# LA ESPOSA - PARTE 19

An episode of [RELATOS ERÓTICOS](https://invisiblenetwork.ai/podcast/1617168663), 19 Oct 2026, 49 min.

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[0:02] Speaker 2: Lleva tu imaginación
[0:07] Speaker 3: a otro nivel. Relatos calientes. Hoy presentamos...
[0:14] Speaker 2: La esposa, parte 19. Saida se despertó el lunes con
[0:21] Speaker 2: el cuerpo todavía sensible. Samuel dormía a su lado, la
[0:26] Speaker 2: pierna enyesada estirada sobre una almohada. Ella se quedó quieta
[0:31] Speaker 2: un rato. mirando el techo. El olor a él estaba
[0:35] Speaker 2: en las sábanas. Limpio. Familiar. Pero por debajo de ese
[0:42] Speaker 2: olor todavía flotaba otro, más pesado, uno que sólo ella notaba,
[0:47] Speaker 2: el que había dejado don Sebastián el fin de semana anterior.
[0:52] Speaker 2: Se levantó sin hacer ruido. Preparó el desayuno. Huevos, pan, jugo.
[1:00] Speaker 2: Los niños bajaron. Samuel se arrastró hasta la mesa con
[1:04] Speaker 2: las muletas. Todo normal. Zayda sonrió, sirvió, preguntó cómo habían dormido.
[1:13] Speaker 2: Por dentro sentía un nudo raro en el estómago. Los
[1:17] Speaker 2: días siguientes fueron iguales. Samuel estaba en casa todo el tiempo.
[1:24] Speaker 2: Con la pierna así no podía trabajar. Se sentaba en
[1:28] Speaker 2: el sillón, veía televisión, pedía agua, pedía que le acomodaran
[1:32] Speaker 2: los cojines. Saida lo atendía. Le llevaba la comida, le
[1:38] Speaker 2: ayudaba a bañarse, le cambiaba la posición de la pierna.
[1:43] Speaker 2: Lo hacía con la misma paciencia de siempre. Pero cada
[1:47] Speaker 2: vez que él la llamaba desde la sala, algo se
[1:50] Speaker 2: le apretaba en el pecho. No sabía por qué. Sólo
[1:55] Speaker 2: sabía que se irritaba más fácil. Si Samuel pedía algo
[1:59] Speaker 2: dos veces, Ella contestaba más corto. Si los niños dejaban
[2:05] Speaker 2: los juguetes tirados, les hablaba más fuerte de lo normal.
[2:09] Speaker 2: Si el celular no vibraba, miraba la pantalla cada cinco minutos.
[2:15] Speaker 2: Las conversaciones con Don Sebastián seguían. Por la mañana. Don Sebastián.¿
[2:23] Speaker 2: Ya despertaste, putita? Saida. Sí. Samuel está en el sillón.
[2:31] Speaker 2: No puedo hablar mucho. Don Sebastián. No necesito que hables mucho.
[2:38] Speaker 2: Solo que sepas que estoy pensando en ese coño, traes
[2:42] Speaker 2: el plug. Zayda miraba hacia la sala. Samuel tenía la
[2:47] Speaker 2: televisión puesta. Contestaba. Sí. Don Sebastián. Buena putita. Manténlo todo
[2:58] Speaker 2: el día. Esta noche me cuentas cómo te sentiste. Ella
[3:03] Speaker 2: guardaba el celular y seguía con lo suyo. Cocinar. Limpiar.
[3:10] Speaker 2: Ayudar a Abel y Carla con las tareas de vacaciones.
[3:14] Speaker 2: Pero el plaque se le movía cada vez que se
[3:16] Speaker 2: agachaba y eso le recordaba que el cuerpo ya no
[3:19] Speaker 2: era solo suyo. Por la tarde los mensajes eran más largos.
[3:25] Speaker 2: Don Sebastián, cuéntame qué estás haciendo. Saida. Estoy planchando la
[3:32] Speaker 2: ropa de Samuel. Don Sebastián. Mientras planchas piensa en mi verga.
[3:40] Speaker 2: Imagina que te la estoy metiendo por atrás y tú
[3:42] Speaker 2: tienes que seguir planchando como si nada. Saida sentía el
[3:46] Speaker 2: calor subiéndole por el cuello. Contestaba con pocas palabras. A
[3:53] Speaker 2: veces solo un sí. A veces no contestaba enseguida. Él insistía.
[4:00] Speaker 2: Don Sebastián. No me dejes en visto, zorrita. Contesta. Ella obedecía.
[4:09] Speaker 2: La frustración con Samuel crecía sin que ella lo notara
[4:12] Speaker 2: del todo. Un martes por la noche él le pidió
[4:16] Speaker 2: que le rascara la pierna debajo del yeso. Ella lo hizo.
[4:22] Speaker 2: Él suspiró de alivio y le dijo gracias. Saida sonrió,
[4:27] Speaker 2: pero por dentro pensó que ojalá se callara. Después se
[4:31] Speaker 2: arrepintió de pensarlo. Samuel era bueno. Samuel confiaba. Samuel no
[4:38] Speaker 2: sabía nada. Pero igual el enojo estaba ahí, agazapado. El
[4:45] Speaker 2: miércoles amaneció más caliente de lo normal. No era sólo
[4:49] Speaker 2: el clima. Era el cuerpo. Desde temprano sintió el coño húmedo.
[4:57] Speaker 2: El plaque se le notaba más. Cada roce de la
[5:00] Speaker 2: ropa interior le mandaba una descarga pequeña. Samuel estaba en
[5:05] Speaker 2: el sillón viendo un partido viejo. Los niños jugaban en
[5:09] Speaker 2: el patio. Saida fue a la cocina a lavar los trastes.
[5:15] Speaker 2: El celular vibró. Don Sebastián.¿ Qué haces? Saida. Lavando trastes.
[5:25] Speaker 2: Don Sebastián.¿ Estás mojada? Ella miró hacia la sala. Samuel
[5:32] Speaker 2: no se movía. Contestó. Sí. Don Sebastián, mándame una foto
[5:41] Speaker 2: del plug. Saida se mordió el labio. Fue al baño
[5:46] Speaker 2: del pasillo, se bajó el short y las panties, se
[5:49] Speaker 2: inclinó frente al espejo y tomó la foto. El plug
[5:53] Speaker 2: rosa oscuro se veía claro entre sus nalgas. Envió la imagen.
[5:59] Speaker 2: Don Sebastián. Qué rica estás. Ahora métete a bañar. Quiero verte.
[6:07] Speaker 2: Saida se quedó quieta un segundo. El corazón le latía
[6:12] Speaker 2: más rápido. Contestó. Samuel está en la sala. Don Sebastián.
[6:20] Speaker 2: Cierra la puerta.
[6:22] Speaker 3: Pon la regadera. Él no va a entrar. Hazlo.
[6:28] Speaker 2: Ella obedeció. Entró al baño, cerró con seguro, abrió la regadera.
[6:35] Speaker 2: El agua caliente empezó a caer. Se quitó la ropa despacio.
[6:41] Speaker 2: El camisón, el short, las panties. El plaque seguía adentro.
[6:48] Speaker 2: Se miró un momento en el espejo empañado. Las tetas grandes,
[6:53] Speaker 2: los pezones ya duros. El coño depilado brillante de humedad.
[6:59] Speaker 2: El celular vibró otra vez. Don Sebastián. Videollamada. Ahora. Saida aceptó.
[7:10] Speaker 2: La cara de él apareció en la pantalla. Estaba en
[7:13] Speaker 2: su casita, sentado en una silla vieja, la camisa abierta,
[7:17] Speaker 2: la barriga peluda a la vista. La verga ya la
[7:21] Speaker 2: tenía afuera, gruesa, venosa, semi-dura. La mano gruesa la sostenía
[7:27] Speaker 2: sin moverse todavía. Enciende la cámara bien, dijo él con
[7:32] Speaker 2: esa voz ronca. Quiero verte completa. Saida apoyó el celular
[7:38] Speaker 2: en el lavabo, un poco inclinado. Se puso de frente.
[7:43] Speaker 2: El agua le corría por los hombros, entre las tetas,
[7:47] Speaker 2: bajaba por la cintura y se perdía entre las nalgas.
[7:51] Speaker 2: Sácate el plug, ordenó él. Ella se dio la vuelta,
[7:55] Speaker 2: se inclinó un poco y lo sacó despacio. El vacío
[8:00] Speaker 2: le hizo soltar un suspiro. El ano quedó un poco abierto.
[8:05] Speaker 2: Don Sebastián gruñó al verlo. Ahora el dildo. El que
[8:11] Speaker 2: te dije que compraras. Saida abrió el cajón de abajo
[8:15] Speaker 2: del lavabo. Sacó el dildo de silicona color carne, grueso,
[8:20] Speaker 2: con venas marcadas. Casi del mismo tamaño que la verga
[8:25] Speaker 2: de él. Lo había comprado dos días antes, con vergüenza,
[8:29] Speaker 2: en una tienda lejos del fraccionamiento. Lúbricalo con tu saliva,
[8:35] Speaker 2: dijo don Sebastián. Y después métetelo en el coño. Despacio.
[8:42] Speaker 2: Quiero ver cómo se te abre. Zayda se llevó el
[8:46] Speaker 2: dildo a la boca. Lo chupó, lo mojó con saliva.
[8:51] Speaker 2: El sabor a silicona le resultó extraño. Después se sentó
[8:56] Speaker 2: en el borde de la tina, Abrió las piernas frente
[8:58] Speaker 2: a la cámara y colocó la cabeza del dildo contra
[9:01] Speaker 2: su entrada. Empujó. El coño se abrió alrededor. Estaba tan
[9:08] Speaker 2: mojada que entró fácil, pero el grosor la llenó completo.
[9:13] Speaker 2: Soltó un gemido bajo. Más adentro, ordenó él. Hasta el fondo.
[9:21] Speaker 2: Ella empujó más. El dildo desapareció casi por completo. Las
[9:27] Speaker 2: paredes internas se le estiraron. Sintió cada relieve de las
[9:32] Speaker 2: venas falsas. El kítoris le palpitaba.« Muévelo», dijo don Sebastián.« Despacio.
[9:42] Speaker 2: Como si yo te estuviera cogiendo». Saida empezó a sacar
[9:46] Speaker 2: y meter el dildo. El sonido húmedo se escuchó claro
[9:50] Speaker 2: sobre el ruido del agua. Las tetas le rebotaban un
[9:54] Speaker 2: poco con cada movimiento. El agua le corría por el
[9:58] Speaker 2: pecho y le caía en el corazón. coño, mezclándose con
[10:01] Speaker 2: sus jugos. Don Sebastián se jalaba la verga al mismo ritmo,
[10:06] Speaker 2: mirando la pantalla sin pestañear. Más rápido. Ella obedeció. El
[10:14] Speaker 2: placer subió rápido. El coño se le contraía solo alrededor
[10:19] Speaker 2: del dildo. Las piernas le temblaban. Cerró los ojos un segundo. Ábrelos,
[10:27] Speaker 2: le gruñó él. Mírame mientras te la metes. Saida abrió
[10:33] Speaker 2: los ojos. Lo miró. La cara de él era fea, sudada,
[10:39] Speaker 2: los ojos pequeños fijos en ella. Eso la calentó más.
[10:43] Speaker 2: Y la avergonzó más. Dime que eres mi putita, ordenó.
[10:51] Speaker 2: Soy tu putita, susurró ella, la voz rota por el esfuerzo.
[10:56] Speaker 2: Más fuerte. Soy tu putita, repitió, un poco más alto.
[11:03] Speaker 2: El agua seguía cayendo. El baño se estaba llenando de vapor.
[11:09] Speaker 2: Saida movía el dildo más rápido. El orgasmo se le acercaba.
[11:15] Speaker 2: Lo sentía en el vientre, caliente, subiendo. Voy a correrme, gimió. No,
[11:22] Speaker 2: dijo don Sebastián de inmediato. Detente. Ella se detuvo. El
[11:30] Speaker 2: dildo quedó metido hasta la mitad. El coño le palpitaba alrededor,
[11:35] Speaker 2: pidiendo más. El kítoris le latía. Soltó un quejido de frustración. Sácalo,
[11:44] Speaker 2: ordenó él. Saida sacó el dildo. Un hilo de jugos
[11:49] Speaker 2: quedó colgando. El coño quedó abierto, rojo, brillante. Ahora métetelo
[11:56] Speaker 2: en el culo. Ella dudó un segundo. Después colocó la
[12:02] Speaker 2: cabeza del dildo contra el ano y empujó. El ardor
[12:06] Speaker 2: fue intenso al principio. El culo se abrió despacio. Cuando
[12:11] Speaker 2: estuvo hasta el fondo, soltó un gemido más largo. Muévelo. Lento.
[12:19] Speaker 2: Saida empezó a sacar y meter el dildo por el culo.
[12:23] Speaker 2: El placer era distinto. Más profundo
[12:28] Speaker 2: Más sucio. El coño le chorreaba sin que nadie lo tocara.
[12:34] Speaker 2: Las tetas le temblaban. El agua le corría por la espalda.
[12:39] Speaker 2: Don Sebastián se jalaba más rápido. Tócate el clítoris. Pero
[12:46] Speaker 2: no te corras. Si te corres sin mi permiso, mañana
[12:50] Speaker 2: voy a tu casa aunque esté Samuel y te cojo
[12:52] Speaker 2: frente a él. Saida pasó los dedos por el clítoris.
[12:58] Speaker 2: Estaba hinchado, sensible. Cada roce le mandaba una descarga. Siguió
[13:05] Speaker 2: moviendo el dildo en el culo al mismo tiempo. El
[13:08] Speaker 2: orgasmo volvió a subir, más fuerte esta vez. Las piernas
[13:13] Speaker 2: le temblaban. La cara se le puso roja. Abrió la
[13:18] Speaker 2: boca pero no hizo
[13:19] Speaker 3: ruido. Por favor, susurró.
[13:24] Speaker 2: No. Ella apretó los dientes. Los dedos se movían solos.
[13:31] Speaker 2: El dedo entraba y salía. Estaba tan cerca que le
[13:35] Speaker 2: ardían los ojos. Para, ordenó él otra vez. Saida se
[13:41] Speaker 2: obligó a quitar la mano. Sacó el dildo del culo
[13:45] Speaker 2: con un sonido húmedo. Se quedó sentada en el borde
[13:49] Speaker 2: de la tina, temblando, el coño y el ano abiertos,
[13:53] Speaker 2: el agua cayéndole encima. El orgasmo se le quedó a
[13:57] Speaker 2: medio camino, doloroso, incompleto. Las lágrimas le salieron sin que
[14:03] Speaker 2: pudiera evitarlo. Don Sebastián se corrió en la pantalla. Se
[14:09] Speaker 2: vio como la leche le salía en chorros espesos sobre
[14:12] Speaker 2: su propia barriga. Él gruñó bajo y se quedó mirándola
[14:16] Speaker 2: mientras se limpiaba con la mano. Buena putita, dijo con
[14:20] Speaker 2: la voz todavía ronca. Así te quiero. Caliente y sin correrte.
[14:28] Speaker 2: Ahora lávate, vístete y ve a atender a tu marido.
[14:32] Speaker 2: Y no te toques el resto del día. Si te
[14:36] Speaker 2: corres a escondidas, me voy a enterar. Saida sintió, sin voz.
[14:42] Speaker 2: Cortó la videollamada. Se quedó un rato más bajo el agua,
[14:47] Speaker 2: con las piernas abiertas, el cuerpo temblando, el placer negado
[14:51] Speaker 2: ardiéndole entre las piernas. Después se lavó despacio, se secó,
[14:57] Speaker 2: se puso la ropa. El tuak lo volvió a meter
[15:00] Speaker 2: porque él se lo había pedido por mensaje antes de colgar.
[15:05] Speaker 2: Salió del baño. Samuel estaba en el mismo lugar, viendo
[15:09] Speaker 2: la televisión.¿ Todo bien, amor? Preguntó él sin apartar la
[15:15] Speaker 2: vista de la pantalla. Te tardaste. Saida sonrió con la boca.
[15:23] Speaker 2: Por dentro el coño le seguía palpitando, vacío, frustrado. Sí, contestó.
[15:30] Speaker 2: Solo me quedé un rato más bajo el agua. Se
[15:34] Speaker 2: sentó en el sillón a su lado. Samuel le pasó
[15:38] Speaker 2: el brazo por los hombros. Ella se dejó. El
[15:42] Speaker 3: cuerpo le pedía otra cosa. Otra mano. Otra verga. Otro olor.
[15:51] Speaker 3: El celular
[15:52] Speaker 2: vibró en su bolsillo. Don Sebastián. Esta noche me cuentas
[15:57] Speaker 2: cómo te sentiste todo el día sin correrte. Y mañana
[16:02] Speaker 2: vemos si te dejo terminar. Saida guardó el teléfono sin
[16:06] Speaker 2: contestar todavía. Miró la pierna enyesada de Samuel. Sintió otra
[16:12] Speaker 2: vez esa irritación sorda, sin razón clara. Se levantó a
[16:17] Speaker 2: preparar la comida de la noche. El cuerpo seguía caliente.
[16:23] Speaker 2: Y el orgasmo seguía negado. Saida no podía dormir. Eran
[16:29] Speaker 2: casi las tres de la madrugada. La casa estaba en silencio.
[16:35] Speaker 2: Samuel roncaba suave a su lado, la pierna enyesada apoyada
[16:38] Speaker 2: en la almohada extra. Los niños no se habían movido
[16:42] Speaker 2: en horas. Solo se oía el tic-tac del reloj de
[16:46] Speaker 2: la mesita y, de vez en cuando, el ruido lejano
[16:49] Speaker 2: de algún perro en el fraccionamiento. Ella estaba de lado,
[16:54] Speaker 2: de espaldas a Samuel. El camisón se le había subido
[16:58] Speaker 2: hasta la cintura. No traía panties. El plaque seguía adentro.
[17:05] Speaker 2: Cada vez que respiraba profundo lo sentía. El coño le
[17:10] Speaker 2: seguía húmedo. No se le había pasado el calor de
[17:13] Speaker 2: la tarde. Al contrario. Estaba peor. Se pasó una mano
[17:20] Speaker 2: por el vientre, despacio. Bajó un poco más. Los dedos
[17:26] Speaker 2: rozaron el borde del coño. Estaba hinchado. Sensible. Si apretaba
[17:34] Speaker 2: un poco el clítoris, sabía que se corría en menos
[17:37] Speaker 2: de un minuto. El cuerpo lo pedía. Llevaba horas así,
[17:43] Speaker 2: desde la videollamada. Desde que él le había ordenado parar.
[17:48] Speaker 2: Saida cerró los ojos. Pensó en quién era ahora. Antes
[17:54] Speaker 2: era la mujer que se levantaba temprano a preparar el desayuno,
[17:58] Speaker 2: que iba al gimnasio solo para mantenerse bien para su esposo,
[18:02] Speaker 2: que nunca se tocaba, que sentía culpa solo de pensar
[18:05] Speaker 2: en tocarse. La que sonreía educada, la que nunca miraba
[18:10] Speaker 2: a otros hombres, la que creía que el sexo era
[18:13] Speaker 2: sólo eso suave y rápido que hacía con Samuel en
[18:15] Speaker 2: la oscuridad. Ahora tenía un plug en el culo mientras
[18:19] Speaker 2: su marido dormía a centímetros. Ahora se había masturbado frente
[18:24] Speaker 2: a una cámara para un viejo gordo y feo. Ahora
[18:28] Speaker 2: le había pedido permiso para correrse y se lo había negado.
[18:33] Speaker 2: Ahora el coño le palpitaba sólo de recordar la voz
[18:35] Speaker 2: de don Sebastián ordenándole que parara. Se odió un poco
[18:40] Speaker 2: por pensarlo. Pero el odio ya no era tan fuerte
[18:44] Speaker 2: como antes. Era más bien una costumbre. Como el dolor
[18:49] Speaker 2: de muelas que uno ya sabe que está ahí y
[18:51] Speaker 2: sigue viviendo igual. Los dedos se le movieron solos. Rosaron
[18:57] Speaker 2: el quítoris. Una descarga corta le subió por la espalda.
[19:03] Speaker 2: Mordió el labio para no hacer ruido. Samuel se removió
[19:07] Speaker 2: un poco. Ella se quedó quieta. Esperó. Él volvió a roncar.
[19:16] Speaker 2: Podía hacerlo. Rápido. En silencio. Meterse dos dedos, frotarse el
[19:24] Speaker 2: clítoris y correrme con la cara hundida en la almohada.
[19:28] Speaker 2: Nadie se enteraría. Don Sebastián no estaba ahí para verla.
[19:34] Speaker 2: No tenía cómo saberlo. Pero sí lo sabría. Eso pensó.
[19:41] Speaker 2: Él siempre sabía. Aunque no estuviera. Aunque no hubiera cámara.
[19:48] Speaker 2: De alguna forma se iba a enterar. Y entonces la castigaría.
[19:54] Speaker 2: O peor, le quitaría lo poco que todavía le dejaba decidir.
[19:59] Speaker 2: Saida apartó la mano. Se quedó temblando un segundo, con
[20:04] Speaker 2: los dedos húmedos. El coño le pedía más. El ano
[20:09] Speaker 2: se le contraía alrededor del plag. Las tetas le pesaban
[20:14] Speaker 2: contra el colchón. Tenía las piernas un poco abiertas sin
[20:18] Speaker 2: darse cuenta. Se dio la vuelta despacio, mirando el techo
[20:23] Speaker 2: en la oscuridad.¿ Quién soy ahora? Se preguntó en silencio.
[20:30] Speaker 2: Ya no era solo la esposa de Samuel. Ya no
[20:33] Speaker 2: era solo la mamá de Carlita y Abel. Era la
[20:37] Speaker 2: mujer que se arrodillaba en cuartitos abandonados. La que se
[20:41] Speaker 2: dejaba llenar en el baño mientras su familia estaba en
[20:44] Speaker 2: el patio. La que se corría con la verga de
[20:47] Speaker 2: un hombre que había mandado a sabotear los frenos de
[20:50] Speaker 2: la ambulancia de su marido. La que ahora, en la
[20:54] Speaker 2: cama matrimonial, se contenía porque un viejo feo le había
[20:57] Speaker 2: dicho que no. Y lo peor no era eso. Lo
[21:02] Speaker 2: peor era que una parte de ella ya no quería desobedecer.
[21:07] Speaker 2: Si se corría ahora, sola, sería sólo un alivio rápido.
[21:12] Speaker 2: Después vendría la culpa. Y después vendría la necesidad otra vez.
[21:19] Speaker 2: Pero si aguantaba, si llegaba hasta mañana sin tocarse, entonces
[21:23] Speaker 2: podía ir a verlo. Podía buscarlo ella. Podía llegar a
[21:28] Speaker 2: la caseta o a las casas viejas y decirle que
[21:31] Speaker 2: había obedecido. Que se había aguantado toda la noche. que
[21:37] Speaker 2: el coño le dolía de lo caliente que estaba. Y
[21:40] Speaker 2: entonces él la usaría. Saida se pasó la lengua por
[21:45] Speaker 2: los labios secos. El solo pensarlo le hizo contraer el
[21:49] Speaker 2: coño otra vez. Se imaginó llegando mañana. Samuel se quedaría
[21:55] Speaker 2: en casa con los niños. Ella inventaría una excusa. Iría caminando.
[22:03] Speaker 2: Llegaría con el plac todavía puesto. Él la miraría con
[22:07] Speaker 2: esa sonrisa torcida. Le diría buena putita solo por haber aguantado.
[22:14] Speaker 2: Y después la pondría en cuatro o de rodillas o
[22:16] Speaker 2: como se le antojara. El calor le subió más fuerte.
[22:22] Speaker 2: Tuvo que apretar los muslos. No se tocó. Se obligó
[22:27] Speaker 2: a poner las manos sobre el pecho, lejos. Respiró hondo
[22:32] Speaker 2: varias veces. El plaque se le movió. El coño siguió palpitando,
[22:39] Speaker 2: pero no bajó los dedos otra vez. Se quedó así
[22:43] Speaker 2: un buen rato, mirando la oscuridad, escuchando el ronquido de Samuel,
[22:51] Speaker 2: sintiendo como el cuerpo le pedía algo que ella ya
[22:53] Speaker 2: había decidido no darle. Al final cerró los ojos. Mañana
[23:00] Speaker 2: iba a ir. No porque él se lo hubiera pedido.
[23:05] Speaker 2: porque ella lo necesitaba. Y esa necesidad, tan clara y
[23:10] Speaker 2: tan sucia en medio de la madrugada, le dio más
[23:12] Speaker 2: miedo que cualquier amenaza que don Sebastián le hubiera hecho nunca.
[23:17] Speaker 2: Se acomodó de lado otra vez. El camisón seguía subido.
[23:23] Speaker 2: El plaque seguía adentro. El coño seguía mojado. Pero no
[23:29] Speaker 2: se tocó. Aguantó. Saida se levantó más temprano que de costumbre.
[23:37] Speaker 2: Samuel seguía dormido. Los niños también. Ella se duchó rápido,
[23:44] Speaker 2: se puso el plago otra vez y eligió la ropa
[23:46] Speaker 2: con más cuidado de lo normal. Un vestido ligero de
[23:50] Speaker 2: algodón color crema que le marcaba la cintura y el culo.
[23:54] Speaker 2: El cabello suelto. Nada de maquillaje. Solo un poco de
[24:00] Speaker 2: crema en el cuello. Estaba caliente desde que abrió los ojos.
[24:04] Speaker 2: El coño le palpitaba. Había aguantado toda la noche sin tocarse.
[24:12] Speaker 2: Ahora el cuerpo se lo cobraba. Cada paso que daba
[24:16] Speaker 2: dentro de la casa le recordaba lo que había decidido
[24:19] Speaker 2: en la madrugada. Iba a buscarlo. Inventó la excusa mientras
[24:25] Speaker 2: preparaba el desayuno. Le dijo a Samuel que necesitaba hablar
[24:29] Speaker 2: con don Sebastián por lo del boiler, que había vuelto
[24:32] Speaker 2: a hacer un ruido raro. Samuel apenas levantó la vista
[24:36] Speaker 2: de su café y asintió. Los niños estaban ocupados con
[24:41] Speaker 2: el cereal. Nadie sospechó nada. Salió de casa a las
[24:46] Speaker 2: diez y media. El sol ya pegaba. El vestido se
[24:52] Speaker 2: le pegaba un poco a la espalda. Caminó despacio hacia
[24:56] Speaker 2: la caseta, sintiendo el plac con cada paso. El coño
[25:00] Speaker 2: se le humerecía solo de imaginar cómo lo iba a recibir.
[25:05] Speaker 2: Pensó que él sonreiría con esa boca torcida. Que la
[25:09] Speaker 2: metería adentro de la caseta. Que le diría buena putita
[25:13] Speaker 2: por haber aguantado. Que la usaría rápido y sucio contra
[25:17] Speaker 2: la pared. Llegó. La puerta de la caseta estaba abierta.
[25:24] Speaker 2: Don Sebastián estaba sentado en su silla de plástico de siempre.
[25:29] Speaker 2: pero no estaba solo. A su lado, en otra silla,
[25:33] Speaker 2: había una mujer. Era gorda. De verdad gorda. La panza
[25:40] Speaker 2: le caía sobre los muslos. Tenía el cabello teñido de
[25:45] Speaker 2: un negro opaco, recogido en un moño bajo. La cara
[25:49] Speaker 2: era ancha, con mejillas caídas y unos ojos pequeños. Llevaba
[25:54] Speaker 2: un vestido floreado viejo que le apretaba en el pecho
[25:57] Speaker 2: y en la cintura. Las piernas gruesas terminaban en unos
[26:01] Speaker 2: zapatos cómodos, de señora mayor. Olía a talco y a
[26:06] Speaker 2: comida frita. Saida se quedó parada a unos metros. El
[26:12] Speaker 2: corazón le dio un vuelco raro. Don Sebastián levantó la vista.
[26:17] Speaker 2: La miró un segundo. Después apartó los ojos como si
[26:22] Speaker 2: no fuera nadie importante.« Buenos días», dijo él con voz educada,
[26:28] Speaker 2: casi fría.¿ Se le ofrece algo, doña Zayda? La mujer
[26:34] Speaker 2: lo miró a él y después a Zayda. Sonrió con
[26:37] Speaker 2: una sonrisa cansada.¿ Es la señora del 213? Preguntó con
[26:44] Speaker 2: voz ronca, de quien ha fumado muchos años.¡ Qué gusto!
[26:50] Speaker 2: Sebastián me ha hablado de usted. Dice que es muy amable.
[26:56] Speaker 2: Zayda abrió la boca. No salió nada al principio. Sintió
[27:01] Speaker 2: el calor subiéndole por el cuello. No era el calor
[27:05] Speaker 2: de antes. Era otro. Más incómodo. Sí, logró decir. Yo
[27:15] Speaker 2: venía por lo del boiler. Está haciendo ruido otra vez.
[27:21] Speaker 2: Pensé que si don Sebastián tenía un momento. Don Sebastián
[27:26] Speaker 2: no se levantó. Ni siquiera se acomodó en la silla.
[27:31] Speaker 2: Solo asintió con la cabeza, mirando hacia la calle. Hoy
[27:35] Speaker 2: no puedo, doña. Traigo a mi esposa. Vinimos a traer
[27:41] Speaker 2: unas cosas a la administración. Si quiere, mándeme mensaje más
[27:46] Speaker 2: tarde y vemos. La esposa de él la sentía, ajena
[27:51] Speaker 2: a todo. Saida se quedó quieta. El plaque se le
[27:56] Speaker 2: sentía de repente demasiado grande. El coño, que minutos antes
[28:01] Speaker 2: estaba mojado de anticipación, ahora le dolía de otra forma.
[28:06] Speaker 2: Él casi no la miraba. Le hablaba de usted. Le
[28:11] Speaker 2: contestaba corto. Educado. Como si fuera sólo una vecina más.
[28:19] Speaker 2: como si las noches en su cama, las videollamadas, las órdenes,
[28:23] Speaker 2: el semen, las palabras sucias, no hubieran existido.— Claro— dijo Saida,
[28:30] Speaker 2: forzando una sonrisa.— No se preocupe. Fue solo por si
[28:35] Speaker 2: acaso estaba libre.— Disculpe la molestia.— Ninguna molestia— respondió don Sebastián,
[28:43] Speaker 2: todavía sin mirarla de frente.— Que tenga buen día. La
[28:48] Speaker 2: esposa levantó una mano gordita en un saludo amable. Que
[28:53] Speaker 2: le vaya bien, señora. Saida dio media vuelta. Caminó de
[28:59] Speaker 2: regreso a casa más rápido de lo normal. Las piernas
[29:03] Speaker 2: le temblaban un poco. El vestido se le pegaba a
[29:07] Speaker 2: la piel. Cada paso hacía que el plaque se moviera
[29:11] Speaker 2: y eso, en vez de calmarla, la irritaba más. Estaba enojada.
[29:18] Speaker 2: No sabía exactamente contra quién. Contra él, por haberla tratado
[29:23] Speaker 2: como a cualquier vecina. Contra la mujer gorda que se
[29:27] Speaker 2: sentaba a su lado como si tuviera derecho. Contra ella misma,
[29:32] Speaker 2: por haber ido. Por haberse emocionado. Por haber aguantado toda
[29:37] Speaker 2: la noche pensando que él la iba a recibir. con hambre. Celosa.
[29:44] Speaker 2: La palabra le dio asco en cuanto la pensó.¿ Celosa
[29:47] Speaker 2: de qué? De una señora mayor, gorda, de cara cansada,
[29:52] Speaker 2: que olía a talco. La esposa legítima. La que compartía
[29:58] Speaker 2: la cama con él todas las noches. La que no
[30:02] Speaker 2: tenía que esconderse ni inventar excusas. Saida apretó los puños
[30:07] Speaker 2: mientras caminaba. El coño seguía húmedo. Eso la enfureció todavía más.
[30:15] Speaker 2: El cuerpo no entendía. Seguía caliente. Seguía necesitado. Aunque él
[30:23] Speaker 2: la hubiera ignorado. Aunque hubiera preferido quedarse con esa mujer.
[30:29] Speaker 2: Llegó a su casa. Abrió la puerta con más fuerza
[30:33] Speaker 2: de la necesaria. Samuel estaba en el sillón. ¿Y?¿ Qué
[30:40] Speaker 2: te dijo don Sebastián del Boiler? Saida dejó
[30:43] Speaker 3: las llaves en la mesa. No lo miró. Que hoy
[30:48] Speaker 3: no puede.¿ Qué después? Ah. Bueno. No hay prisa.
[30:57] Speaker 2: Ella fue directo a la cocina. Se apoyó en el
[31:01] Speaker 2: fregadero un momento, de espaldas a la sala. Las manos
[31:05] Speaker 2: le temblaban. El tuat le recordaba con cada respiración que
[31:10] Speaker 2: había ido hasta allá caliente y emocionada y había regresado
[31:14] Speaker 2: con las manos vacías. Sacó el celular. Abrió el chat
[31:19] Speaker 2: de Don Sebastián. Escribió y borró tres veces. Al final
[31:25] Speaker 2: sólo mandó. Está bien. Nada más. Guardó el teléfono. Se
[31:34] Speaker 2: quedó mirando la pared blanca de la cocina. El enojo
[31:38] Speaker 2: le subía por el pecho hasta la garganta. La frustración
[31:42] Speaker 2: le apretaba el vientre. Y debajo de todo eso, más abajo,
[31:46] Speaker 2: el coño seguía palpitando. Traicionándola otra vez. Se odió por
[31:53] Speaker 2: sentirse así. Pero no pudo dejar de sentirlo. Pasó el
[31:59] Speaker 2: resto de la mañana moviéndose de un lado a otro
[32:02] Speaker 2: de la casa, limpiando cosas que ya estaban limpias, contestando
[32:06] Speaker 2: a Samuel con monosílabos, evitando mirar el celular. Cada vez
[32:11] Speaker 2: que recordaba la cara de la esposa de él, la
[32:14] Speaker 2: rabia le volvía. Cada vez que recordaba cómo don Sebastián
[32:18] Speaker 2: ni siquiera le había sostenido la mirada, el calor entre
[32:21] Speaker 2: las piernas se le hacía más pesado. Estaba celosa. Estaba frustrada.
[32:29] Speaker 2: Estaba caliente. Y lo peor era que, a pesar de todo,
[32:34] Speaker 2: una parte de ella ya estaba esperando el siguiente mensaje.
[32:39] Speaker 2: El día siguió como cualquier otro. Saida limpió la cocina
[32:43] Speaker 2: dos veces. Tendió la cama. Ayudó a Abel con una
[32:49] Speaker 2: tarea de matemáticas. Le llevó agua a Samuel cada vez
[32:53] Speaker 2: que él la pedía. Sonrió cuando Carlita le mostró un dibujo.
[32:59] Speaker 2: Por fuera nada había cambiado. Por dentro todo estaba revuelto.
[33:05] Speaker 2: El celular no vibró ni una sola vez con el
[33:08] Speaker 2: nombre de Don Sebastián. Ella lo revisaba cada rato, escondiéndolo
[33:13] Speaker 2: contra la pierna o detrás de un trapo. Nada. Ni
[33:18] Speaker 2: un¿ qué haces? Ni un tráete el plag. Ni siquiera
[33:23] Speaker 2: un insulto. Solo silencio. Eso le dolía de una forma rara.
[33:31] Speaker 2: Se sentó un momento en la silla de la cocina,
[33:33] Speaker 2: con las manos quietas sobre la mesa. Pensó que, de
[33:38] Speaker 2: alguna forma, ella debía ser especial para él. Había aguantado
[33:43] Speaker 2: cosas que ninguna otra mujer decente aguantaría. Se había arrodillado.
[33:49] Speaker 2: Se había dejado llenar. Había mentido. Había traicionado. Había aprendido
[33:57] Speaker 2: a correrse con miedo y con asco. Se había ganado
[34:01] Speaker 2: un lugar. No era cualquier vecina. No era la esposa
[34:06] Speaker 2: gorda que se sentaba a su lado en la caseta
[34:09] Speaker 2: como si nada. Ella había pagado con el cuerpo, con
[34:13] Speaker 2: la vergüenza, con los hijos durmiendo a metros. Eso tenía
[34:17] Speaker 2: que valer algo. Pero él no escribía. El coño le
[34:23] Speaker 2: seguía húmedo. Desde la mañana, El plaque se le notaba
[34:28] Speaker 2: cada vez que se movía. A media tarde se metió
[34:32] Speaker 2: al baño solo para tocarse por encima de la tela
[34:35] Speaker 2: y después se obligó a parar. No quería correrse sola.
[34:40] Speaker 2: Se le cruzó la idea de salir. Buscar a alguien. Cualquiera.
[34:47] Speaker 2: Un desconocido en la calle, un hombre que la mirara
[34:50] Speaker 2: demasiado tiempo. Dejarse llevar solo para apagar el fuego. La
[34:56] Speaker 2: imagen le duró pocos segundos. Después la rechazó. No era
[35:02] Speaker 2: una cualquiera. No se iba a tirar con el primero
[35:06] Speaker 2: que pasara. Eso sería peor. Eso sería admitir que don
[35:12] Speaker 2: Sebastián la había dejado tan rota que ya no sabía
[35:14] Speaker 2: ni elegirse a sí misma. Después pensó en Samuel. Podía
[35:20] Speaker 2: esperar a la noche, subirse encima de él, guiarlo. Pedirle
[35:25] Speaker 2: que la tocara más fuerte, que le hablara sucio, que
[35:28] Speaker 2: la usara. Pero sabía que no iba a ser igual.
[35:33] Speaker 2: Samuel era suave. Samuel la quería. Samuel no la iba
[35:39] Speaker 2: a agarrar del cabello ni a decirle putita mientras la embestía.
[35:44] Speaker 2: Con él el orgasmo no llegaría. No le iba a
[35:48] Speaker 2: quitar esta necesidad oscura que le apretaba el vientre. Así
[35:52] Speaker 2: que tampoco lo intentó. Prefirió quedarse con las ganas. Al
[35:58] Speaker 2: anochecer los niños pidieron galletas. Samuel pidió cacahuates. Zayda revisó
[36:05] Speaker 2: la despensa y vio que faltaban también papas. Se puso
[36:10] Speaker 2: un sorte mezquilla y una blusa suelta. El plaque seguía adentro.
[36:16] Speaker 2: El coño le humedecía un poco la tela interior cada
[36:19] Speaker 2: vez que daba un paso.« Voy a la tienda», dijo
[36:23] Speaker 2: desde la puerta. No tardó. Samuel asintió sin apartar la
[36:29] Speaker 2: vista de la televisión. Salió. La noche estaba tibia. Las
[36:36] Speaker 2: calles del fraccionamiento casi vacías. Caminó despacio, sintiendo el roce
[36:42] Speaker 2: del sort contra el culo y el plaque moviéndose con
[36:44] Speaker 2: cada paso. Llegó a la tienda de la esquina. Agarró
[36:50] Speaker 2: las galletas, las papas y el paquete de cacahuates. Se
[36:55] Speaker 2: formó en la caja. Entonces entró Carmelo. Zayda lo reconoció
[37:01] Speaker 2: de inmediato. El vecino de al lado. El que a
[37:06] Speaker 2: veces coincidía con ella en el camino de regreso. La
[37:10] Speaker 2: última vez habían caminado juntos un tramo, hablando de tonterías.
[37:15] Speaker 2: Él era más viejo que don Sebastián. Nada especial. Pero
[37:21] Speaker 2: en ese momento, con el calor que ella traía encima,
[37:24] Speaker 2: Se le hizo distinto. Carmelo la vio y sonrió. Hola,
[37:30] Speaker 2: señora Zayda
[37:32] Speaker 3: También de compras? Ella contestó con educación. Pagó. Él también.
[37:41] Speaker 2: Salieron juntos. Como la otra vez, se quedaron caminando lado
[37:46] Speaker 2: a lado hacia el interior del fraccionamiento. La banqueta era angosta.
[37:52] Speaker 2: De vez en cuando sus brazos se rozaban. Zayda sentía
[37:57] Speaker 2: el cuerpo demasiado despierto. El sort se le pegaba. El
[38:02] Speaker 2: puag le recordaba con cada paso lo que no había
[38:05] Speaker 2: hecho en todo el día. Y de pronto, sin querer,
[38:09] Speaker 2: le vinieron los sueños. Los había tenido hace noches. Sueños sucios.
[38:17] Speaker 2: En uno Carmelo la tenía contra la pared de su cochera,
[38:20] Speaker 2: con la mano debajo de la blusa. En otro ella
[38:24] Speaker 2: estaba de rodillas en la oscuridad de la calle, chupándole
[38:27] Speaker 2: la verga mientras miraba hacia los lados por si alguien pasaba.
[38:32] Speaker 2: En el más claro de todos se la cogía desde atrás,
[38:35] Speaker 2: rápido y callado, y ella se corría mordiéndose la mano
[38:38] Speaker 2: para no gritar. Se había despertado de ese último con
[38:43] Speaker 2: el coño empapado y la respiración agitada. Ahora, caminando a
[38:48] Speaker 2: su lado de verdad, esos sueños le volvieron con fuerza.
[38:52] Speaker 2: El coño se le contrajó solo. Sintió como se le
[38:56] Speaker 2: humedecía más la tela. El corazón le latía más rápido.
[39:02] Speaker 2: Carmelo hablaba de algo. Del calor, de un partido, de
[39:07] Speaker 2: lo caro que estaba todo. Zayda contestaba con sílabas cortas.
[39:13] Speaker 2: Apenas lo escuchaba. La cabeza se le había ido a
[39:17] Speaker 2: otra parte. Estaba caliente. Don Sebastián no le había escrito
[39:23] Speaker 2: en todo el día. La había ignorado frente a su esposa.
[39:28] Speaker 2: Y ahora tenía a un hombre. caminando a centímetros un
[39:32] Speaker 2: hombre que ya había aparecido en sus sueños follándola saída
[39:36] Speaker 2: apretó la bolsa de la compra contra el pecho el
[39:40] Speaker 2: black se le movió por un segundo imaginó detenerse inventar
[39:45] Speaker 2: cualquier cosa llevarlo detrás de alguna casa oscura y dejar
[39:49] Speaker 2: que la usara Solo para apagar esto. Solo para sentir
[39:54] Speaker 2: algo grueso adentro después de tantas horas de negación. Pero
[39:59] Speaker 2: no dijo nada. Solo siguió caminando a su lado, con
[40:03] Speaker 2: la respiración un poco más agitada de lo normal y
[40:06] Speaker 2: el coño latiéndole fuerte dentro del sort. La noche todavía
[40:10] Speaker 2: era larga. Saida caminaba al lado de Carmelo con la
[40:15] Speaker 2: bolsa de la compra apretada contra el pecho. La noche
[40:19] Speaker 2: estaba tibia y las calles del fraccionamiento casi vacías. Solo
[40:24] Speaker 2: se oían algunos perros ladrando lejos y el ruido suave
[40:27] Speaker 2: de sus pasos sobre la banqueta. Al principio no dijo mucho.
[40:33] Speaker 2: Contestaba con monosílabos mientras él hablaba del calor, de lo
[40:36] Speaker 2: caro que estaba todo y de un partido que había
[40:39] Speaker 2: visto esa tarde. Pero cada vez que su brazo rozaba
[40:43] Speaker 2: el de ella, Saida sentía una descarga pequeña que le
[40:46] Speaker 2: bajaba directo al vientre. El plaque seguía adentro. El short
[40:52] Speaker 2: de mezquilla se le pegaba al culo con cada paso.
[40:54] Speaker 2: Y el coño, que llevaba horas húmedo y negado, se
[40:59] Speaker 2: contrajó sólo cuando la manga de la camisa de Carmelo
[41:02] Speaker 2: rozó su piel. Sin darse cuenta del todo, empezó a cambiar.
[41:08] Speaker 2: Cuando él hizo un comentario tonto sobre el precio de
[41:11] Speaker 2: las papas, ella soltó una risa más larga de lo normal.
[41:16] Speaker 2: Se llevó la mano al brazo de él, como para
[41:18] Speaker 2: equilibrarse aunque no se hubiera tropezado, y la dejó ahí
[41:22] Speaker 2: un segundo de más.— Ay, don Carmelo, usted siempre con
[41:27] Speaker 2: sus quejas— dijo con una sonrisa que no usaba con
[41:30] Speaker 2: nadie más—. Parece que todo le sale caro menos el
[41:35] Speaker 2: tiempo que pierde platicando. Carmelo la miró de reojo, sorprendido
[41:40] Speaker 2: por el tono. Ella no solía hablarle así. Normalmente era educada, distante,
[41:47] Speaker 2: de esas que saludaban y seguían de largo.— Pues, uno
[41:52] Speaker 2: ya está viejo, señora Saida.— Todo se siente más caro,
[41:57] Speaker 2: respondió él, un poco más serio. Saida se rió otra vez,
[42:02] Speaker 2: más bajo esta vez, y se acercó un poco más
[42:05] Speaker 2: mientras caminaban. La banqueta era angosta. Sus hombros se tocaban
[42:11] Speaker 2: cada dos o tres pasos. Ella no se apartaba. Al contrario,
[42:17] Speaker 2: Cuando él se movía un poco hacia un lado, ella
[42:20] Speaker 2: lo seguía, como si el espacio entre los dos se
[42:22] Speaker 2: hubiera vuelto demasiado grande de repente. Por dentro estaba un desastre.
[42:29] Speaker 2: Don Sebastián no le había escrito en todo el día.
[42:33] Speaker 2: La había tratado como a cualquier vecina frente a su
[42:35] Speaker 2: esposa gorda. La había dejado caliente, frustrada, con el orgasmo
[42:41] Speaker 2: negado desde la videollamada del baño. Y ahora este hombre...
[42:46] Speaker 2: Este vecino ordinario que la había visto desnuda con un
[42:49] Speaker 2: dildo metido en el culo, caminaba a su lado y
[42:52] Speaker 2: su cuerpo reaccionaba sin permiso. Cada vez que Carmelo hablaba,
[42:57] Speaker 2: ella lo miraba de lado, más de lo necesario. Le
[43:01] Speaker 2: sonreía con la boca entreabierta. Una vez se detuvo un
[43:05] Speaker 2: segundo fingiendo que se le había atorado el sort y
[43:08] Speaker 2: se acomodó la tela sobre el culo con la mano,
[43:10] Speaker 2: sabiendo perfectamente que él la estaba mirando.¿ Todo bien? Preguntó él. Sí,
[43:19] Speaker 2: solo se me subió un poco, contestó ella, y se
[43:22] Speaker 2: rió bajito, como si fuera una tontería. Pero no se
[43:26] Speaker 2: acomodó de inmediato. Dejó la mano ahí un segundo más,
[43:31] Speaker 2: rozándose la nalga por encima de la tela. Carmelo tragó saliva.
[43:37] Speaker 2: Ella lo notó. Siguieron caminando. Saida empezó a hablar más.
[43:45] Speaker 2: Le preguntó por su casa, por si vivía solo, por
[43:48] Speaker 2: cómo le iba con el calor. Cada pregunta la hacía
[43:52] Speaker 2: con la voz un poco más suave, inclinándose hacia él.
[43:56] Speaker 2: En un momento le tocó el antebrazo otra vez, esta
[43:59] Speaker 2: vez a propósito, y dejó los dedos ahí mientras hablaba.«
[44:04] Speaker 2: Usted siempre tan callado, don Carmelo», dijo, casi en tono
[44:08] Speaker 2: de reproche juguetón.« Yo pensé que los vecinos nos conocíamos más».
[44:15] Speaker 2: pero resulta que casi no platicamos. Pues, usted siempre anda ocupada,
[44:21] Speaker 2: respondió él, la voz un poco más grave. Con los niños,
[44:25] Speaker 2: con su esposo. Mi esposo está enyesado, soltó ella de pronto,
[44:30] Speaker 2: y se río otra vez, como si eso fuera gracioso.
[44:35] Speaker 2: Todo el día en el sillón. Ya ni sé qué
[44:38] Speaker 2: hacer con tanta energía. La palabra salió más cargada de
[44:43] Speaker 2: lo que pretendía. Carmelo la miró de frente. Saida sostuvo
[44:49] Speaker 2: la mirada un segundo de más y después bajó los ojos,
[44:52] Speaker 2: sonriendo como si se hubiera dado cuenta de algo. Estaban
[44:57] Speaker 2: a dos casas de la de ella cuando el silencio
[44:59] Speaker 2: se volvió más denso. Saida caminaba más despacio a propósito.
[45:05] Speaker 2: Cada paso hacía que el plaque se moviera y le
[45:07] Speaker 2: recordara lo mojada que estaba. El short se le había
[45:12] Speaker 2: pegado un poco entre las nalgas. Sabía que si se
[45:16] Speaker 2: agachaba un poco más, se le marcaría todo. Llegaron a
[45:20] Speaker 2: su puerta. Saida se detuvo frente a la entrada y
[45:24] Speaker 2: se giró hacia él. La luz del foco de la
[45:28] Speaker 2: calle le daba de lado, marcándole el escote de la
[45:31] Speaker 2: blusa y la curva de las tetas. Sonrió de esa
[45:35] Speaker 2: forma que no usaba con nadie, un poco ladeada, los
[45:38] Speaker 2: labios entreabiertos, los ojos más bajos de lo normal.« Bueno»,
[45:43] Speaker 2: Ya llegamos, dijo en voz baja. Gracias por acompañarme, don Carmelo.
[45:50] Speaker 2: Él asintió, un poco rígido. No hay de qué, señora Zayda.
[45:57] Speaker 2: Que descanse. Pero ella no se movió hacia la puerta
[46:01] Speaker 2: de inmediato. Se quedó ahí, mirándolo. Luego dio un paso
[46:07] Speaker 2: más cerca. Uno solo. Lo suficiente para que el espacio
[46:12] Speaker 2: entre los dos se volviera íntimo. Espere, dijo, y se
[46:17] Speaker 2: acercó todavía más. Le pasó los brazos por el cuello
[46:21] Speaker 2: en un abrazo que duró más de lo educado. Se
[46:25] Speaker 2: pegó completa contra él. Las tetas grandes se aplastaron contra
[46:30] Speaker 2: su pecho. El vientre se le pegó al de él.
[46:34] Speaker 2: Y entonces lo sintió. El bulto. Duro. Caliente. Empujando contra
[46:43] Speaker 2: su bajo vientre a través de la tela del pantalón
[46:46] Speaker 2: y del sort. Saida no se apartó. Al contrario, se
[46:52] Speaker 2: quedó un segundo más, apretándose un poco más contra ese bulto,
[46:56] Speaker 2: como si no se hubiera dado cuenta, o como si
[46:58] Speaker 2: se hubiera dado cuenta perfectamente. Después se separó apenas lo
[47:03] Speaker 2: suficiente para besarlo en la mejilla. Pero no fue un
[47:07] Speaker 2: beso rápido y limpio. Fue lento. Los labios se le
[47:12] Speaker 2: quedaron pegados un segundo de más contra la piel de él.
[47:17] Speaker 2: Cuando se apartó, el aliento le rozó la oreja. Que descanse,
[47:22] Speaker 2: don Carmelo, susurró, casi contra su piel. Se separó del todo,
[47:28] Speaker 2: todavía sonriendo de esa forma rara, coqueta, un poco atrevida.
[47:32] Speaker 2: El short se le había subido un poco con el abrazo.
[47:37] Speaker 2: El tuat le recordaba con cada latido del corazón lo
[47:40] Speaker 2: vacía y caliente que seguía estando. Carmelo se quedó parado
[47:45] Speaker 2: frente a ella, respirando un poco más fuerte, el bulto
[47:48] Speaker 2: todavía marcado contra el pantalón. Saida abrió la puerta de
[47:53] Speaker 2: su casa sin mirarlo otra vez.« Buenas noches», dijo, y entró.
[48:00] Speaker 2: Cerró la puerta detrás de ella. Se quedó apoyada contra
[48:04] Speaker 2: la madera un segundo, con el corazón latiéndole en la garganta.
[48:09] Speaker 2: El coño le palpitaba. El bulto de Carmelo todavía se
[48:14] Speaker 2: le sentía impregnado en la piel del vientre. Y por
[48:18] Speaker 2: un momento, muy breve, pensó en abrir otra vez la
[48:21] Speaker 2: puerta y llamarlo. Después se pasó la mano por la cara,
[48:25] Speaker 2: como si quisiera borrar lo que acababa de hacer. Samuel
[48:29] Speaker 2: estaba en el sillón, con la pierna enyesada estirada.—¿ Ya llegaste?
[48:36] Speaker 2: Preguntó sin apartar la vista de la televisión.¿ Trajiste las galletas?
[48:41] Speaker 2: Saida asintió en silencio. Dejó la bolsa en la mesa
[48:47] Speaker 2: de la cocina. Fue directo al baño del pasillo, cerró
[48:51] Speaker 2: con llave y se sentó en el borde de la
[48:53] Speaker 2: tina con las piernas abiertas. Se tocó por encima del sort.
[48:59] Speaker 2: Estaba
[48:59] Speaker 3: empapada. Y todavía no se había corrido. Hasta aquí llegó
[49:07] Speaker 3: el capítulo de hoy. Hasta la próxima.

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