siguiente, permítame, con su gran capacidad de penetración, debe
[1:10:56] Speaker 2: ser para usted algo muy sencillo de comprender, por lo
[1:10:59] Speaker 2: que únicamente mi mala exposición tiene la culpa, y así
[1:11:02] Speaker 2: darle en las narices, que tenga que entenderla nolens bolens,
[1:11:06] Speaker 2: quiera o no quiera, con lo que quedará claro que
[1:11:09] Speaker 2: efectivamente no la había entendido. Así se trocó el argumento,
[1:11:14] Speaker 2: él quiso insinuar absurdo, nosotros le demostramos incomprensión. Ambas cosas
[1:11:20] Speaker 2: con la más exquisita cortesía. Estratagema 32 Una forma rápida de
[1:11:27] Speaker 2: invalidar o, al menos, hacer sospechosa una afirmación del adversario
[1:11:32] Speaker 2: que no nos conviene es subsumirla bajo una categoría aborrecible
[1:11:36] Speaker 2: con la que pueda tener alguna semejanza, con la que
[1:11:39] Speaker 2: se la relaciona sin más, por ejemplo esto es maniqueísmo,
[1:11:42] Speaker 2: esto es arrianismo, esto es pelagianismo, esto es idealismo, esto
[1:11:47] Speaker 2: es espinocismo, esto es panteísmo, esto es brounianismo, esto es naturalismo, esto, ateísmo,
[1:11:54] Speaker 2: esto es racionalismo, esto, espiritualismo. esto es misticismo, etc. Con
[1:12:01] Speaker 2: lo que suponemos dos cosas, uno, que la afirmación es
[1:12:04] Speaker 2: idéntica o, al menos, está contenida en tal categoría y
[1:12:08] Speaker 2: podemos exclamar, oh, esto no es nuevo para nosotros, y dos,
[1:12:13] Speaker 2: que tal categoría ya está refutada del todo y no
[1:12:16] Speaker 2: puede contener ni una sola palabra de verdad. Estratagema 33 Esto
[1:12:23] Speaker 2: será verdad en la teoría, pero en la práctica es falso.
[1:12:28] Speaker 2: Mediante este sofisma se conceden las razones, pero se niegan
[1:12:32] Speaker 2: las consecuencias. Está en contradicción con la regla a ratione
[1:12:35] Speaker 2: ade rationatum valet consequentia. Tiene que haber consecutividad necesaria entre
[1:12:40] Speaker 2: la causa y su efecto. Tal afirmación supone una imposibilidad.
[1:12:44] Speaker 2: Lo que en la teoría es verdadero debe serlo también
[1:12:47] Speaker 2: en la práctica. Si esto no se verifica, habrá un
[1:12:50] Speaker 2: falo en la teoría. Algo se omitió y no salió
[1:12:53] Speaker 2: bien la cuenta. Consecuentemente, también la teoría es falsa. Estratagema 34.
[1:13:02] Speaker 2: Si el adversario no da una respuesta precisa a una
[1:13:05] Speaker 2: pregunta o a un argumento, o no toma posición concreta
[1:13:08] Speaker 2: alguna al respecto, sino que se evade respondiendo con otra
[1:13:12] Speaker 2: pregunta o con una respuesta esquiva o con algo que
[1:13:14] Speaker 2: carece de relación alguna con el asunto en discusión, pretendiendo
[1:13:18] Speaker 2: desviar el tema hacia otra parte, es signo evidente de
[1:13:22] Speaker 2: que hemos tocado, a veces sin saberlo, uno de sus
[1:13:25] Speaker 2: puntos débiles. se trataría por su parte de un enmudecimiento relativo. Urge, pues,
[1:13:32] Speaker 2: mantenernos en el punto que hemos tocado sin soltarlo y
[1:13:35] Speaker 2: más aún cuando no veamos en qué consiste la flaqueza
[1:13:38] Speaker 2: con la que dimos. Estratagema 35 Que si es practicable hace
[1:13:45] Speaker 2: innecesarias rodas las demás. En vez de influir en el
[1:13:49] Speaker 2: intelecto con razones, se influye en la voluntad por medio
[1:13:53] Speaker 2: de motivos, de este modo, Tanto el adversario como el auditorio,
[1:13:57] Speaker 2: si es que posee los mismos intereses que aquel, se
[1:14:00] Speaker 2: ganan al instante para nuestra opinión, aunque ésta provenga del manicomio.
[1:14:05] Speaker 2: Y es que casi siempre tiene más peso una pizca
[1:14:08] Speaker 2: de voluntad que un quintal de juicio y de persuasión. Naturalmente,
[1:14:13] Speaker 2: esta estratagema sólo da resultado bajo determinadas condiciones. Cuando se
[1:14:18] Speaker 2: puede hacer saber abiertamente al adversario que si se dejase
[1:14:21] Speaker 2: valer su opinión la consecuencia que se seguiría de ello
[1:14:24] Speaker 2: sería muy perjudicial para sus propios intereses, la soltará enseguida
[1:14:29] Speaker 2: con la misma rapidez con que arrojaría un hierro candente
[1:14:32] Speaker 2: que hubiese agarrado por descuido. Por ejemplo, si un clérigo
[1:14:37] Speaker 2: defiende un dogma filosófico y se le hace notar que
[1:14:40] Speaker 2: está en contradicción con un dogma fundamental de su iglesia,
[1:14:43] Speaker 2: enseguida renunciará a mantenerlo. Un terrateniente afirma la excelencia de
[1:14:49] Speaker 2: las máquinas en Inglaterra, en donde una máquina de vapor
[1:14:53] Speaker 2: realiza el trabajo de varios hombres. Se le responde que
[1:14:56] Speaker 2: muy pronto también los carros de cabalos serán sustituidos por
[1:14:59] Speaker 2: máquinas de vapor, y que los numerosos caballos de sus
[1:15:02] Speaker 2: cuadras tendrán que bajar de precio, ya se verá qué
[1:15:05] Speaker 2: es lo que ocurre. En estos casos el sentimiento de
[1:15:09] Speaker 2: uno de estos oponentes concuerda con la máxima,« Wantemerein osmet
[1:15:13] Speaker 2: lehem sansismus iniquam», con cuánta facilidad denunciamos una ley inicua
[1:15:18] Speaker 2: que se manifiesta en contra nuestra, Horacio, Sátiras 1, 3, 67. Lo mismo
[1:15:26] Speaker 2: sucede cuando el auditorio forma parte, como nosotros, de una secta, corporación, sindicato, club, etc.,
[1:15:34] Speaker 2: mientras que el adversario no. Por muy justa que sea
[1:15:38] Speaker 2: su tesis, en cuanto anunciemos que va en contra del
[1:15:41] Speaker 2: interés de la mencionada secta, corporación, etc., Todos los presentes
[1:15:46] Speaker 2: reprobarán los argumentos del adversario, por óptimos que sean, teniéndolos
[1:15:51] Speaker 2: por débiles y miserables, mientras que los nuestros, en cambio,
[1:15:55] Speaker 2: aunque carezcan de fundamento alguno, se tendrán por justos y acertados.
[1:16:00] Speaker 2: El coro se proclamará con gran vocerío a nuestro favor
[1:16:02] Speaker 2: y el adversario abandonará el terreno avergonzado. la mayoría de
[1:16:07] Speaker 2: las veces el auditorio creerá haber dado su consentimiento por
[1:16:11] Speaker 2: pura convicción, pues aquello que va en contra de nuestros
[1:16:14] Speaker 2: intereses casi siempre le parece absurdo al intelecto. Intellectus luminis
[1:16:20] Speaker 2: sic si non est recipit infusional ma voluntate et affectibus,
[1:16:24] Speaker 2: el intelecto no es una luz que arda sin aceite,
[1:16:27] Speaker 2: sino que está alimentado por la voluntad y las pasiones, Bacon,
[1:16:31] Speaker 2: Nobum Organon 1, 49. Puede describirse también a esta estratagema como agarrar
[1:16:37] Speaker 2: al árbol por la raíz, comúnmente se la conoce como
[1:16:41] Speaker 2: argumentum habe utili, argumento desde la utilidad. Estratagema 36 Desconcertar y
[1:16:50] Speaker 2: aturdir al adversario con absurda y excesiva locuacidad.¿ Esto tiene
[1:16:55] Speaker 2: que ver con qué? Frecuentemente cree los hombres, al escuchar
[1:17:00] Speaker 2: palabras huecas, que se trata de graves pensamientos. Si el
[1:17:06] Speaker 2: adversario es consciente de su propia debilidad y lo oculta,
[1:17:09] Speaker 2: si está acostumbrado a escuchar cusas que no entiende haciendo
[1:17:13] Speaker 2: como si las hubiese entendido, entonces puede impresionársele si con
[1:17:17] Speaker 2: aire de seriedad y haciendo que parezcan verdades profundas, se
[1:17:21] Speaker 2: le espetan los mayores absurdos como si fueran la prueba
[1:17:24] Speaker 2: palpable de lo que se desea defender. Frente a ellos
[1:17:28] Speaker 2: perderá el nido, la vista y el pensamiento. Como se sabe,
[1:17:32] Speaker 2: Algunos filósofos han utilizado recientemente este estratagema ante el público alemán,
[1:17:38] Speaker 2: obteniendo con él un extraordinario aplauso. Ya que se trata
[1:17:42] Speaker 2: de ejemplo odiosa, ejemplo odioso, tomaremos para ilustrarlo un fragmento
[1:17:47] Speaker 2: de la obra de Oliver Goldsmith, The Decor of Wakefield, Cap 7.
[1:17:53] Speaker 2: Muy bien Frank, repuso el esquire, pues que me ahogue
[1:17:56] Speaker 2: este vaso si una hermosa muchacha no vale más que
[1:17:59] Speaker 2: todos los clérigos del país. porque los impuestos y los
[1:18:03] Speaker 2: diezmos no son más que una imposición, todo un condenado engaño,
[1:18:06] Speaker 2: y puedo probarlo.— Me gustaría que lo hiciera, dijo Moisés,
[1:18:12] Speaker 2: y continuó, y creo que yo podría replicarle adecuadamente.— Muy bien, caballero,
[1:18:19] Speaker 2: exclamó Elskire burlándose de él y haciendo señas al resto
[1:18:23] Speaker 2: de la familia para que nos dispusiéramos a divertirnos. Si
[1:18:27] Speaker 2: tiene usted firmes argumentos sobre el tema estoy dispuesto a
[1:18:30] Speaker 2: aceptar el desafío. En primer lugar,¿ cómo prefiere discutir, analógicamente
[1:18:37] Speaker 2: o dialógicamente? Racionalmente, respondió Moisés, muy contento de que se
[1:18:43] Speaker 2: le aceptara la discusión. Muy bien, dijo Osquire, y para
[1:18:48] Speaker 2: empezar por el principio, espero que no me negara que
[1:18:51] Speaker 2: lo que es, es. Si no está usted de acuerdo
[1:18:55] Speaker 2: en esto es inútil que sigamos adelante. Desde luego, replico Moisés,
[1:19:01] Speaker 2: estoy de acuerdo con eso.— Espero que igualmente admitirá, prosiguió
[1:19:07] Speaker 2: el otro, que una parte es mejor que el todo.—
[1:19:11] Speaker 2: Claro que lo admito, contestó Moisés. No es más que
[1:19:15] Speaker 2: lo razonable.— Supongo, continuó Osquire, que no me negará que
[1:19:21] Speaker 2: los tres ángulos de un triángulo valen dos rectos.— No
[1:19:25] Speaker 2: puede haber nada más que evidente, concedió el otro, mirando
[1:19:29] Speaker 2: alrededor con aire de importancia. Muy bien, contestó Skide, hablando
[1:19:35] Speaker 2: muy deprisa, ahora que están bien sentadas las premisas, empiezo
[1:19:39] Speaker 2: por observar que la concatenación de la propia existencia, procediendo
[1:19:44] Speaker 2: por una razón duplicada recíproca, produce naturalmente un dialogismo problemático
[1:19:48] Speaker 2: que de algún modo prueba que la esencia de la
[1:19:51] Speaker 2: espiritualidad puede ser referida al segundo predicado. Un momento, un momento,
[1:19:58] Speaker 2: le interrumpió Moisés. Yo no puedo aceptar es.¿ Cree usted
[1:20:04] Speaker 2: que me voy a someter humildemente a sus doctrinas tan heterodoxas? ¿Cómo?
[1:20:10] Speaker 2: Replicó el esquire, simulando estar muy enojado, no es cuestión someterse.
[1:20:16] Speaker 2: Contésteme un simple pregunta,¿ cree usted que Aristóteles tiene razón
[1:20:20] Speaker 2: cuando dice que los relativos están relacionados? Sin duda, replicó Moisés.
[1:20:28] Speaker 2: Si es así, contestó el esquire, respóndame directamente a lo
[1:20:32] Speaker 2: que le propongo, Si usted juzga que la investigación analítica
[1:20:36] Speaker 2: de la primera parte de mi entimema es deficiente secundum
[1:20:39] Speaker 2: quo ad a quo ad minus, deme también sus razones directamente.—
[1:20:44] Speaker 2: Protesto— exclamó Moisés.— No comprendo del todo la fuerza de
[1:20:50] Speaker 2: su razonamiento, pero si se reduce a una simple proposición,
[1:20:54] Speaker 2: supongo que tendrá una respuesta.— Oh señor— replicó el esquire—,
[1:21:01] Speaker 2: Soy su más humilde servidor, y creo que usted pretende
[1:21:04] Speaker 2: que yo le proporcione tantos argumentos como inteligencia. No, caballero,
[1:21:10] Speaker 2: es usted demasiado duro conmigo. Esto provocó la risa sobre
[1:21:15] Speaker 2: el pobre Moisés, que a partir de ese momento fue
[1:21:18] Speaker 2: la única persona seria de aquel grupo de caras alegres,
[1:21:21] Speaker 2: y no volvió a decir una sola palabra en toda
[1:21:24] Speaker 2: la noche. Estratagema 37 que debería ser una de las primeras,
[1:21:32] Speaker 2: cuando el adversario, elevando de hecho razón, ha tenido la
[1:21:35] Speaker 2: mala suerte de elegir para su defensa una prueba inadecuada
[1:21:39] Speaker 2: que podemos invalidar fácilmente, damos con eso todo el asunto refutado.
[1:21:43] Speaker 2: En el fondo, lo que hacemos es sustituir un argumentum
[1:21:48] Speaker 2: ad hominem por uno ad rem. En caso de que
[1:21:51] Speaker 2: él o los presentes no aporten una prueba mejor, habremos vencido.
[1:21:56] Speaker 2: Por ejemplo, alguien que para demostrar la existencia de Dios
[1:22:00] Speaker 2: aduce como prueba el argumento ontológico que, como bien se sabe,
[1:22:04] Speaker 2: es muy fácil de refutar. De esta manera pierden los
[1:22:08] Speaker 2: malos abogados con buena causa, pretenden defenderla con una ley inadecuada,
[1:22:13] Speaker 2: mientras que la adecuada no se les ocurre. Estratagema 38 Cuando
[1:22:20] Speaker 2: se advierte que el adversario es superior y se tienen
[1:22:23] Speaker 2: las de perder, se procede ofensiva, procera y ultrajantemente, es decir,
[1:22:28] Speaker 2: se pasa del objeto de la discusión, puesto que ahí
[1:22:31] Speaker 2: se ha perdido la partida, a la persona del adversario,
[1:22:34] Speaker 2: a la que se ataca de cualquier manera. Puede denominarse
[1:22:38] Speaker 2: a este procedimiento argumentum ade personam, distinguiéndolo así del argumentum
[1:22:43] Speaker 2: ade hominem, que consiste en alejarse del objeto de la
[1:22:47] Speaker 2: discusión atacando alguna cosa secundaria que ha dicho o admitido
[1:22:50] Speaker 2: el adversario. Ade personam, en cambio, se procede abandonando por
[1:22:56] Speaker 2: completo el objeto en discusión y atacando a la persona
[1:22:59] Speaker 2: del adversario, así, uno se torna insolente y burlón, ofensivo
[1:23:03] Speaker 2: y grosero. Se trata de pasar de la apelación de
[1:23:07] Speaker 2: la fuerza del espíritu a la tuerza del cuerpo, o
[1:23:09] Speaker 2: a la bestialidad. Esta regla es muy popular, como todo
[1:23:14] Speaker 2: el mundo está capacitado para ponerla en práctica, se utiliza
[1:23:18] Speaker 2: muy a menudo. Querrá ahora saberse cuál será la contrarregla
[1:23:22] Speaker 2: valedera para la otra parte, pues si también sigue por
[1:23:26] Speaker 2: el mismo camino, la acusa acabará en pelea, o duelo,
[1:23:29] Speaker 2: o en un proceso por injurias. Se equivocaría irremediablemente quien
[1:23:35] Speaker 2: pensara que bastará sólo con que, a su vez no
[1:23:38] Speaker 2: se proceda personalmente contra el contrario. Es un hecho comprobado que,
[1:23:43] Speaker 2: si con toda tranquilidad, se le demuestra que no tiene
[1:23:46] Speaker 2: razón y que juzga y piensa falsamente algo que acontece
[1:23:50] Speaker 2: en toda victoria dialéctica, se le irritará más que con
[1:23:53] Speaker 2: una expresión grosera y ofensiva,¿ por qué? Porque como dice Oves, Decibe, Se, I,
[1:24:00] Speaker 2: Amis animi voluptas, omnisque alacritas y neosita est, vodkis babeat,
[1:24:05] Speaker 2: kibuz kum conferen se, posit magnifice sentire de seipso, toda
[1:24:10] Speaker 2: alegría del ánimo y todo contento residen en que haya
[1:24:13] Speaker 2: alguien con quien, al compararse, uno pueda tener un alto
[1:24:17] Speaker 2: sentimiento de sí mismo. Y es que nada importa más
[1:24:21] Speaker 2: a los hombres que la satisfacción de su vanidad, siendo
[1:24:24] Speaker 2: la herida más dolorosa aquel a que la afecta. De
[1:24:27] Speaker 2: esto provienen dichos como antes la honra que la vida, etc.
[1:24:33] Speaker 2: Tal satisfacción de la vanidad surge, por lo general, de
[1:24:36] Speaker 2: la comparación de uno mismo con los demás bajo cualquier aspecto,
[1:24:40] Speaker 2: pero principalmente en lo que concierne a la inteligencia. Esto
[1:24:44] Speaker 2: se comprueba a facted, de hecho, y con gran intensidad
[1:24:48] Speaker 2: en la discusión. De ahí la rabia del vencido aunque
[1:24:52] Speaker 2: no tenga razón, y de ahí el que recurre extrema ratio,
[1:24:55] Speaker 2: como último medio, a esta estratagema final. A eso no
[1:25:00] Speaker 2: se puede responder simplemente con gentileza por nuestra parte. Mucha
[1:25:05] Speaker 2: sangre fría, sin embargo, puede servir de gran ayuda si
[1:25:08] Speaker 2: en cuanto se advierte que el oponente nos ataca a
[1:25:11] Speaker 2: de persona, le respondemos tranquilamente que eso no tiene que
[1:25:15] Speaker 2: ver con el asunto y proseguimos a continuación con las
[1:25:18] Speaker 2: demostraciones para probar su error. sin hacer caso alguno de
[1:25:21] Speaker 2: la ofensa, más o menos como Temístocles a Euribiades. Pégame
[1:25:25] Speaker 2: pero escúchame, Plutarco, Temístocles 11, 20. Pero esto no se le da
[1:25:31] Speaker 2: bien a cualquiera. La única contrarregla segura es, por tanto,
[1:25:37] Speaker 2: aquella que ya Aristóteles indica en el último capítulo de
[1:25:40] Speaker 2: los Tópicos L, 8. 164 h, 8,16, no discutir con el primero
[1:25:44] Speaker 2: que salga al paso. sino sólo con aquellos a quienes
[1:25:51] Speaker 2: conocemos y de los cuales sabemos que poseen la inteligencia
[1:25:54] Speaker 2: suficiente corvo para no comportarse absurdamente, y que se avergonzarían
[1:25:59] Speaker 2: si así lo hiciesen, que discuten con razones y no
[1:26:02] Speaker 2: con demostraciones de fuerza, y que atienden a razones y
[1:26:05] Speaker 2: son consecuentes con el haz, y en definitiva, con quienes
[1:26:09] Speaker 2: sean capaces de valorar la verdad, de escuchar con agrado
[1:26:12] Speaker 2: los buenos argumentos incluso de labios de él. adversario y
[1:26:16] Speaker 2: que posean la suficiente ecuanimidad como para admitir que no
[1:26:20] Speaker 2: tienen razón cuando la otra parte la tiene. De esto
[1:26:24] Speaker 2: se deduce que de entre cien apenas si hay uno
[1:26:26] Speaker 2: con el que merezca la pena discutir. A los demás
[1:26:30] Speaker 2: se les deja que digan lo que quieran, pues de
[1:26:32] Speaker 2: si pere est juris gentium, todo el mundo tiene derecho
[1:26:35] Speaker 2: a desbarrar, piénsese además en lo que dice Voltaire. La
[1:26:40] Speaker 2: paix paut en core mieux que la verite, se valora
[1:26:44] Speaker 2: más la paz que la verdad, y un dicho árabe,
[1:26:46] Speaker 2: los frutos de la paz penden del árbol del silencio.
[1:26:49] Speaker 2: A menudo la discusión. Ya que se trata de una
[1:26:54] Speaker 2: colisión de cabezas, es de mucha utilidad para ambas partes,
[1:26:58] Speaker 2: pues sirve para la rectificación de las propias ideas y, además,
[1:27:02] Speaker 2: para proporcionar nuevos puntos de vista, si bien, ambos contrincantes
[1:27:07] Speaker 2: deben estar igualados en cuanto a cultura e inteligencia. Si
[1:27:11] Speaker 2: a uno de ellos le falta la primera, no entenderá todo,
[1:27:15] Speaker 2: no estará a un nivel, a la misma altura. Si
[1:27:19] Speaker 2: le falta la segunda, el rencor que sentirá por él
[1:27:22] Speaker 2: o le instigará a actuar deslealmente, con astucia o grosería.
[1:27:27] Speaker 2: Entre la discusión en colloquio privato sibe familiari, colloquio privado
[1:27:31] Speaker 2: o familiar, y la disputatio solemnis publica, pro gradu, etc.,
[1:27:36] Speaker 2: discusión solemne y pública, de categoría, no hay una diferencia esencial.
[1:27:42] Speaker 2: Sólo que en esta última se requiere que el respondente
[1:27:45] Speaker 2: siempre deba obtener la razón contra el oponente y, por eso, que,
[1:27:50] Speaker 2: en caso necesario, el praeses le socorra. Y también que
[1:27:54] Speaker 2: en esta última se argumenta más formalmente, se complace en
[1:27:58] Speaker 2: vestir sus argumentos con rigurosidad y logística. Pliegos anexos. Primero.
[1:28:08] Speaker 2: Lógica y dialéctica fueron ya usadas como sinónimos por los antiguos,
[1:28:12] Speaker 2: si bien meditar, reflexionar, calcular y conversar son dos cosas
[1:28:17] Speaker 2: bien distintas. El nombre dialéctica, pragmática dialéctica, hombre dialéctico, según
[1:28:24] Speaker 2: Diógenes Laercio, lo utilizó por primera vez Platón. En el Fedro,
[1:28:29] Speaker 2: en el sofista, En el séptimo libro de República, etc.,
[1:28:33] Speaker 2: Platón entiende bajo el nombre de dialéctica el uso correcto
[1:28:37] Speaker 2: de la razón y el estar ejercitado en su práctica.
[1:28:40] Speaker 2: Aristóteles lo utiliza en el mismo sentido, pero también, según
[1:28:45] Speaker 2: Lorenzo Valla, debió de haber utilizado primero logiqué de igual modo.
[1:28:50] Speaker 2: En sus escritos encontramos lógicas tus jerellas, esto es, argutiae,
[1:28:55] Speaker 2: dificultades lógicas, argusias, protasis logiquen, premisas lógicas, aporian logiquen, aporías lógicas.
[1:29:04] Speaker 2: Así pues, el término dialectique sería más antiguo que logique.
[1:29:08] Speaker 2: Cicerón y Quintillano no utilizaron dialéctica y lógica con el
[1:29:13] Speaker 2: mismo significado general. Así, Cicerón en núculo. Dialecticam inventam esse,
[1:29:21] Speaker 2: venet falsi wasi diseptatrisem, la dialéctica fue inventada para decidir
[1:29:26] Speaker 2: entre lo verdadero y lo falso. Stoicien in judicam divias
[1:29:30] Speaker 2: dile gente persecutis sunt, eas scientia, one dialectis em apellant,
[1:29:35] Speaker 2: los estoicos han seguido diligentemente el método del juicio con
[1:29:39] Speaker 2: la ayuda de la ciencia que llaman dialéctica, cicerón, tópicos, captos. Quintiliano,
[1:29:46] Speaker 2: de Institutione Oratoria XII, II a XIII Itake Vagpars Dialecticae,
[1:29:51] Speaker 2: Sirle Iyam Disputatricem Disere Malimus, de aquí esa parte de
[1:29:55] Speaker 2: la dialéctica, o como preferimos decir, arte de disputar. La
[1:29:59] Speaker 2: última le parece, pues, el equivalente latino de Dialectique. Todo
[1:30:04] Speaker 2: esto según Petri Rami Dialéctica, Audomar Italaepra Electionibus Iustrata, 1569. Este
[1:30:12] Speaker 2: uso de los términos lógica y dialéctica como sinónimo se
[1:30:15] Speaker 2: mantuvo también en la Edad Media y a lo largo
[1:30:18] Speaker 2: de la Edad Moderna hasta hoy. Pero en época más
[1:30:22] Speaker 2: reciente se ha utilizado a menudo, sobre todo por parte
[1:30:26] Speaker 2: de Kant, dialéctica en un sentido peyorativo como arte sofístico
[1:30:30] Speaker 2: de la discusión y de ahí que se prefiera la
[1:30:32] Speaker 2: denominación de lógica por ser menos comprometedora. Sin embargo, originalmente,
[1:30:38] Speaker 2: ambas significan lo mismo, de hecho, en los últimos años
[1:30:42] Speaker 2: se las ha vuelto a utilizar de nuevo como sinónimas. Segundo.
[1:30:48] Speaker 2: Es una lástima que dialéctica y lógica hayan sido utilizadas
[1:30:52] Speaker 2: desde la antigüedad como sinónimos, y que por eso no
[1:30:55] Speaker 2: me sea posible distinguir libremente su significado como yo hubiese
[1:30:59] Speaker 2: querido y definir lógica, de logixestai, reflexionar, calcular, de logos,
[1:31:04] Speaker 2: palabra y razón, que son inseparables, como la ciencia de
[1:31:09] Speaker 2: las leyes del pensamiento, es decir, del modo de proceder
[1:31:12] Speaker 2: de la razón y dialéctica, de dialegestai, conversar, mas toda
[1:31:17] Speaker 2: conversación transmite o echo su opiniones, es decir, es, o histórica,
[1:31:23] Speaker 2: o deliberativa, como el arte de disputar, entendiendo esta palabra
[1:31:27] Speaker 2: en sentido moderno. Evidentemente, la lógica tiene un objeto que
[1:31:33] Speaker 2: es a priori, es decir, no determinado por la experiencia,
[1:31:37] Speaker 2: esto es, las leyes del pensamiento, el proceder que sigue
[1:31:41] Speaker 2: la razón, el logos, dejada a su arbitrio sin cosa
[1:31:44] Speaker 2: alguna que la turbe, en el pensar autárquico de un
[1:31:47] Speaker 2: ser racional, al cual conduce sin error alguno. La dialéctica,
[1:31:52] Speaker 2: en cambio, tendría que ver con la comunicación de dos
[1:31:56] Speaker 2: seres racionales que piensan consecuentemente y lo que da ocasión
[1:31:59] Speaker 2: a que en cuanto éstos no coincidan como si de
[1:32:02] Speaker 2: dos relojes sincronizados se tratara, surja tina discusión, es decir,
[1:32:07] Speaker 2: una contienda intelectual. En tanto que razón pura, los dos
[1:32:11] Speaker 2: individuos deberían concordar. Sus divergencias surgen de las diferencias que
[1:32:17] Speaker 2: constituyen a toda individualidad, son, pues, un elemento empírico. La lógica,
[1:32:23] Speaker 2: ciencia del pensamiento, esto es, la ciencia del proceder de
[1:32:27] Speaker 2: la razón pura, sería así determinable únicamente a priori, la dialéctica,
[1:32:32] Speaker 2: en buena medida, sólo a posteriori. Es decir, del conocimiento
[1:32:38] Speaker 2: que se adquiere empíricamente con ocasión de las afecciones del
[1:32:41] Speaker 2: pensamiento puro cuando dos seres racionales piensan a la vez,
[1:32:45] Speaker 2: como resultado tanto de la diversidad de sus respectivas individualidades
[1:32:49] Speaker 2: como del conocimiento de los medios que ambos utilizaron con
[1:32:52] Speaker 2: objeto de hacer que el pensamiento propio de uno prevaleciese
[1:32:56] Speaker 2: como puro y objetivo sobre El del otro. Pertenece a
[1:33:00] Speaker 2: la naturaleza humana que al pensar en común, dialegestai, es decir,
[1:33:05] Speaker 2: al comunicar opiniones, exceptuando los discursos de tipo histórico, cuando
[1:33:09] Speaker 2: advierte que sobre un mismo asunto los pensamientos de B
[1:33:13] Speaker 2: divergen de los suyos, en vez de revisar en primer
[1:33:16] Speaker 2: lugar los propios para ver si en ellos se observa
[1:33:18] Speaker 2: algún fallo. Presuponga que esto está en el pensamiento del otro,
[1:33:22] Speaker 2: es decir, el ser humano es prepotente por naturaleza. Lo
[1:33:27] Speaker 2: que se sigue de tal propiedad enseña la disciplina que
[1:33:30] Speaker 2: yo quisiera denominar como dialéctica, pero que, sin embargo, denominaré
[1:33:35] Speaker 2: dialéctica herística para evitar equívocos. La dialéctica sería el saber
[1:33:40] Speaker 2: que se ocupa de la técnica de la prepotencia natural
[1:33:43] Speaker 2: y la obstinación innata de los seres humanos. Fin Sobre
[1:33:49] Speaker 2: el autor Artur Schopenhauer nació en 1788 en Danzig, actual Dansk,
[1:33:57] Speaker 2: Polonia y fue uno de los filósofos alemanes más influyentes
[1:34:00] Speaker 2: del siglo XIX. Su pensamiento se caracterizó por una visión
[1:34:05] Speaker 2: pesimista de la existencia, centrada en la idea de que
[1:34:08] Speaker 2: la voluntad es la fuerza profunda e irracional que mueve
[1:34:12] Speaker 2: la vida humana. Formado en filosofía clásica y profundamente influido
[1:34:17] Speaker 2: por Kant, Platón y ciertas tradiciones orientales, Schopenhauer desarrolló una
[1:34:22] Speaker 2: obra original que crítica y muchas veces contraria al optimismo
[1:34:26] Speaker 2: intelectual de su época. Su libro más importante, El mundo
[1:34:31] Speaker 2: como voluntad y representación, lo consolidó como una figura central
[1:34:35] Speaker 2: de la filosofía moderna. Aunque durante buena parte de su
[1:34:40] Speaker 2: vida no recibió el reconocimiento que esperaba, su obra ganó
[1:34:44] Speaker 2: influencia con el paso del tiempo y marcó a pensadores,
[1:34:47] Speaker 2: escritores y artistas posteriores. Su estilo directo, irónico y combativo
[1:34:53] Speaker 2: lo distingue de muchos filósofos académicos, haciendo que sus textos
[1:34:57] Speaker 2: resulten especialmente intensos y memorables. En El arte de tener razón,
[1:35:03] Speaker 2: Schopenhauer muestra su lado más mordaz y analítico. Allí observa
[1:35:08] Speaker 2: la discusión humana no como un intercambio puro de ideas,
[1:35:12] Speaker 2: sino como un escenario donde intervienen la vanidad, el ego,
[1:35:15] Speaker 2: la astucia y el deseo de imponerse. Por eso, Esta
[1:35:20] Speaker 2: obra sigue siendo una lectura valiosa para comprender tanto la
[1:35:23] Speaker 2: lógica como las debilidades humanas. Créditos finales. Este audiolibro fue
[1:35:31] Speaker 2: producido por Pigeon Casa Editorial. Dedicado a la preservación de
[1:35:36] Speaker 2: las grandes obras de la literatura clásica. Todos los derechos
[1:35:40] Speaker 2: reservados sobre la narración y la producción de audio. se
[1:35:51] Speaker 2: prohíbe la reproducción o distribución no autorizada de esta grabación. Pigeon,
[1:35:57] Speaker 2: casa editorial, es un sello independiente dedicado a la difusión
[1:36:01] Speaker 2: de obras de dominio público. El texto original de dominio
[1:36:05] Speaker 2: público ha sido utilizado con la debida atribución. Pigeon, casa editorial,
[1:36:12] Speaker 2: presentó El arte de tener razón. Expuesta en 38 estratagemas. Título alterno,
[1:36:21] Speaker 2: Dialéctica herística. Autor, Artur Chopenhauer. Narrado por, Marcelo Lucent. Gracias
[1:36:32] Speaker 2: por escuchar este audiolibro. Esperamos que lo hayas disfrutado. Si
[1:36:38] Speaker 2: algo de lo que oíste hoy te ayudó, te retó
[1:36:41] Speaker 2: o te regaló una idea útil, recuerda apoyarnos con 5 estrellas,
[1:36:45] Speaker 2: seguir el podcast y dejar un comentario con tu reflexión
[1:36:49] Speaker 2: del día. Y si quieres seguir creciendo, te esperamos en
[1:36:53] Speaker 2: nuestras otras compilaciones. Audiolibros Pigeon Filosofía, Audiolibros Pigeon Finanzas, Audiolibros
[1:37:00] Speaker 2: Pigeon Clásicos y Audiolibros Pigeon Top 100 Más Vendidos. Ahí encontrarás
[1:37:06] Speaker 2: una biblioteca completa para subir de nivel tu mente y
[1:37:09] Speaker 2: tus resultados. Nos vemos en el próximo episodio. Y nunca olvides,
[1:37:16] Speaker 2: el conocimiento es el mayor acto de rebeldía frente al sistema.

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