# ¿Quién demonios quiere comprar el cuadro más caro de la historia y el mercado del arte?

An episode of [Subterráneo](https://invisiblenetwork.ai/podcast/1799322016), 27 Nov 2025, 10 min.

Audio: https://content.rss.com/episodes/318536/2351724/subterraneo/2025_11_27_15_12_48_23c8cf59-074f-4330-9dbd-79bb6756ec07.mp3

¿Pagarías 236 millones de dólares por un lienzo con pintura? 🎨💸 En este episodio analizamos la reciente venta del célebre retrato de Elisabeth Lederer pintado por Gustav Klimt, que se ha convertido en la obra de arte moderno más cara vendida en una subasta. Pero, ¿qué hay realmente detrás de estas cifras astronómicas? Desglosamos cómo funciona el mercado del arte, desde la especulación financiera hasta el placer estético. Descubre la increíble historia del "Salvator Mundi" de Leonardo da Vinci, el cuadro más caro de la historia, y cómo pasó de venderse por poco más de $1,000 dólares a valer $450 millones tras una restauración. Además, exploramos: • El papel de los "artistas publicistas" como Andy Warhol y Pablo Picasso. • La triste realidad de las colecciones privadas: obras maestras guardadas en bodegas como simples activos de inversión. • ¿Es el arte la alcancía más bella y segura de los multimillonarios?. Si te interesa la historia del arte, las inversiones o simplemente entender por qué los ricos gastan fortunas en cuadros que nadie más puede ver, ¡este video es para ti!

## Transcript

[0:00] Hace unos días se vendió el célebre retrato que
[0:02] Gustav Klimt le hizo a la joven Elisabeth Lederer.
[0:05] Y un coleccionista privado, anónimo completamente,
[0:08] pagó por él 236 millones de dólares. Lo que la
[0:12] convirtió en la obra de arte moderno más cara
[0:15] vendida en subasta y la segunda obra de arte
[0:18] más cara jamás vendida. ¿Pero qué significa esto?
[0:20] ¿Cómo demonios funciona el mercado del arte?
[0:23] ¿Por qué carajos alguien pagaría 236 millones
[0:26] de dólares por un lienzo con pintura? ¿Realmente
[0:29] tiene lógica? ¿O es solo una muestra de la decadencia
[0:33] de nuestro cada vez más descabellado sistema
[0:35] capitalista? A ver, empecemos por el principio.
[0:38] El que ahora es el cuadro de arte moderno más
[0:40] caro de la historia fue incautado durante la
[0:43] Segunda Guerra Mundial por los amigos de Adolfito.
[0:47] que confiscaron absolutamente toda la colección
[0:50] de Gustav Klimt que había sido vendida o más
[0:52] bien adquirida por Augusto Lederer, que era uno
[0:54] de sus mecenas más importantes. Y durante décadas
[0:58] el retrato estuvo completamente perdido y volvió
[1:00] a aparecer a principios de la década de los 80
[1:03] y lo compró el heredero de la fortuna de los
[1:06] cosméticos, este Loder. Espero que así se pronuncie,
[1:09] así lo digo. Ahora, como suele suceder cuando
[1:11] se mueren los ricos, los herederos deciden subastar
[1:14] lo que les vale madre. Y apenas unos meses después
[1:17] de que Leonard Loder falleció, apenas en junio
[1:20] del 2025, se subastó ahora el cuadro y sus herederos
[1:23] o los depositarios de su herencia se embolsaron
[1:25] 236 milloncitos en cash. Ahora, ya de entrada,
[1:29] esto es interesante porque el hecho de que este
[1:32] cuadro de Klimt sea el cuadro más caro de arte
[1:35] moderno de la historia no significa ni que sea
[1:37] el mejor, ni que tampoco haya otro cuadro El
[1:40] cuadro que tenga un valor mayor, porque por ejemplo,
[1:42] me queda claro que si nos quedamos dentro de
[1:44] la obra de Gustav Klimt, si en algún momento
[1:46] se subastara la pintura del Beso, que es básicamente
[1:49] su pintura más famosa, seguramente tendría un
[1:52] valor muchísimo mayor que el cuadro que acabamos
[1:55] de ver. Lo que pasa es que el Beso de Klimt no
[1:57] está en una colección privada, sino en la Galería
[2:00] Belvedere en Austria. Y las posibilidades de
[2:02] que salga a la venta son prácticamente cero,
[2:05] porque ha pasado a formar parte del patrimonio
[2:08] cultural austral. Y sería un escándalo que alguien
[2:11] decidiera privatizarla. Entonces, claro, las
[2:13] subastas solamente nos dicen ¿Cuál ha sido el
[2:16] precio más alto que ha recibido una obra que
[2:18] actualmente se encuentra en manos privadas? Y
[2:21] esto nos abre dos reflexiones interesantes. La
[2:24] primera es que si existe un mercado privado del
[2:27] arte, es muy probable que gente con un altísimo
[2:29] poder adquisitivo tenga obras de altísima calidad,
[2:33] de artistas tremendamente renombrados que jamás
[2:36] vamos a poder ver. Vamos, obras que ni siquiera
[2:39] sabemos que existen. ¿Cómo podemos saber si realmente
[2:42] no hay alguna pintura de Leonardo o de Rafael
[2:46] o del Bosco que no esté en los catálogos y que
[2:49] no sepamos que existe precisamente porque está
[2:52] resguardada en una colección privada? Y esto
[2:55] nos lleva también al hecho incontestable de que
[2:57] ninguno de nosotros va a poder ver en vivo la
[3:00] obra de Klimt que acaba de venderse porque es
[3:02] una obra de consumo privado. En nuestra ingenuidad
[3:05] siempre tenemos la idea de que la historia del
[3:07] arte ha recabado todas las obras de valor de
[3:10] la humanidad y las ha puesto a disposición del
[3:12] conocimiento humano en los museos. Pero como
[3:15] podrán ver, esa es una falacia que solo refuerza
[3:18] algo que nos parece desagradable, pero que es
[3:21] verdad. La riqueza no solamente garantiza comodidades
[3:24] y poder, sino también un acceso superior a la
[3:27] belleza de la experiencia humana. Ahora, la segunda
[3:29] reflexión es, ¿quién demonios está tan obsesionado
[3:33] con Gustav Klimt como para pagar doscientos treinta
[3:35] y tantos millones de dólares por una de sus pinturas?
[3:38] ¿El comprador será un historiador obsesivo? ¿Cuál
[3:40] es la motivación para que alguien desembolse
[3:43] esa cantidad de dinero en una obra de arte? Y
[3:46] vamos, al ser un comprador anónimo la respuesta
[3:48] no es clara, pero lo cierto es que aunque evidentemente
[3:51] hay un placer en poseer estas obras exclusivas
[3:54] y carísimas para presumírselas a tus amigos millonarios,
[3:57] también es cierto que las obras de arte son una
[4:00] de las inversiones más estables y fiables que
[4:03] existen, sobre todo cuando estás comprando autores
[4:06] que ya han pasado la prueba del tiempo. Y aunque
[4:08] Klimt se vende como un autor entre comillas moderno,
[4:11] lo cierto es que es una pintura o es un pintor
[4:14] de la primera mitad del siglo XX. Vamos, el cuadro
[4:16] tiene más de un siglo de antigüedad y las posibilidades
[4:20] de que su valor decrezca son muy pocas. Por eso
[4:23] precisamente se hace la distinción entre arte
[4:26] moderno y arte en general, porque es mucho más
[4:29] arriesgado comprar arte moderno a comprar arte
[4:32] de autores que definitivamente ya han pasado
[4:34] a la historia. Por ejemplo, la obra más cara
[4:37] de la historia es el Salvatore Mundi de Leonardo
[4:40] da Vinci, que se vendió en Christie's en Nueva
[4:42] York en noviembre del 2017 por 450 millones de
[4:47] dólares. La puja comenzó con 100 millones, pero
[4:50] fue rápidamente hasta lo más... terminando en
[4:53] esa cifra estratosférica que hasta el día de
[4:56] hoy no ha sido superada. Pero claro, el valor
[4:59] de una obra de Leonardo da Vinci, lo único cierto,
[5:01] a menos que venga el cataclismo nuclear y sobre
[5:03] la tierra ya solamente queden las malditas cucarachas,
[5:06] lo único cierto es que si tú compras hoy en día
[5:10] un Leonardo da Vinci, en 100 años va a valer
[5:12] muchísimo, pero muchísimo más. Entonces hay una
[5:15] parte de placer y una parte de especulación en
[5:18] este tipo de compras multimillonarias, pero ¿qué
[5:21] hay de... la obra realmente? O sea, ¿una imagen
[5:23] puede darnos un placer equiparable a 450 millones
[5:27] de dólares? Ya de por sí la pregunta suena absurda
[5:30] porque nos plantea la idea de que el placer estético
[5:32] puede equipararse a una cantidad de dinero. Y
[5:35] no hay mejor ejemplo para analizar esto que precisamente
[5:38] el Salvador Mundi de Leonardo da Vinci, porque
[5:40] esa pintura de 450 millones de dólares en el
[5:44] 2025 se vendió por apenas 1 ,175. dólares. La
[5:50] misma pintura. El problema es que los que la
[5:53] vendieron pensaban que era una obra pintada por
[5:55] un seguidor de Leonardo. Eventualmente la pintura
[5:58] se restaura y en el proceso de restauración dicen
[6:00] no cabrón esto es un Leonardo original y el precio
[6:04] pues de inmediato pasó de poco más de mil dólares
[6:07] a 450 millones. Un precio que eventualmente supimos
[6:11] que lo había pagado el príncipe heredero de Arabia
[6:13] Saudí Mohammed Bin Salman. esto es prueba de
[6:17] que no se le puede poner un precio al placer
[6:19] estético y eso es precisamente lo que complejiza
[6:22] el mercado del arte porque a final de cuentas
[6:24] si no podemos por un lado calificar siquiera
[6:26] si una obra es buena o mala porque no hay una
[6:29] fórmula que así lo determine y por ende no podemos
[6:32] saber si un autor es realmente bueno o si perdurará
[6:35] en el tiempo lo único que nos queda es la capacidad
[6:38] de una obra para seducir al público que tiene
[6:41] enfrente gracias a su calidad estética o la capacidad
[6:44] del artista o del galerista de vender la ilusión
[6:47] de que lo que tenemos frente a nosotros es algo
[6:49] que tiene valor. Y esta es la esencia fundamental
[6:52] del mercado del arte. No por nada los otros dos
[6:54] cuadros más caros de la historia por debajo del
[6:57] cuadro de Leonardo y del cuadro de Klimt son
[7:00] dos cuadros atribuidos a dos de los más hábiles
[7:02] vendedores del siglo XX. El primero, Andy Warhol,
[7:06] artista talentoso pero publicista extraordinario
[7:09] que durante los años 60 convenció a todo el mercado
[7:11] del arte de que era un genio. Y que en el 2022,
[7:14] décadas después de su muerte, vendió su cuadro
[7:17] Shot Sage Blue Marilyn, parte de la famosa serie
[7:19] Shot Marilyn, por 195 millones de dólares. Y
[7:23] un poquito más abajo, el siguiente cuadro subastado
[7:25] en el 2015 por 179 millones es el de otro habilísimo
[7:29] publicista de sí mismo, el pintor español Pablo
[7:33] Picasso, cuyo lienzo Mujeres de Argel versión
[7:35] 0, que es la última y más compleja pieza de la
[7:38] serie de 15 obras de Mujeres de Argel pintadas
[7:41] en los años 50, rompió al momento de su subasta
[7:44] el récord de la pintura más cara jamás vendida
[7:47] en una subasta en ese momento. Y ese es básicamente
[7:49] el juego del arte en este mundo capitalista,
[7:51] saberte vender o en caso de que no sepas venderte,
[7:54] juntarte con alguien que sepa vender. Porque
[7:56] aunque suene triste, la calidad del arte contemporáneo
[8:00] se basa en la calificación que los participantes
[8:02] del mercado del arte le otorgan a una pieza.
[8:05] Y esto se logra construyendo una reputación,
[8:08] generando un acervo y vendiendo el mito del artista.
[8:12] Mientras más efectivo sea el mito del artista,
[8:14] más personas van a querer formar parte de ese
[8:16] mito, adquiriendo su obra y generando demanda.
[8:19] Y como consecuencia, incrementando los precios
[8:22] de sus piezas. Ahora, lo deprimente de este asunto
[8:25] es que muchas de las colecciones privadas más
[8:27] importantes no solamente están fuera del ojo
[8:30] público en superyates de gran tamaño, propiedad
[8:33] de multimillonarios con áreas de exhibición climatizadas
[8:36] para permitir la correcta conservación de las
[8:38] obras, sino que están fuera del ojo del público.
[8:41] En bodegas, perfectamente almacenadas y catalogadas,
[8:45] pero aisladas, porque sus dueños ya no tienen
[8:47] dónde colocar las obras. Por ejemplo, la colección
[8:50] de Eli y Edith Broad, considerada una de las
[8:52] mejores colecciones privadas de arte contemporáneo
[8:55] del mundo, tiene casi 2 ,000 obras de artistas
[8:59] como Jasper Jones, Andy Warhol, Robert Rauschenberg,
[9:02] Roy Lichtenstein, Cy Twombly, etc. Y se exhibe
[9:05] en el Broad Art Museum, que está en un edificio
[9:07] diseñado por Zaha Hadid en Michigan. Pero, por
[9:10] ejemplo, la colección de arte de Steve Cohen,
[9:12] el titán de fondos de cobertura que tiene una
[9:15] de las colecciones más importantes del mundo,
[9:18] no se puede ver en ningún lado. Y aunque presta
[9:21] algunas de sus obras eventualmente al MoMA, el
[9:23] resto las tiene en su casa, por un lado, pocas,
[9:26] pero la gran mayoría están archivadas de forma
[9:28] completamente especulativa en bodegas. No por
[9:31] nada Cohen hizo su fortuna apostándole a fondos
[9:34] de cobertura financiera. Si alguien sabe lo que
[9:37] es especular, es ese cabrón. ¿Hay que quejarnos
[9:39] de esto? Pues yo pienso que no. Esto es simplemente
[9:42] una fotografía de un pequeñísimo fragmento del
[9:45] mundo en el que vivimos. Así que la próxima vez
[9:47] que vean uno de estos cuadros que se vende por
[9:50] centenares de millones de dólares, piensen que
[9:53] no necesariamente es por el valor intrínseco
[9:55] del cuadro o por su belleza, sino porque alguien
[9:58] en una parte muy recóndita y refinada del mundo
[10:01] usará ese cuadro como pieza de conversación en
[10:04] alguna escena, pero también como una bella alcancía
[10:07] que en unos años... será capaz de darle a ese
[10:09] señor muchos millones de dólares más.

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