# Amor de Contrabando - Barbara Cartland - Parte 3

An episode of [AudioLibros de Amor](https://invisiblenetwork.ai/podcast/1850388562), 5 Mar 2026, 25 min.

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Amor de Contrabando - Barbara Cartland - Parte 3. Disfruta de este audiolibro de amor completo. Una historia apasionante para los amantes de las novelas románticas. Suscríbete para escuchar los mejores audiolibros en español todos los días.

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[0:01] Speaker 2: Capítulo 3 Para el duque la tarde transcurrió con gran lentitud.
[0:06] Speaker 2: Por la ventana veía brillar el sol sobre el lago,
[0:09] Speaker 2: el viento agitando el follaje y los patos que volaban
[0:12] Speaker 2: en lo alto del cielo, deseaba ponerse en acción. Se
[0:16] Speaker 2: sentía frustrado esperando a solas en la pequeña habitación sin
[0:20] Speaker 2: tener idea de lo que sucedía en la casa que
[0:22] Speaker 2: sin duda estaba en plena actividad. Examinó los libros del estante.
[0:27] Speaker 2: La mayoría eran religiosos y calculó que debían tener muchos años,
[0:31] Speaker 2: tal vez siglos. Al mirar a su alrededor notó un armario.
[0:35] Speaker 2: lo abrió y encontró una heterogénea cantidad de objetos un
[0:39] Speaker 2: lavamanos clerical una copa de cristal de colores una caja
[0:44] Speaker 2: de yesca material de costura y una aguja oxidada por
[0:47] Speaker 2: falta de uso y al fondo una vieja y deshilachada
[0:51] Speaker 2: muñeca de trapo el duque sonrió ya había adivinado que
[0:55] Speaker 2: Georgia usaría esa habitación como escondite Se había dado cuenta
[0:59] Speaker 2: de que las sábanas de la cama estaban limpias y
[1:02] Speaker 2: que al igual que las fundas de las almohadas despedían
[1:05] Speaker 2: aroma de lavanda. El mantel que cubría la pequeña mesa
[1:08] Speaker 2: no tenía mucho tiempo de haber sido cambiado y había
[1:11] Speaker 2: poco polvo en el piso y en los estantes. Tal
[1:14] Speaker 2: vez pensó. Georgia había ocultado allí a otros desconocidos cuando
[1:19] Speaker 2: recordó su agitación y la forma en que mostrara cierta
[1:22] Speaker 2: resistencia para usar el pasadizo secreto porque no tenía otro recurso.
[1:27] Speaker 2: De alguna manera se sintió seguro de ser el primer
[1:30] Speaker 2: ajeno que usaba ese lugar secreto.¿ De qué y por
[1:34] Speaker 2: qué tenía ella que ocultarse? Era la incógnita que inquietaba
[1:38] Speaker 2: su mente. Porque Georgia Bailey. que tenía suficiente valor para
[1:42] Speaker 2: arriesgarse a ser capturada por contrabandista. Iba a tener miedo
[1:46] Speaker 2: de nadie excepto de los guardacostas. Sin embargo en la
[1:50] Speaker 2: mente del duque no había duda de que ella tenía miedo.
[1:53] Speaker 2: Se recostó en la cama porque era más cómodo que
[1:56] Speaker 2: permanecer en la dura silla y trató de sacar algo
[1:59] Speaker 2: en claro de todo lo que sabía y observara. Pero
[2:02] Speaker 2: conforme pasaban con lentitud las horas de la tarde y
[2:05] Speaker 2: llegó el anochecer se encontró confundido por completo. Sacó su
[2:09] Speaker 2: reloj de bolsillo. Ya eran casi las seis de la tarde.
[2:13] Speaker 2: Se preguntó cuántas horas más tendría que esperar a que
[2:16] Speaker 2: fuera seguro salir hacia la caballeriza, ensillar su caballo y partir.
[2:21] Speaker 2: De pronto escuchó un ruido leve pero claro. Se puso
[2:24] Speaker 2: de pie ansioso. Cruzó la habitación y abrió la puerta.
[2:28] Speaker 2: De nuevo escuchó el ruido y notó la respiración agitada.
[2:32] Speaker 2: Antes de bajar por la escalera adivinó quién estaba en
[2:35] Speaker 2: el primer descanso. Nana, no llore ya. Aquí tiene señor
[2:39] Speaker 2: le dijo al entregarle una cesta, la misma que llevara
[2:42] Speaker 2: Georgia con el almuerzo. Con todos esos entrometidos sirvientes pude
[2:47] Speaker 2: traerle poco. Nana hablaba en susurros y con voz baja
[2:50] Speaker 2: el duque respondió. Suba, deseo conversar con usted. No me
[2:55] Speaker 2: atrevo señor, pueden necesitarme. Ya es bastante peligroso que lo
[2:59] Speaker 2: visite como están las cosas. Lo comprendo y le agradezco
[3:03] Speaker 2: mucho la comida. Son solo unas lonjas de carne fría
[3:07] Speaker 2: y un poco de queso. Discúlpeme señor.« Sé lo que
[3:11] Speaker 2: un caballero debe comer, no en vano los he servido
[3:14] Speaker 2: toda mi vida».« Este caballero no es exigente» comentó el
[3:17] Speaker 2: duque bromista.« Le calenté un poco de agua. No pude
[3:21] Speaker 2: subirla hasta aquí así que la dejé abajo cuando nadie
[3:24] Speaker 2: me veía. La encontrará al final de la escalera. Le
[3:28] Speaker 2: estoy muy agradecido por ello y también necesito afeitarme. También
[3:33] Speaker 2: pensé en eso señor. Encontrará el equipo de afeitar del
[3:36] Speaker 2: señor Charles y un cuello limpio en la cesta». Piensa
[3:40] Speaker 2: en todo. La señorita Georgia, o más bien la señora
[3:43] Speaker 2: Bailey es una joven afortunada al tenerla para que la cuide.
[3:47] Speaker 2: La señorita Georgia, siempre olvido llamarla por su apellido de casada.
[3:52] Speaker 2: No me acostumbro, es lo único que me queda. La
[3:55] Speaker 2: quiero como si fuera mi propia hija. Le repito que
[3:59] Speaker 2: es una joven afortunada sonrió el duque. Pero no puedo
[4:02] Speaker 2: hacer mucho por ella ahora. Dijo Nana casi como si
[4:06] Speaker 2: hablara consigo misma. Era tan diferente cuando Sir Héctor vivía.¿
[4:11] Speaker 2: Sir Héctor qué? Solo conozco el apellido de casada de
[4:14] Speaker 2: la señora Bailey. Sir Héctor Gracebrook, un noble caballero, recto
[4:19] Speaker 2: y justo en todo. Dios sabe lo que pensaría ahora
[4:22] Speaker 2: si no estuviera bajo tierra». El duque adivinó más que
[4:26] Speaker 2: vio el gesto de impotencia que la mujer hizo con
[4:28] Speaker 2: las manos. Enseguida con tono de voz diferente añadió.« La
[4:33] Speaker 2: señorita Georgia dice que vendrá a recogerlo en cuanto sea
[4:36] Speaker 2: posible señor. Que por favor esté listo a partir de medianoche.
[4:41] Speaker 2: Lo estaré, aunque en cierta forma me desagrada dejarlas en
[4:44] Speaker 2: esta situación tan difícil». Difícil, esa es la palabra señor
[4:49] Speaker 2: y diga lo que diga la señorita Georgia lamentaré que
[4:52] Speaker 2: se vaya. No se puede negar que es usted amable
[4:55] Speaker 2: y de buena cuna a pesar de cualquier problema en
[4:58] Speaker 2: que esté metido. Mi problema no es muy difícil de
[5:01] Speaker 2: resolver le aseguró el duque. Me alegra saberlo. Solo desearía
[5:06] Speaker 2: poder decir lo mismo de la señorita Georgia. Oh señor,
[5:09] Speaker 2: es por ella por quien tengo miedo. El duque percibió
[5:12] Speaker 2: verdadero terror en la voz de la mujer. Convenza a
[5:15] Speaker 2: la nana de no correr esos terribles riesgos. Lo que
[5:19] Speaker 2: hace no es tarea para una mujer, en especial una
[5:22] Speaker 2: que ha sido educada con delicadeza. Supone que no se
[5:25] Speaker 2: lo he dicho una y otra vez, pero usted no
[5:28] Speaker 2: comprende señor. Hay razones que no puedo divulgar y que
[5:32] Speaker 2: obligan a la señorita Georgia a comportarse así. Lo único
[5:35] Speaker 2: que me pregunto es cómo terminará esto. Nana suspiró.« Sólo
[5:40] Speaker 2: rezo con todo mi corazón para que algo, de alguna manera,
[5:44] Speaker 2: nos salve» añadió. El duque iba a contestar cuando ella
[5:47] Speaker 2: le puso la mano en el brazo para indicarle silencio.«
[5:51] Speaker 2: Alguien anda allí» susurró. La mano de Nana tocó el
[5:54] Speaker 2: resorte y la puerta se abrió con lentitud. La apertura
[5:57] Speaker 2: era pequeña y angosta y tuvo dificultad para pasar por ella.
[6:01] Speaker 2: El duque echó un vistazo rápido a un largo corredor
[6:04] Speaker 2: que supuso correspondería al área de la servidumbre. En cuanto
[6:08] Speaker 2: Nana salió la puerta se cerró. Esperó hasta estar seguro
[6:13] Speaker 2: que la mujer se había alejado, entonces con todo cuidado
[6:16] Speaker 2: tanteó para buscar el resorte hasta que lo encontró. Lo
[6:20] Speaker 2: oprimió y la madera se movió. Para no arriesgarse a
[6:23] Speaker 2: que lo descubrieran cerró enseguida y sintió un alivio al
[6:27] Speaker 2: darse cuenta de que ya no era prisionero de la
[6:29] Speaker 2: señora Georgia Bailey. Podría irse en el momento que quisiera.
[6:33] Speaker 2: Tomó la cesta de comida y la subió a su
[6:36] Speaker 2: habitación donde la colocó en la mesa. Además de la
[6:39] Speaker 2: carne y el queso había una hogaza de pan y mantequilla.
[6:42] Speaker 2: Bajo todo eso había un estuche de cuero con navajas
[6:46] Speaker 2: de afeitar. Por un momento el duque pensó que Nana
[6:49] Speaker 2: había olvidado el cuello que mencionara. Pero lo descubrió atado
[6:52] Speaker 2: al asa de la cesta para que no se manchara.
[6:55] Speaker 2: Colocó la comida sobre la mesa y decidió bajar por
[6:58] Speaker 2: la cubeta de agua. Comprendió que sus pisadas podrían escucharse.
[7:03] Speaker 2: Así que con trabajo se quitó las altas botas de
[7:05] Speaker 2: montar y en calcetines empezó a descender por la angosta escalera.
[7:10] Speaker 2: Ya para entonces había oscurecido y se reprendió a sí
[7:14] Speaker 2: mismo por no pedir a Nana una vela ya que
[7:16] Speaker 2: la caja de yesca de nada le serviría si no
[7:18] Speaker 2: tenía una. Mientras se movía con toda precaución escalera abajo
[7:23] Speaker 2: escuchó una voz de mujer tan cerca que se sobresaltó.« Va,
[7:27] Speaker 2: harás lo que te digo. No quiero más objeciones». Pero
[7:31] Speaker 2: si es imposible. No comprende que como cruzamos anoche no
[7:34] Speaker 2: podemos hacerlo de nuevo. El duque reconoció la segunda voz.
[7:39] Speaker 2: Era Georgia. Y que. Es muy importante que traigan a
[7:42] Speaker 2: un hombre que los esperará en el lugar de siempre.
[7:45] Speaker 2: No me gusta traer pasajeros protestó Georgia. No me importa
[7:50] Speaker 2: señorita presumida lo que te guste o no respondió una
[7:53] Speaker 2: voz tajante. El duque pensó que debía ser la madrastra
[7:56] Speaker 2: de Georgia quien prosiguió. Este caballero debe ser trasladado a Inglaterra,
[8:01] Speaker 2: y quien mejor que tú para hacerlo. Ya eres una
[8:04] Speaker 2: experta en el tráfico ilícito por el canal.¿ Y cree
[8:08] Speaker 2: que me siento orgullosa de ello? Preguntó indignada Georgia. Usted
[8:12] Speaker 2: me obligó y con cada viaje se vuelve más ambiciosa.¿
[8:16] Speaker 2: No le basta con la ganancia de la última carga?
[8:19] Speaker 2: Por lo menos debe alcanzarle para un mes. Eres más
[8:22] Speaker 2: tonta de lo que pensé si crees que esas migajas
[8:25] Speaker 2: alcanzan para vivir como me gusta respondió sarcástica la otra mujer.
[8:30] Speaker 2: Eso no me bastará ni para comprar velas para mi casa.
[8:33] Speaker 2: Usted se burla la acusó Georgia, y sin embargo los
[8:37] Speaker 2: hombres de la propiedad arriesgan su libertad y su vida
[8:40] Speaker 2: cada vez que salen al mar. Tiene idea de lo
[8:42] Speaker 2: que es sentirse perseguido. Saber que en algún lugar en
[8:46] Speaker 2: la oscuridad hay armas dispuestas a disparar. Las autoridades patrullan
[8:50] Speaker 2: las aguas con embarcaciones muy veloces y también la costa.
[8:54] Speaker 2: Deberías dedicarte al teatro querida. Serías un éxito. Fue la
[8:59] Speaker 2: burlona respuesta. Deja de discutir. El caballero que recogerás mañana
[9:04] Speaker 2: es importante. Te aseguro que es una carga mucho más
[9:07] Speaker 2: valiosa que el brandy o el té.¿ Quiere decir que
[9:10] Speaker 2: le pagarán por traerlo? Santo Dios, si serás inocente, por
[9:15] Speaker 2: supuesto que me pagan.¿ Crees que me tomaría tanto trabajo
[9:18] Speaker 2: si la recompensa no fuera generosa? No veo que le
[9:22] Speaker 2: cueste ningún trabajo. Somos la tripulación y yo quienes corremos
[9:26] Speaker 2: el riesgo. Y los hombres me obedecen sólo porque sirvieron
[9:29] Speaker 2: a mi padre. Te obedecen porque se les paga. Y
[9:32] Speaker 2: si no hacen lo que ordeno se morirán de hambre
[9:35] Speaker 2: como te lo he repetido docenas de veces. Y también
[9:38] Speaker 2: sus familias. Ya puedes venir a suplicarme, que no te
[9:42] Speaker 2: daré para ellos ni un centavo. Nada, nada. A menos
[9:46] Speaker 2: que me traigan más cargamento. El de ahora reconozco que
[9:49] Speaker 2: fue bastante bueno. Me alegra que le satisfaga respondió Georgia
[9:54] Speaker 2: con sarcasmo, pero a cambio les paga a nuestros hombres
[9:57] Speaker 2: mucho menos que a cualquiera de los demás contrabandistas de
[10:00] Speaker 2: toda la costa.¿ Y con quién van a quejarse si
[10:03] Speaker 2: están descontentos? Con los guardacostas, o tal vez les gustaría
[10:08] Speaker 2: enviar una solicitud a su majestad. Sería el colmo del absurdo. Nosotros,
[10:13] Speaker 2: los contrabandistas de la finca Cuatro Vientos rogamos la intervención
[10:18] Speaker 2: de su majestad para que recibamos una remuneración mayor por
[10:21] Speaker 2: nuestras actividades ilegales de contrabando. Oh, cállese. La voz de
[10:26] Speaker 2: Georgia denotaba su furia. Se aprovecha y se burla de
[10:30] Speaker 2: esos hombres que eran campesinos honestos y decentes. El contrabando
[10:34] Speaker 2: era al principio una aventura, una tentación porque habían oído
[10:38] Speaker 2: hablar de las grandes ganancias que obtenían otras bandas. Sí,
[10:43] Speaker 2: lo hacían, pero tal vez sólo una o dos veces
[10:46] Speaker 2: al año, hasta que usted se enteró.¿ Y recuerdas cómo
[10:49] Speaker 2: recibí esa información?¿ Lo recuerdas? Se hizo un silencio. Luego
[10:54] Speaker 2: con voz baja y triste Georgia indicó. Avisaré a los
[10:58] Speaker 2: hombres que cruzaremos mañana por la noche.¿ Cómo se llama
[11:01] Speaker 2: el hombre que recogeremos? Así está mejor. Mucho mejor. Sabía
[11:06] Speaker 2: que sería razonable. Después de todo una palabra mía en
[11:10] Speaker 2: ciertos lugares haría mucho daño.¿ No es así? Solo una sugerencia.
[11:15] Speaker 2: Una sospecha.¿ Quiere callarse? Exigió Georgia casi sin poder contenerse.
[11:21] Speaker 2: Ya dije que iré. Informaré enseguida a los hombres porque
[11:24] Speaker 2: si lo dejo para mañana algunos pueden irse al mercado
[11:27] Speaker 2: y no regresar a tiempo. Todavía no me ha dicho
[11:31] Speaker 2: el nombre de la persona que nos esperará. Eso no
[11:34] Speaker 2: es asunto tuyo.¿ Es un francés? Por supuesto. Según recuerdo
[11:38] Speaker 2: hablas francés bastante bien, así que podrás conversar con él,
[11:43] Speaker 2: al menos para mostrarte cortés.¿ Para qué viene entonces a
[11:47] Speaker 2: este país? Preguntó Georgia.« Tuve miedo después de que trajimos
[11:51] Speaker 2: al anterior. Puedo ser contrabandista, pero no traidora.¿ Cómo puedo
[11:55] Speaker 2: estar segura de que no es un espía? Mira chiquilla,
[11:59] Speaker 2: no puedes estar segura de nada. Y cuanto menos sepas mejor,
[12:03] Speaker 2: esa latosa honradez tuya resultaría un peligro si te presentaran
[12:07] Speaker 2: de testigo en un juicio. Recoge a ese hombre». trátalo
[12:11] Speaker 2: con respeto y una vez que haya puesto pie en
[12:14] Speaker 2: la costa olvida su existencia.« No me gusta, ya le
[12:18] Speaker 2: dije que no me gusta» murmuró Georgia.« Y yo te
[12:21] Speaker 2: ordené hacer lo que digo y no discutir conmigo». Se
[12:24] Speaker 2: hizo una súbita pausa. El duque pudo imaginar a las
[12:28] Speaker 2: dos frente a frente mientras sus miradas se cruzaban. De
[12:31] Speaker 2: pronto la mayor en diferente tono de voz indicó. Si
[12:35] Speaker 2: te arreglaras podrías ser atractiva. Lord Ravenscroft está aquí esta noche.
[12:40] Speaker 2: Recuerda que le gustaste el año pasado. Le gustan las
[12:44] Speaker 2: mujeres jóvenes, frescas y de ojos brillantes. Ponte uno de
[12:48] Speaker 2: mis vestidos y baja para atenderlo. Te conviene y también
[12:51] Speaker 2: a mí. Olvida objeto Georgia, que ahora estoy casada. Cuando
[12:56] Speaker 2: era soltera usted me hacía exhibirme ante esos viejos depravados,
[13:00] Speaker 2: pero ahora ya no les interesaría. Como dice, a los
[13:03] Speaker 2: Ravenscroft le gustan las mujeres jóvenes, inocentes y puras. Yo
[13:08] Speaker 2: ahora llevo anillo de bodas en el dedo. Se escuchó
[13:11] Speaker 2: una risotada. Debes tener la cabeza llena de estopa para
[13:15] Speaker 2: pensar que un anillo hace alguna diferencia. En realidad lo
[13:19] Speaker 2: hace todo más sencillo. Los hombres siempre temen que una
[13:23] Speaker 2: soltera los obligue a llevarla al altar. Baja Georgia, descubrirás
[13:27] Speaker 2: que un durazno maduro es más dulce y apetitoso que
[13:30] Speaker 2: uno que todavía está verde. Me escandaliza y disgusta. Georgia
[13:35] Speaker 2: habló con lentitud.« Lloré el día que mi padre se
[13:38] Speaker 2: casó con usted y no he dejado de llorar desde
[13:40] Speaker 2: entonces al pensar que ocupa el lugar de mi madre.
[13:44] Speaker 2: Ella era buena y pura, pero cada vez que la
[13:46] Speaker 2: veo a usted en esta casa me siento avergonzada ya
[13:49] Speaker 2: que no es nada más que una malvada». Se escuchó
[13:53] Speaker 2: una exclamación de furia y después el seco golpe de
[13:56] Speaker 2: una mano que abofeteaba una mejilla.«¿ Cómo te atreves a
[14:00] Speaker 2: hablarme así, fuera de aquí?»« Vete antes que te golpee
[14:04] Speaker 2: con el fuete. Obedece mis instrucciones o ya sabes quién
[14:08] Speaker 2: terminará en la horca». Una puerta se cerró de golpe
[14:11] Speaker 2: antes que terminara la última frase y el duque comprendió
[14:14] Speaker 2: que Georgia debía haber salido de la habitación. Se dio cuenta,
[14:18] Speaker 2: casi con sentido de culpa, de que había escuchado deliberadamente.
[14:23] Speaker 2: Pero permaneció tan fascinado por lo que oía que no
[14:26] Speaker 2: se había movido. Bajó con todo cuidado el último tramo
[14:29] Speaker 2: de escalera. Tropezó con la cubeta de agua y contuvo
[14:33] Speaker 2: el aliento temiendo que se escuchara el ruido. Al tomarla
[14:36] Speaker 2: palpó un bulto que adivinó contenía una pastilla de jabón
[14:40] Speaker 2: y dos velas. Se sentó en la oscuridad frente a
[14:43] Speaker 2: la puerta por la que entrara en el pasadizo. Le
[14:46] Speaker 2: llevó un buen rato encontrar el mecanismo. y supuso que
[14:50] Speaker 2: también habría una puerta para entrar en el dormitorio de
[14:53] Speaker 2: la madrastra de Georgia. Sus labios se torcieron en una
[14:56] Speaker 2: amarga sonrisa al pensarlo. Reunió las cosas que Nana le
[15:00] Speaker 2: dejara y las subió a la habitación. Cerró la puerta,
[15:03] Speaker 2: encendió las velas y procedió a asearse y a afeitarse
[15:08] Speaker 2: el cuello. Aunque pasado de moda, era blanco y almidonado
[15:12] Speaker 2: y cuando se miró en un espejo que colgaba de
[15:14] Speaker 2: la pared, el duque se sintió casi tan inmaculado como
[15:18] Speaker 2: de costumbre. Se sentó para cenar pero el impacto de
[15:21] Speaker 2: saber lo que Georgia se vería obligada a llevar a
[15:24] Speaker 2: cabo al día siguiente le quitó el apetito. Ya era
[15:27] Speaker 2: bastante malo que los ingleses suministraran oro a Napoleón. El
[15:31] Speaker 2: emperador había fanfarroneado más de una vez de que las
[15:34] Speaker 2: guineas de oro que cruzaban el canal lo ayudaban a
[15:37] Speaker 2: alimentar y vestir a su ejército. Pero el traer espías
[15:41] Speaker 2: a Inglaterra era algo muy diferente. Nadie suponía ni por
[15:44] Speaker 2: un instante que no había ya espías en el país.
[15:47] Speaker 2: Muchos de ellos eran inmigrantes franceses rescatados de la guillotina
[15:52] Speaker 2: durante la revolución. Pero continuaban leales a su país a
[15:55] Speaker 2: pesar de los cambios políticos y no sentían obligación hacia
[15:59] Speaker 2: Inglaterra que los había acogido. El hecho de saber que
[16:02] Speaker 2: nuevos espías llegaban de forma subrepticia era de temerse. A
[16:06] Speaker 2: la madrastra de George ya le pagaban por traer a
[16:09] Speaker 2: ese hombre. Por lo tanto era alguien de importancia. al
[16:13] Speaker 2: menos para quienes lo enviaban. Como siempre que reflexionaba el
[16:17] Speaker 2: duque Tambor y leó los dedos sobre la mesa, se
[16:20] Speaker 2: encontraba en un terrible dilema. Como miembro de la Cámara
[16:23] Speaker 2: de los Lores y a las órdenes de su majestad
[16:25] Speaker 2: su deber ineludible era asegurarse de que ese francés y
[16:29] Speaker 2: todos los que ayudaran a su entrada al país fueran arrestados.
[16:33] Speaker 2: Pero por otra parte era imposible justificar ante sí mismo
[16:37] Speaker 2: una traición que provocaría que se encarcelara o deportara a
[16:40] Speaker 2: una joven que a su manera le había brindado hospitalidad.
[16:44] Speaker 2: Horas más tarde todavía no terminaba su cena y se
[16:47] Speaker 2: debatía sin llegar a una decisión. la única posibilidad era
[16:51] Speaker 2: intentar convencer a georgia de que bajo ninguna circunstancia obedeciera
[16:55] Speaker 2: a su madrastra no obstante tenía la inquietante sensación de
[16:59] Speaker 2: que eso sería imposible era evidente que pesaba mucho la
[17:03] Speaker 2: amenaza de la mujer al menos pensó Debía intentar averiguar
[17:07] Speaker 2: de qué se trataba. En cierto modo el duque se
[17:10] Speaker 2: sintió aliviado de que Georgia no fuera, como imaginó al principio,
[17:15] Speaker 2: una ambiciosa o una aventurera que contrabandeaba por avaricia. Le
[17:19] Speaker 2: parecía empezar a entender el asunto aunque todavía había muchas
[17:23] Speaker 2: incógnitas para los que no encontraba explicación. Tomó unos bocados
[17:28] Speaker 2: más de queso y terminó el brandy que Georgia le
[17:30] Speaker 2: llevara con el almuerzo. Decidió que si tenía que esperar
[17:34] Speaker 2: varias horas a que Georgia apareciera podría bajar por la
[17:37] Speaker 2: escalera y ver si algo más sucedía. Se detuvo en
[17:41] Speaker 2: el primer descanso y resistió el impulso de abrir la puerta.
[17:45] Speaker 2: Descendió otro tramo, no se escuchaba ningún sonido en la habitación,
[17:49] Speaker 2: pero antes que bajara más el duque escuchó voces que
[17:52] Speaker 2: provenían de otra dirección. La escalera daba vuelta en ese
[17:56] Speaker 2: punto y le llevó un poco de tiempo descubrir un
[17:59] Speaker 2: tenue rayo de luz que se filtraba por una hendidura
[18:02] Speaker 2: en un escalón. Se sentó y miró a través de él.
[18:05] Speaker 2: Al principio no pudo distinguir nada. Sacudió un poco el
[18:09] Speaker 2: polvo con la mano y algo se movió. Un segundo
[18:12] Speaker 2: después corrió un pequeño postigo de apenas unos centímetros y
[18:16] Speaker 2: pudo mirar lo que sin duda era el salón principal
[18:19] Speaker 2: de la casa. La mirilla sin duda. estaba disimulada en
[18:22] Speaker 2: la cornisa. Abajo de él, sentados en sofás tapizados de
[18:26] Speaker 2: damasco y en dos mesas de juego, había un grupo
[18:29] Speaker 2: de huéspedes. Por los sonidos, como eran la voz chillona
[18:33] Speaker 2: de las mujeres y las voces profundas de los hombres,
[18:36] Speaker 2: se percató de que habían comido bien y bebido bastante.
[18:40] Speaker 2: La mayoría de las mujeres tenían una copa en la
[18:43] Speaker 2: mano y estaban arregladas en forma vulgar. resplandecientes de joyas,
[18:48] Speaker 2: con vestidos de acentuados escotes y faldas casi transparentes. Mientras
[18:52] Speaker 2: el duque buscaba un rostro familiar, una mujer que estaba
[18:56] Speaker 2: de espaldas a él se inclinó sobre uno de los jugadores,
[19:00] Speaker 2: le dio un beso en la frente y se volvió
[19:03] Speaker 2: para hacer una seña a un lacayo. El duque contuvo
[19:06] Speaker 2: la exclamación que estuvo a punto de brotar de sus labios.
[19:10] Speaker 2: Caroline Standish. murmuró entre dientes. Santo cielo, la última persona
[19:15] Speaker 2: que esperaba ver. No había duda de que la mujer
[19:18] Speaker 2: destacaba entre las demás. Su vestido estilo imperio, moda que
[19:23] Speaker 2: provenía de la corte napoleónica, era de encaje plateado bordado
[19:27] Speaker 2: con rubíes. A la luz de las velas resplandecía el
[19:30] Speaker 2: collar de rubíes color sangre y con expresión sombría. El
[19:34] Speaker 2: duque recordó lo que ese collar le había costado. Todavía
[19:38] Speaker 2: le parecía escuchar la voz de Caroline que le susurraba
[19:41] Speaker 2: al oído.« Regálamelo Traydon mi amor, te lo pagaré en
[19:45] Speaker 2: miles de formas placenteras y deleitables si me lo compras».
[19:49] Speaker 2: Sus suaves brazos le rodeaban el cuello, sus labios estaban
[19:53] Speaker 2: junto a los de él y su exótico perfume le
[19:55] Speaker 2: nublaba el cerebro. No era más que un jovenzuelo ingenuo
[20:00] Speaker 2: en aquel entonces y Caroline bien merecía los brindis que
[20:03] Speaker 2: por ella hacían todos los miembros de los clubs de St. James,
[20:07] Speaker 2: y había sido un triunfo para él que ella prefiriera
[20:10] Speaker 2: su protección a la de pretendientes de más posibilidades económicas.
[20:15] Speaker 2: Fue un interludio breve pero muy apasionado antes que su
[20:18] Speaker 2: regimiento fuera enviado a Portugal. Había comprendido incluso en sus
[20:23] Speaker 2: más ardientes momentos de intimidad que Caroline no le era fiel.
[20:27] Speaker 2: Pero era bastante tonto para sentirse ilusionado con esa mujer
[20:31] Speaker 2: que no sólo era 10 años mayor que él, sino experta
[20:35] Speaker 2: en la profesión más antigua del mundo. Cuando el ejército
[20:38] Speaker 2: se detuvo en Southampton debido al mal tiempo, Lo enviaron
[20:42] Speaker 2: de regreso a Londres y descubrió que Caroline se consolaba
[20:46] Speaker 2: de su ausencia en brazos de un hombre que a
[20:48] Speaker 2: él siempre le había desagradado, lo Ravenscroft. Se produjo una ruidosa,
[20:53] Speaker 2: vergonzosa y vulgar escena cuando Ravenscroft le ordenó salir de
[20:58] Speaker 2: la casa de Caroline y él le dijo desafiante que
[21:00] Speaker 2: después de lo que le había costado tenía más derecho
[21:03] Speaker 2: que su señoría de estar allí. Entonces Caroline se mostró
[21:07] Speaker 2: tal cual era. También le dijo que se fuera y
[21:10] Speaker 2: el duque se dio cuenta de que ella deseaba deshacerse
[21:13] Speaker 2: de él porque temía perder a su nuevo y más
[21:15] Speaker 2: rico e influyente protector. Todavía le dolía recordar su voz chillona,
[21:20] Speaker 2: la forma en que se había aferrado a su brazo
[21:23] Speaker 2: para susurrarle impaciente absurdas excusas mientras lo conducía hacia la puerta.
[21:28] Speaker 2: Los detestó a ella y a Ravenscroft con tal violencia
[21:31] Speaker 2: que ya en la calle se sintió enfermo. Fue sólo
[21:34] Speaker 2: su entrenamiento militar lo que le impidió volver y retar
[21:37] Speaker 2: a duelo a Ravenscroft, hombre de mucha más edad que él,
[21:41] Speaker 2: o romper las ventanas de la casa y gritar a
[21:44] Speaker 2: todo el mundo que había sido un estúpido y que
[21:46] Speaker 2: lo había arrojado una mujer despiadada y cruel.« Los jóvenes
[21:50] Speaker 2: son muy vulnerables», se dijo el duque. Y mientras se
[21:54] Speaker 2: preguntaba ahora cómo había podido dejarse engañar por Caroline, comprendió
[21:59] Speaker 2: que llevaría siempre las cicatrices de la herida que ella
[22:02] Speaker 2: le hiciera. A través del agujero el duque observó a
[22:05] Speaker 2: la mujer a quien entregara una vez su juvenil. ardiente
[22:09] Speaker 2: y apasionada devoción. Caroline todavía era hermosa, pero su vida
[22:13] Speaker 2: licenciosa había cobrado su precio. Profundas líneas surcaban las comisuras
[22:18] Speaker 2: de su boca y sus manos blancas parecían haber adquirido
[22:21] Speaker 2: forma de garras. Pero todavía podía ser alegre y divertida
[22:25] Speaker 2: y los hombres que la escuchaban ahora reían. Destacaba entre
[22:29] Speaker 2: todas las demás mujeres presentes. El duque no reconoció a
[22:33] Speaker 2: ninguna de ellas, lo que no era sorprendente. ya que
[22:36] Speaker 2: aunque Caroline se había convertido en Lady Grace Brooke la
[22:40] Speaker 2: sociedad decente no la aceptaba. Por supuesto siempre había alguien
[22:44] Speaker 2: dispuesto a gozar de su hospitalidad. Serían los, o las arribistas,
[22:49] Speaker 2: listos a alternar con gente de menor categoría en un
[22:52] Speaker 2: submundo de sociedad ya que no podían hacerlo dentro de ésta.
[22:56] Speaker 2: A los hombres sí lo reconoció. Eran los jugadores, Los
[23:00] Speaker 2: de vida licenciosa que buscaban emociones fuertes. Y también varios
[23:04] Speaker 2: viejos como Ravenscroft que sabían que Caroline podría conseguirles jovencitas
[23:09] Speaker 2: como las que les agradaban. Ravenscroft por ejemplo era conocido
[23:13] Speaker 2: por preferir vírgenes y sobre esto se murmuraba en todo Londres.
[23:17] Speaker 2: Las guineas se apilaban en las mesas de juego. Los
[23:21] Speaker 2: invitados de Caroline empezaban a formar parejas. El duque bostezó.
[23:25] Speaker 2: Sabía muy bien cómo terminaría esa reunión. La mayoría de
[23:29] Speaker 2: los hombres estarían tan ebrios que habría que conducirlos a
[23:32] Speaker 2: sus camas. Una gran cantidad de dinero cambiaría de manos
[23:36] Speaker 2: y el más pobre de todos se aprovecharía.¿ Qué ganaría
[23:39] Speaker 2: Caroline con ello? Se preguntó el duque. No debía ser
[23:43] Speaker 2: Ravenscroft quien le interesaba ya que había dicho a Georgia
[23:47] Speaker 2: que bajara a atenderlo. Debía ser alguien más. Sus ojos
[23:51] Speaker 2: recorrieron el grupo. Un hombre ataviado con chaqueta y pantalones
[23:55] Speaker 2: de satén gris estaba de pie. solo junto a la chimenea.
[23:59] Speaker 2: Tenía un rostro delgado y sardónico y observaba a Caroline
[24:02] Speaker 2: con una expresión que al duque le pareció una mezcla
[24:05] Speaker 2: de admiración y desprecio. De pronto ella se dirigió hacia
[24:09] Speaker 2: él con los brazos extendidos y la cabeza hacia atrás
[24:13] Speaker 2: para mirarlo a los ojos. Se había hecho un súbito
[24:16] Speaker 2: silencio porque los jugadores esperaban que se repartieran los naipes,
[24:20] Speaker 2: así que el duque escuchó con claridad que el hombre
[24:23] Speaker 2: de gris decía.¿ Está todo arreglado? Por supuesto, respondió Caroline.
[24:28] Speaker 2: Mañana por la noche, el hombre dio unas palmadas en
[24:32] Speaker 2: la mejilla de Caroline con sus largos. delgados y huesudos dedos.
[24:36] Speaker 2: Ella volvió el rostro y se los besó. Con cuidado,
[24:40] Speaker 2: para no hacer ruido, el duque cerró la mirilla. Había
[24:43] Speaker 2: visto suficiente para sentirse asqueado.¿ Qué le importaba lo que
[24:47] Speaker 2: hacía Caroline en esa casa o en cualquier otro lugar?
[24:51] Speaker 2: Pero otra pregunta daba vueltas en su mente.¿ Quién es
[24:54] Speaker 2: el hombre de gris?

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